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Reseña: Xiaomi Redmi Note 8 PRO – ¿A la altura del mame?

| 24 de enero de 2020
¿Lo más potente de Xiaomi está a la altura de los memes?

Apenas comenzó el año y Xiaomi se convirtió en un meme: “la mejor relación calidad-precio”. Para entender la verdad detrás de este tren del mame, probamos el Redmi Note 8 PRO, un terminal de bajo costo, pero que en apariencia, compite con la parte más alta de la gama media.

A simple vista, este terminal es bastante similar a la mayoría de los diseños de la competencia durante 2019: un display amplio (6.5 pulgadas) con un notch en forma de gota de agua, con un modular trasero con tres cámaras acomodadas de forma vertical que a su vez, se empotran en un panel trasero de cristal de colores metálicos.

Al tacto resulta estar más cerca del meme que de la verdad. El Redmi Note 8 PRO se siente frágil y un poco desbalanceado, a pesar de su buena ergonomía y su gran peso (casi 200 gramos).

Sin embargo, cuando se trata de Xiaomi, la parte estética no es lo más importante, sino lo que hay dentro del terminal y el desempeño que logra alcanzar.

Hardware

Este smartphone cuenta con un procesador Helio G90T de Mediatek que es la apuesta de la compañía de hardware para darle un impulso a los dispositivos móviles que buscan enfocarse en el sector de los videojuegos.

Corre con dos núcleos principales de 2.06 GHz y seis secundarios de 2 GHz, lo que lo convierte en una máquina potentísima y bien equilibrada, que permite que su batería de 4 mil 500 mAh logre un desempeño descomunal, además de potenciar perfectamente todo lo que incluye en tecnología el Redmi Note 8 PRO, como en el machine learning, el procesamiento de gráficos avanzados, el multitasking, la sobreposición de apps y la inteligencia artificial a través de su módulo de cámaras.

El funcionamiento es bastante fluido y la optimización del trabajo de procesamiento para videojuegos permite no solamente jugar sin ninguna interrupción o lag, sino que también deja superponer apps y utilizarlas a modo de ventanas para no salir de la interfaz de juego sin que el terminal se sobrecargue ni la experiencia de juego quede afectada, y todo sin sobrecalentarse.

El desempeño térmico en el Redmi Note 8 PRO es, posiblemente, uno de los mejores que se tenga actualmente en el mercado, que ha apostado por terminales bastante delgados y que delegan toda la trasferencia de calor a sus cuerpos y estructuras mediante cobre y pastas térmicas. Por su parte, este dispositivo de Xiaomi tiene un tamaño un poco más grande (sin llegar a un extremo que comprometa el diseño) que lo hace más pesado y tosco, pero también más eficiente.

Foto nocturna tomada con el Redmi Note 9 PRO (Código Espagueti).

Pantalla

En cuanto su display, este Redmi utiliza uno de cristal líquido con resolución máxima de FHD+ con una relación de aspecto de 19:5.9 (1080 x 2340) y una densidad relativa de 395 ppi. Aunque no responde al estándar más alto del mercado actual, es una solución bastante agradable y junto a su software de imagen, consigue una reproducción bastante fiel de colores, una nitidez bastante destacada y sobre todo, negros bastante neutrales y balanceados, que incluso en la luminancia más alta no se rompen del todo.

Aunque para muchos la tecnología de pantallas LED sean la mejor opción para la reproducción audiovisual y gráfica, la realidad es que los displays LCD no tienen nada que envidiarles (más allá de la reproducción de negros, claro) y en este smartphone se siente perfectamente la calidad de su pantalla en cualquier interfaz que se utilice y en virtualmente cualquier contenido que se reproduzca, además de que, al igual que con su procesador, el desempeño térmico hace más fácil su manejo y utilidad.

El único inconveniente de tener esta pantalla es la fatiga ocular, que llega mucho más rápido al tener siempre una luz de fondo y un control mucho menos exacto de luminancia. Asimismo, los sensores capacitivos para la respuesta touchscreen no parecen tener la mejor calibración, registrando de forma constante toques fantasma en las zonas más cercanas a los bordes, además de activarse accidentalmente mientras se encuentra bloqueado.

