Reseña – The Guardians of the Galaxy vol. 3, decir adiós es crecer

No será la mejor película del MCU, pero se ha convertido en nuestra favorita.

[centrar-lectura]

Tras una serie de estrenos completamente insustanciales, el MCU vuelve a mostrar signos de vida con la tercera y última película de James Gunn en Marvel. Pero, ¿qué diferencia a esta cinta de sus predecesoras? No se necesita reflexionarlo mucho para dar en el clavo. Esta película fue hecha con amor, por más cursi que pueda sonar.

I’m a weirdo

A diferencia de las dos entregas anteriores, The Guardians of the Galaxy vol. 3 no inicia con un festivo número de baile. Hay música, sí, pero en esta ocasión es diferente. Una versión acústica de Creep suena al fondo y esta pieza es entonada por Rocket Raccon mientras camina por las calles de Knowhere. Hasta cierto punto estamos nuevamente ante el cliché de The Breakfast Club, es decir, ante un grupo de inadaptados que se saben inadaptados y que viven como inadaptados, pero en estos primeros minutos lo que menos importa es la repetición de este concepto pues más satisface dejarnos afectar por los trágicos versos de Thom Yorke acompañados de la voz de Bradley Cooper.

guardianes de la galaxia equipo
Imagen: Marvel Studios

Estamos hablando de la primera escena de la película, y no voy a ofrecer más detalles porque no se trata de spoilear nada a nadie, pero sí quiero señalar que este sentimiento es constante a lo largo de la experiencia: vemos a un grupo de outsiders con los que bien podemos llegar a sentirnos identificados porque todos hemos pasado por sentirnos como inadaptados alguna vez. No importa si eres un Dios o un tipo que se quedó huérfano. Y esta manera de golpear emocionalmente al espectador, aunque pueda ser sencilla, es efectiva.

Todos los personajes del filme tienen algo que decir, incluso los más secundarios. Todos (y esto quizá sea lo más importante) cumplen un propósito: y no me refiero a la incidencia que puedan o no tener sobre el desarrollo de la trama, más bien a que, en esta tercera parte, todos nuestros héroes se ven impulsados a hacer aquello para lo que fueron hechos.  Cumplir su destino le dirían algunos.

Bueno, todos menos Warlock, pero eso es arena dorada de otro costal.

guardianes de la galaxia warlock
Imagen: Marvel Studios

James Gunn tiene 59 años

Técnicamente, la película de Gunn es asombrosa: es claro que se trata de uno de los mejores directores que hay en el cine de acción de Hollywood actualmente. Recuerdo sobre todo, y tal vez parezca una nimiedad, pero recuerdo esta escena en la que un cuerpo, después de ser golpeado, gira sobre el suelo y la cámara gira con él, y así los ojos del espectador sufren el mismo efecto que el del golpeado personaje. Y no, no es cine. Pero Gunn experimenta con las formas y juega con la cámara, y con tanta normatividad estilística en el cine norteamericano mainstream, es de agradecer algo de innovación.

Muchos dicen que con esta película Gunn ha alcanzado su madurez como cineasta. Yo no lo creo. Revisando en Wikipedia descubrí que el director ya tiene 59 años, es decir, no es un niñato, sino todo lo contrario: en su historial hay películas de Clase-B, Bandas de Rock, guiones para películas infantiles: el director de The Suicide Squad ya tiene un rato desarrollando sus habilidades como creador. Gunn sigue en el ruedo, y no hay nada que espere más que el ver los cambios que su cinematografía sufrirá, sobre todo ahora que se encargará de la dirección que tomarán los personajes de DC Comics en el cine.

Guardians of The Galaxy Star Wars
Imagen: James Gunn (Twitter)

¿Exceso de glam?

Los Guardianes antes de Gunn ya eran, en cierto modo, los Guardianes. La alineación más moderna del equipo fue entrevista por Keith Giffen en Anhilation, después Abnett y Lanning le dieron forma en una nueva colección y Bendis, independientemente de la opinión que se pueda tener de su run, le soltó el chongo a nuestros héroes. En este sentido, la aportación de James Gunn fue afianzar el imaginario rockstar del equipo. Desconocidos por la mayor parte del público, la banda de Peter Quill llegó a los fanáticos del MCU como un grupo de forajidos que bien podían ser músicos disfuncionales. Los Gallagher pon tú.

Esta influencia se dejaría notar tiempo después en los cómics, en colecciones como las de Gerry Duggan, Donny Cates y la de Al Ewing. ¡Es que incluso el juego de Square Enix siguió esta narrativa!

https://youtu.be/zycXzO_-3SI

Esta película, por supuesto, no iba a desaprovechar la oportunidad de desplegar una fina selección de piezas musicales. De Radiohead a Rainbow, pasando por The Flaming Lips. La cosa es que, involuntariamente y de manera recurrente, The Guardians of the Galaxy vol. 3 se convierte en un musical lleno de acrobacias de acción. En lo que a mí respecta no tengo el mayor inconveniente: es experimentar el corazón mismo de una space opera. Pero Alejandra, la linda mujer que me acompañó al cine, me comentó haber sentido un exceso de música, lo que le llevo a concluir que muchas piezas se sentían forzadas. Y bueno, es que a cada persona le va a entrar de una manera distinta.

Eso sí: este soundtrack es un disco que me gustaría tener en mi colección.

Lo bueno
  • Un final digno para todos sus personajes.
  • Un soundtrack lleno de guitarras.
  • El trabajo de CGI.
  • El trabajo de caracterización: uno de los más asombrosos que haya visto en cualquier película.
Lo malo
  • La inclusión de Warlock.
  • El fin de los Guardianes de la Galaxia tal y como los conocemos.
Veredicto

La cinta nos recuerda que estamos presenciando un drama familiar y que todos estos perdedores se han encontrado para estar un poco menos solos. La película es una despedida, y aunque con la poscréditos se nos deja entrever que la propiedad podría volver a ser usada por Marvel Studios en un futuro más o menos cercano, la química general que desprende esta producción es la del cierre a una trilogía en la que todos, como personajes y como personas, crecieron juntos.

A mí me gusta pensar que es el final.

Como decía el Argentino Rockero: decir adiós es crecer.

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