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Reseña: Ori and the Will of the Wisp – Una mágica y soberbia aventura de plataformas

| 25 de marzo de 2020
Es uno de los mejores juegos de plataformas que hemos probado en los últimos años.

Antes que nada, vale aclarar que Ori and the Will of the Wisp es mi primer acercamiento a esta saga de Moon Studios exclusiva de Xbox. No he tenido la oportunidad de jugar al predecesor de este título (aunque ahora evidentemente lo haré), por lo cual, para mí, este juego de plataformas ha sido un auténtico y hermoso hallazgo.

No soy tal vez un asiduo a este género de videojuegos, pero creo que vale afirmar que Ori and the Will of the Wisps es uno de los mejores plataformas que hemos tenido la oportunidad de disfrutar en los últimos años. Su jugabilidad exquisita, sus mecánicas entretenidas y un trabajo audiovisual impecable, lo convierten en uno de los juegos imprescindibles para todos los amantes de este tipo de títulos.

Y si bien es un juego de plataformas que no se caracteriza por su explosividad o sorpresa, lo compensa de maravilla con la calidad en cada uno de sus apartados, siendo un ejemplo claro de porque este género sigue siendo uno de los favoritos dentro del mundo de los videojuegos.

(Microsoft Game Studio)

Simple y ejemplar

Lo primero que notamos al comenzar a jugar es lo bien que nuestro personaje se controla entre la distintas plataformas. Correr, saltar y trepar por los escenarios resulta de lo más entretenido y satisfactoria, mientras que en el camino iremos consiguiendo nuevas habilidades que van ampliando las dinámicas y mecánicas del juego, por supuesto, siempre marcadas por la llegada de escenarios un tanto más complejos. En ese sentido la jugabilidad puede considerarse simple pero bastante efectiva y entretenida, como cualquier digno exponente del género de plataformas puede presumir.

Por otro lado, el sistema de combate también resulta por demás divertido, y si bien no se caracteriza por su complejidad, sí podemos encontrar algunas variantes dentro del mismo que lo hacen interesante. Nuestro personaje está dotado de diferentes armas y habilidades, como una espada de luz, un arco, una jabalina o un poderoso puño de luz que manda a volar a los rivales. Por supuesto que todas ellas deberán irse desbloqueando conforme avanzas, al tiempo que decides cuáles son las que deseas incorporar a tu personaje.

Los enemigos también serán un tanto incómodos y desafiantes, pero nada que te provoque dolores de cabeza. Encontraremos bestias de todo clase con patrones de ataque variados e incluso algunos jefes finales que son bestias espectaculares que han sido maravillosamente conceptualizadas. En este aspecto el juego me parece lo suficientemente divertido para ser un juego de plataformas.

Y es que finalmente Ori and the Will of the Wisps es un plataformas en el que los saltos, la exploración y la intuición llevan todo el peso del juego. Por lo tanto, el verdadero reto estará en ir librando los diferentes obstáculos que nos vaya imponiendo un bosque lleno de magia y criaturas misteriosas, recorriendo cada uno de los caminos y rincones que alcanzamos a ver en el enredado mapa para encontrar el que finalmente nos lleve a cumplir nuestra misión. En este transitar encontraremos mejoras que llevan por nombre “fragmentos espirituales”, los cuales proporcionan ventajas como mayor daño, defensa o salud, además de mejoras en las armas o habilidades del personaje, lo que termina siendo un pequeño plus que no cae mal.

(Microsoft Game Studio)

Los problemas en el bosque

La historia del juego, de manera similar al anterior Ori and the Blind Forest, es muy sencilla, hermosa, emotiva y desarrollada de forma muy consistente. A mi juicio funciona realmente bien en relación a las limitantes que existen en la narrativa al tratarse de un juego de plataformas, e incluso hay momentos que logran conmover. Todo dentro de un universo lleno de magia, espiritualidad y una especie de sabiduría ancestral que dota al juego de mucho sentido.

Con el personaje llamado Ori, un pequeño espíritu luminoso, nos adentramos en las profundidades de un bosque encantado con la intención de rescatar a un amigo perdido. Aquí conocemos los distintos problemas que afrontan los habitantes del lugar: tormentas, aguas contaminadas, falta de recursos y el acecho de tenebrosas bestias. Por supuesto, Ori decide ponerse la capa de héroe, mientras esto le permita encontrar a su camarada.

Contaremos con una buena cantidad de misiones secundarias que nos permiten conocer una multitud de personajes con los que podemos interactuar. Esto le da cierta diversidad al juego y despierta cierto interés al conocer una criatura nueva, sin embargo, los encargos y recompensas relacionados a estas misiones no se aprovechan en lo más mínimo, pues solo es ir intercambiando objetos que al final no tienen ningún peso dentro del desarrollo del juego.

Otro elemento curioso son unas pequeñas pruebas contrarreloj con marcadores en línea, donde te puedes medir en diferentes circuitos con jugadores de todos los rincones del mundo. Un elemento bien integrado que despierta el espíritu competitivo, y que los amantes de los speedrunners agradecerán.

(Microsoft Game Studio)

Un deleite audiovisual

Ori and the Will of the Wisps es simple y sencillamente sorprendente en todos y cada uno de los elementos que componen el apartado gráfico. Nos sumergimos en escenarios vivos, llenos de detalles, con grandes aspectos de iluminación y texturas fabulosas, además de personajes que cumplen respecto a la animación.

El juego es visualmente espectacular, y es posible que sea uno de las plataformas más bonitos (permítanme el calificativo) que se han hecho nunca. Por si fuera poco, todo este deleite visual es complementado de forma majestuosa con la apabullante y magnífica banda sonora de Gareth Coker, con efectos de sonido perfectamente implementados y melodías precisas que armonizan a la perfección el mágico mundo que vemos plasmado en cada uno de los pixeles.

Donde el juego flaquea y se ve empeñado es en su rendimiento, pues presenta algunos problemas técnicos que seguramente más adelante podrían ser optimizados con alguna actualización. El caso es que en el desarrollo del juego encontré todo tipo de bugs, efectos de sonidos que llegaban a desaparecer, fondos de escenarios que no terminaban de cargarse o un menú de mapa que por momentos se quedaba trabado. Se trata de pequeñas fallas que terminan por afectar en cierta medida el ritmo y la experiencia del juego, pero que bajo ninguna circunstancia lo arruinan.

Lo bueno
  • Jugabilidad entretenida.
  • Mecánicas de juego bien implementadas y muy características de un juego de plataformas.
  • Audiovisualmente es un deleite de principio a fin, tanto el apartado gráfico como la banda sonora cumplen con creces.
  • Narrativa sencilla y emotiva.
  • Es un juego gratis si cuentas con el servicio de Xbox Game Pass.
Lo malo
  • Problemas técnicos como bugs o pantallas de carga lentas que llegan a afectar el ritmo del juego.
  • Misiones secundarias intrascendentes.
  • No hay incentivos fuera de la historia principal.
Veredicto

Ori and the Will of the Wisps es un título imprescindible para todos los amantes de los juegos de plataforma, y que seguramente más de uno consumirá de forma compulsiva. Tiene todos los elementos que han hecho de este género uno de los favoritos dentro de la industria: saltos, exploración, combates, pequeños puzzles y jefes finales, todo acompañado de unos gráficos deslumbrantes, un trabajo artístico excepcional y una banda sonora digna de honores. Un plataformas soberbio. sencillo y ejemplar.

Por: Ayax Bellido: Apasionado de los videojuegos y entusiasta del anime. Trabaja en Bitme.

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