Cámara

Una de las cartas más fuertes del Remi Note 8 PRO es su sensor de 64 Megapixeles en una de sus lentes, que además se combinan con un superangular de 13mm y f2.2 y un objetivo complementario para hacer fotografía macro, así como un sensor de profundidad que no forma parte del sistema de cámaras principal.

Aunque sus objetivos ofrecen una buena definición y un rango un tanto amplio de posibilidades, el software de fotografía de Xiaomi no ayuda lo suficiente para que este sistema de cámaras compita al nivel más alto dentro de la gama media actual, como con el Samsung A70 o el Pixel 3a, por poner ejemplos simples.

Constantemente, el Redmi Note 8 PRO entrega fotografías reventadas, con niveles de ruido en escenarios con poca luz y sobreexpuestas si se trata de condiciones de luz dura. Esto se puede resolver fácilmente tomando el control de exposición manual y ajustando los valores de la toma de manera individual, pero esto quita tiempo y la idea central de la fotografía móvil es que se maneje como una cámara point & shoot.

En condiciones ideales de luz, el software entrega resultados óptimos que constantemente se mueven hacia lo sobreexpuesto pero que no representan una gran barrera para obtener fotografías de calidad satisfactoria.

En cuanto a su sensor de 64 MP, trabaja con un objetivo de 26 mm que adecúa a una zona recortada para funcionar como un telefoto relativo a 52 mm. Durante las tomas con el sensor completo, no podemos tener ni controles manuales de exposición ni tampoco acercamiento, por lo que se vuelve un poco restrictivo, aunque los resultados acaban siendo bastante positivos.

La reproducción de color es acertada y con una dinámica de color notable con contrastes bien balanceados y, sobre todo, texturas detalladas con una nitidez que sí está al nivel de otros grandes desarrolladores de telefonía móvil. Sin embargo, esto solo es al centro de la toma. Al moverse un poco hacia los lados se nota claramente que el centro del sensor es el que mejor trabaja con la información que ofrece cada escenario. Esto puede ser consecuencia de una mala ingeniería al crear el sensor o también de cierta incapacidad técnica en el desarrollo de objetivos de dimensiones tan pequeñas.

Foto de textura tomada con el Redmi Note 9 PRO (Código Espagueti).

Lo Bueno
  • La relación calidad-precio no es un meme, es una realidad
  • El precio tan atractivo
  • Su display LCD
  • Desempeño térmico satisfactorio
  • Procesador potente y eficiente
  • Batería enorme
Lo Malo
  • Diseño pobre
  • Software de fotografía deficiente
  • El experimento de los 64 MP no se logra del todo
  • El acabado no deja de sentirse chafa
  • Falta de funcionalidades para experiencia de usuario
Veredicto

Aunque fueron divertidos los memes, la realidad es que Xiaomi está haciendo un esfuerzo descomunal por mantener esa relación calidad-precio como algo realista que satisface un mercado compuesto por todos los gustos y bolsillos, pero también para todas las necesidades de consumo.

Este terminal es un perfecto balance entre la innovación y la experiencia multimedia. Aunque no tenga una pantalla de tecnología LED, un sensor de huellas in-screen o una mejor construcción de cuerpo, por dentro este dispositivo es una máquina potente que no encontrará ningún obstáculo al trabajar con gráficos avanzados, videojuegos o simplemente con apps de redes sociales o contenidos multimedia de plataformas como Crunchyroll, YouTube o Netflix.

La serie Redmi se ha ganado un lugar dentro del gusto de la gente por centrarse en las entrañas de los smartphones antes que en el aspecto exterior. Esto, por supuesto, es un gran agregado de marca, pero también es un camino plausible para el desarrollo futuro de teléfonos de gama media en un mercado con cada vez más opciones especializadas para cada tipo de usuario.

Por: Freddy Campos

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