Reseña: Doom Eternal – La secuela que todos esperábamos recibir

| 25 de marzo de 2020
Doom Eternal es el gatillero en primera persona que me convenció de no tirar mi consola a la basura.

Tras el lanzamiento de Wolfenstein II: The New Colossus y su DLC Youngblood, MachineGames, desarrollador de ambos títulos, Bethesda y las propiedades que adquirió del legendario estudio Id, quedaron muy mal.

Por ello hubo quienes pensaron que Doom: Eternal, la secuela del relanzamiento que la saga de gatilleros en primera persona recibió en 2016, sería un desastre similar.

Sin embargo, Doom Eternal, desarrollado por Id, es una de las más grandes obras del mundo del entretenimiento digital, no solo por sus avances técnicos y creativos, sino porque es el enlace perfecto entre la saga clásica de 1993 y el reboot de 2016.

Doom Eternal es la fantasía de poder definitiva (Código Espagueti)

El Doom Slayer su el Infierno en la Tierra

Sobre Eternal retomamos la historia del Doom Slayer, un tiempo después de los acontecimientos de Doom de 2016, justo en medio de una invasión infernal al planeta Tierra.

Resulta curioso, así como el juego anterior fue una especie de remake del Doom de 1993, Doom Eternal retoma de cierta forma lo que se vio en Doom II: Hell on Earth de 1994.

El juego corre bajo el motor gráfico IdTech 7, que ofrece un overhaul gráfico y técnico espectacular respecto al Doom de 2016.

Cada escenario brilla con detalles y espectacularidad (Código Espagueti)

El mundo, las armas, tu personaje y los enemigos, lucen mucho mejor que en el título de hace cuatro años, en especial jugando en una PC, ya que en PlayStation 4 y Xbox One, se nota que se hicieron sacrificios técnicos para evitar problemas de rendimiento.

Las nuevas mecánicas de gameplay

Si en el juego anterior tu personaje podía moverse fácilmente a lo largo de los mapas, en Eternal se puede eso y más.

De hecho, un enfoque primario de Doom Eternal fue el diseño de cada nivel, ya que hay decenas de secciones que requieren que saltes como conejo de un punto a otro para llegar casi a cualquier lado. Por ello tu personaje puede escalar paredes, pegar saltos dobles o activar dashes horizontales.

Fundamental aprender a dominar saltos y habilidades (Código Espagueti)

Si hubiera que ponerlo de alguna manera, cada nivel es una colección de arenas de combate, secciones de desplazamiento horizontal y puzzles plataformeros que ofrecen buen ritmo y principalmente, un interesante y divertido reto por superar en cada nivel.

El desarrollo de las habilidades del Doom Slayer sucede con base en runas que vas recolectando por el mundo y activando conforme las vayas necesitando.

Puedes activar tres al mismo tiempo y mientras unas te permiten hacer Glory Kills desde más rápido, otras te ceden más control de tu personaje mientras está en el aire.

Por otro lado, también hay medallones que encuentras en cada nivel, que ofrecen acceso a nuevas habilidades.

Mantente atento a los mods y updates que hay en cada nivel (Código Espagueti)

Tu personaje también va hallando cristales que mejoran uno de los tres aspectos más importantes del juego: armadura, salud y límite de munición.

A pesar de ser un shooter, el mundo de Doom Eternal ofrece muy pocos recursos. Esta decisión se hizo para promover un estilo de juego mucho más ofensivo.

Si quemas a tus enemigos con tu lanzallamas, estos botarán armadura. Si realizas un Glory Kill en un demonio caído, obtendrás salud y si usas tu sierra eléctrica para matar a alguien, obtendrás un poco de salud y mucha munición.

Con el fin de no quedarte nunca sin medios para matar, tu ataque melee (la confiable sierra eléctrica) cuenta con tres niveles de combustible que te ayudarán a eliminar distintos tipos de demonios.

Esta arma tan sui generis siempre recobrará con el tiempo un nivel de gasolina para que puedas usarla en los enemigos más pequeños con el fin de que suelten munición en caso de necesitarla.

Como en el juego anterior, solo con tres niveles de combustible podrás partir en dos a los enemigos más grandes y agresivos, así que usa con sabiduría los pocos recursos que tienes.

La mayor parte del juego te la pasarás realizando glory kills y cortando extremidades solo para sobrevivir.

Por otro lado, este juego ofrece un sistema de vidas que te permiten retomar el juego inmediatamente después de que tu energía llega a cero. En caso de fallecer sin vidas extra, tendrás que reanudar el juego desde el último checkpoint.

Por otro lado, Doom Eternal perdona más las caídas al vacío, ya que al caer, el juego toma solo un poco de tu vida sobrante y te pone en la última plataforma desde la que caíste.

Los escenarios reflejan bien una invasión infernal a la Tierra (Código Espagueti)

El combate tan coreográfico

En Doom Eternal se retoma la dinámica de poner al jugador en pequeñas arenas cuya salida está bloqueada hasta que la limpias de enemigos.

Cada uno de estos espacios tiene la menos dos niveles en los cuales correr, saltar y huir de los enemigos, ya que la idea es que te muevas tanto como puedas y jerarquices enemigos según su nivel de dificultad y los recursos con los que cuentes para lastimarlos.

