El famoso científico James Lovelock asegura que en 80 años seremos dominados por los cyborgs

El científico James Lovelock piensa que algún día viviremos bajo el dominio de los cyborgs.
(Foto: IMDB)

Uno de los miedos más grandes de la vida moderna de la humanidad es la posibilidad de que algún día un apocalipsis robótico o cyborg nos extinga. Y el cine lo ha imaginado durante décadas con películas como Terminator o 2001: odisea del espacio, en las que ni siquiera los viajes a través del tiempo son capaces de detener una enorme extinción humana.

Sólo es ciencia ficción, nos decimos. Pero qué sucedería si esto algún día se hiciera realidad. James Lovelock, uno de los científicos más importantes del mundo (famoso por la Hipótesis Gaia, que visualiza a la Tierra como un sistema autorregulado que mantiene las condiciones necesarias para la vida) originario de Gran Bretaña, ha reflexionado en la teoría sobre cómo los cyborgs, que son criaturas planteadas como organismos creados a partir de elementos orgánicos y cibernéticos, podrían llegar a dominarnos. Y según él, no tendríamos una buena razón para asustarnos.

Aunque en mi caso, creo que no podría vivir tranquilo pensando que debo obedecer las órdenes de un robot:

La idea de que nos reemplacen es una tontería. Coexistiríamos con ellos de la misma manera que coexistimos con las plantas”, explicó Lovelock durante una entrevista con el Dailymail.

(Foto: Sony Pictures)

Sin embargo, este científico que está punto de cumplir 100 años de edad asegura que, además de coexistir con ellos y al ser superados por su intelecto, simplemente los cyborgs nos dominarán. “Nos verán muy parecido a la manera en que nosotros vemos las plantas”, agregó.

“Me irrito mucho cuando la gente piensa que nuestros sucesores son unos mayordomos o esclavos convenientes que harán todo lo que queremos y estarán bajo nuestro control”, dijo.

Lovelock explicó que esta eventual situación será un simple paso en la escala evolutiva del hombre, del que no deberíamos preocuparnos y en cambio, deberíamos confiar en ellos porque nos necesitarán, así como nosotros necesitamos de las plantas. Una bonita analogía para explicar el dominio de los cyborgs.