Reseña: Animal Crossing New Horizons – Tu nueva segunda vida

| 23 de marzo de 2020
Animal Crossing New Horizons es un título que se disfruta más con amigos

El pasado 20 de marzo, salieron tres juegos importantes y de esos, solo dos se encuentran disponibles para Nintendo Switch: Doom 64 y Animal Crossing: New Horizons.

Ambos juegos tuvieron cosas en común, entre las que destacan que eran títulos muy esperados y que ambos son seguidos por un nutrido grupo de fans a ultranza.

Esta realidad de ninguna manera significa que la audiencia de un juego no se interesaría por el otro, ya que la comunidad gamer ha dejado muy en claro que disfrutar Doom Eternal y Doom 64, no sustituye el placer que juegos como el último capítulo de Animal Crossing, ofrecen.

En esta isla, el tiempo corre igual que al del mundo real (Código Espagueti).

Una isla privada solo para ti

Animal Crossing New Horizons es un título diseñado para llevarse leve. Con esto me refiero a que no hay antagonistas, un argumento de tres actos o un objetivo final.

La idea es que tu personaje (uno que tú mismo diseñas), llega a una isla tropical habitada por animales que hablan e interactúan contigo, así como bichitos que vas encontrando a lo largo de la aventura.

Tu pequeño espacio vital puede expandirse (Código Espagueti).

El chiste es tomarte el tiempo de personalizar a tu personaje, tu casa (si eliges construirla), el espacio que ocupas (si quieres hacerlo) o simplemente deambular por la isla acumulando millas que posteriormente puedes intercambiar con Tom Nook, una especie de líder en esta aventura, por distintas cosas que te ayudan a explorar más secciones de tu nuevo hogar.

El juego es más una experiencia que simula una vida aparte de la que llevas en el mundo real. Es como una especie de terapia en la cual te alejas de todo para hacer en la isla lo que te apetezca, desde recolectar fruta hasta craftear objetos que puedes usar, vender o intercambiar entre los pocos NPCs que comparten el espacio contigo.

Tus amigos en la isla son buenas fuentes de actividades (Código Espagueti).

Dicho mundo en miniatura sucede en sincronía con el reloj interno de tu Nintendo Switch. De esta manera, si decides jugar en la mañana, el juego se desarrollará a la misma hora. Lo interesante es que algunos sucesos dentro de esta aventura también obedecen a las estaciones del año, así como a ciertos horarios, por lo que encontrar algunos recursos será posible únicamente en determinados momentos del día.

Como ves, el diseño mismo del juego empuja a disfrutarlo de manera esporádica, con el paso del tiempo, en episodios cortos de tiempo libre; no todo de un jalón, sino en pequeñas dosis.

Usar recursos de la isla para craftear, es el mejor pasatiempo (Código Espagueti).

Lo social, el verdadero objetivo de Animal Crossing

Como era de esperarse, el lanzamiento del juego comenzó una especie de mame en redes sociales, ya que existe la posibilidad de interactuar con tus amigos visitando sus islas o dejando que ellos vayan a la tuya.

Esto se hace con el fin de explorar juntos el mundo de Animal Crossing New Horizons, así como establecer una economía basada en recursos y objetos crafteados.

Viajar a otra isla para visitar amigos es posible (Código Espagueti).

Dichas interacciones se hacen a través de mensajes o con el aeropuerto que tiene cada isla, que ofrece acceso a la tierra de alguien más, siempre y cuando el dueño te haya permitido entrar, ya que de otra forma, el robo de recursos y objetos se haría bastante común.

Parte fundamental por la que este título ha llamado la atención, es por su énfasis en la cooperación entre jugadores.

Sin embargo, el juego también ofrece una experiencia solitaria que se puede desarrollar de manera paralela a la de otros, siempre al margen y cada quien encerrado en su propia isla.

Lo único de lo que se perdería un jugador que no desee interactuar con nadie del mundo real, sería el acceso temprano a objetos o recursos que tenga alguien más dentro del juego.

La economía de tu isla

Tanto para el jugador ermitaño, como para el que disfruta las visitas constantes de sus amigos, existe un sistema económico que puede aprovecharse para avanzar en el juego.

Está el intercambio y venta de objetos, así como la acumulación de millas que te permiten tener acceso a ciertas cosas como ítems, actividades, ropa, recetas para craftear herramientas u objetos, así como boletos para realizar actividades nuevas.

Los pequeños bichos que acompañan a Tom Nook compran y venden de todo (Código Espagueti).

Si bien Animal Crossing es un juego “para llevártela leve”, sí que tiene pequeñas metas que uno va alcanzando a su ritmo.

Las Nook Miles o Millas Nook, es un programa que te premia por completar retos que puedes revisar desde la app que tiene tu personaje en su celular. De hecho, tu primer objetivo es pagarle a Tom Nook los costos de mudanza y hospedaje en la isla, a través de esta “moneda”.

Existe otra forma de economía que se basa en las Bells, que es dinero más como nosotros lo entenderíamos. Estas Bells te sirven para (¿qué otra cosa?) intercambiarlas por bienes y servicios con otros personajes.

Las obtienes mediante el trueque, la venta y la compra, así como en algunos árboles cuando los sacudes.

Pasarás largo rato sacudiendo árboles para encontrar novedades (Código Espagueti).

Lo bueno
  • La impecable presentación del juego
  • Dinámica y atmósfera relajante a más no poder
  • El número de actividades por llevar a cabo
  • Lo adorable del mundo que habitas
Lo Malo
  • No será tan atractivo para los jugadores nuevos
  • Lo mal que funciona el Dodo Code
Veredicto

Ahí está mi personaje, listo para recibir invitados en su isla (Código Espagueti).

Entiendo el encanto de Animal Crossing New Horizons, pero también sé que a mucha gente le costará trabajo “agarrarle la onda” a un juego que no tiene un objetivo final, un argumento o amenaza real alguna.

Yo, como jugador novato en este mundo, pasé mis primeros minutos en el juego deambulando por todos lados sin tener una idea clara de lo que tenía que hacer, hasta que un par de veteranos de la saga se tomaron el tiempo de visitar mi isla y explicar cuál era “el chiste de Animal Crossing”.

Para quien juegue solo y por primera vez New Horizons, el juego podría presentarse como poco intuitivo y tal vez hasta aburrido, pero si se tiene la fortuna de contar con alguien que te pueda ir orientando, Animal Crossing se volverá una experiencia grata con alto nivel de rejugabilidad.

Al final, tanto Doom 64 como Animal Crossing New Horizons tienen dos cosas fundamentales en común. Ambos sirven para vivir una vida paralela a la que llevamos en el mundo real.

Si bien en Doom 64 juegas la fantasía de poder desde las botas de un soldado legendario que combate a las fuerzas del mismísimo infierno por sí solo, en Animal Crossing New Horizons, juegas a conocerte a ti mismo.

Cada isla es un reflejo de la personalidad de cada jugador, misma que transforma cada rincón de la isla, afectando a sus personajes o incluso la forma en la que se juega.

Ahí recae el valor de títulos como este, que se disfrutan más en pequeñas dosis, cada vez que encuentres el tiempo de visitar una vez más, tu pequeña isla tropical con su propio clima, estado de ánimo y atmósfera.

Puedes encontrar Animal Crossing New Horizons desde este preciso instante en cualquiera de las sucursales de Liverpool en todo el país.

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