Cada enemigo puede vencerse fácilmente con el arma correcta (Código Espagueti)

En este juego descubres que cada demonio tiene su punto débil, mismo que se explota con uno de los dos mods que pueden colocarse sobre cada arma.

Por ejemplo, un Cacodemon se mata más fácilmente tras tirarle una granada en la boca , mientras que un Revenant puede neutralizarse fácilmente con dos certeros disparos de tu Cañón Pesado sobre sus lanzacohetes.

De no explotar los puntos débiles de cada demonio, te arriesgas a perder la partida o quedarte sin munición.

Esto te obliga a mantenerte siempre en movimiento y cambiando de una arma a otra porque la situación cambia rápidamente, de un instante a otro y la variedad de monstruos a los que te enfrenta, te tiene constantemente en alerta.

Dicha dinámica es sencillamente fenomenal, aunque no por eso deja de ser un reto que acaba frustrando bastante.

En Eternal vuelven los viejos monstruos de Doom (2016), pero también llegan versiones actualizadas de los que vimos en  Doom II: Hell on Earth (1994) y trae consigo otros nunca antes vistos.

Hay guiños a los juegos de Id por todos lados (Código Espagueti)

Los nuevos secretos

En cada nivel hay una buena cantidad de áreas secretas que pueden ir explorándose conforme se juega.

Por ejemplo, existen Retos Voluntarios que te enfrentan a una serie de enemigos para obtener puntos de personalización para tus armas.

También hay áreas ocultas que te teletransportan a una arena en la cual de salir victorioso (y créeme, hay algunas especialmente difíciles de superar) te recompensará con más puntos de personalización y llaves que, juntas, desbloquean un arma que te ayudará a despachar más fácilmente al jefe final.

Hay veces que cuesta trabajo no mirar los escenarios (Código Espagueti)

También existe la posibilidad de jugar variantes de cada nivel para adquirir experiencia o volver a visitar misiones ya cumplidas con cheats activados.

Hablando de cheats, en cada nivel hay juguetes, viniles o disquetes que puedes activar cuando vuelves a tu Fortress of Doom, una especie de HUB al que regresas entre cada misión, tanto para acceder a mods adicionales para tus armas, como para desbloquear nuevos skins para tu personaje.

En la Fortress of Doom puedes poner los viniles que encontraste en el mundo para escuchar música de los juegos clásicos de Id como Doom o Quake, así como activar tus disquetes para volver a pasar misiones antes cumplidas con cheats (esto para facilitar la búsqueda de secretos que hayas dejado pasar antes).

En cada nivel hay baterías que sirven para desbloquear skins o mods de armas en la antes mencionada fortaleza, lo que añade un montón de rejugabilidad al juego.

De vuelta al Doom de 1993

Desde la música de los viniles que coleccionas hasta algunos guiños gráficos ocultos en el mundo, en Doom Eternal hay un montón de guiños a los juegos clásicos.

Es una colección de fan service que muchos de los seguidores de los juegos originales apreciarán bastante.

Además, la misma historia del juego ofrece una nueva perspectiva de los títulos originales, así como de su silente protagonista.

Una invasión infernal jamás se vio tan bien (Código Espagueti).

No puedo decir mucho, pero hay una razón por la que Doom 64 se incluyó en la versión deluxe de Doom Eternal.

Este nuevo lore construye una línea temporal hasta ahora inexistente, confirmando rumores que llevaban décadas cocinándose y desmintiendo otros.

De hecho, Eternal por fin incluye algunos capítulos de la saga que se pensaban fuera del canon. Vaya, lo que ofrece el juego es realmente la gran construcción de un lore que, esperemos, se siga construyendo con la misma fortaleza.

Lo bueno
  • Retoma el lore de los juegos anteriores para construir el propio
  • Es asquerosamente divertido
  • Evita la corrección política de hueva de Wolfenstein II
  • La presentación es infernalmente buena
  • El palpitante soundtrack del gran Mick Gordon
  • Rica variedad de humor negro
Lo Malo
  • En consolas, los gráficos del juego se ven muy diluidos
  • Tanta nueva habilidad llega a saturar la experiencia
  • Los tutoriales pueden ser invasivos y condescendientes
Veredicto

Eternal está atascado de referencias a los juegos de antaño (Código Espagueti).

Quería ser más sucinto con esta reseña, pero Doom Eternal trae tanto a la mesa, que me costó trabajo dejar cosas fuera.

Por ello, mi veredicto será breve: este juego se disfruta tanto por ser un excelente gatillero en primera persona que no aburre y te mantiene al filo del asiento casi en todo momento, como por ser un digno sucesor de un juego que de por sí, ya era excelente follow-up a la respetada saga de Doom.

Si eres fan de esta franquicia, disfrutarás este título y si te gusta la acción, el gore, la violencia, los mundos fascinantes, el lore o las cinco opciones anteriores, entonces también lo pasarás muy bien.

Es eso: por donde lo mires, Doom Eternal es un gran título que querrás tener en tu colección por muchos años.

Sin embargo, sí recomiendo echarle un vistazo a la versión de PC porque en Settings Ultra, es un verdadero carnaval de color y estímulos visuales.

Más reseñas