Reseña: Sony MHC-V73D – un sistema de sonido todo terreno para fiestas y la vida diaria

| 15 de diciembre de 2020
Probamos la Sony MHC-V73D, un sistema de sonido todo terreno para fiestas y también para la vida diaria. En esta reseña te explicamos todos sus detalles

El audio es todo un mundo, pero afortunadamente existen sistemas de sonido que nos ahorran muchos pasos y nos entregan algo que se adapta a casi todas las situaciones, como en el caso de la Sony MHC-V73D. Un sistema de sonido que podemos definir como un todo terreno.

Foto: Sony

Aunque este sistema de sonido está pensado para ser explotado en fiestas y reuniones (cosa de la que hablaremos a detalle más adelante), es evidente que esto es más que complicado en estos instantes, pero hacerte de un sistema de estos no es solo para pasar la pachanga, sino para la vida diaria.

Todo en uno

Como su nombre lo indica, un sistema de sonido integra ya las partes de lo que necesita una instalación del mismo y este es uno bastante bien armado. Cuenta con cuatro tweeters para frecuencias altas, un subwoofer para los más bajos y dos parlantes para medios.

Sin duda, el armado está pensado para retomar cualquier tipo de archivo de audio y reproducirlo con facilidad y fidelidad. El rango de frecuencias es lo suficientemente amplio como para pensar en que este sistema de sonido es capaz de reproducir música hasta archivos de audio de películas en diferentes canales.

Y, sobre todo, está listo para soportar todos los formatos que podemos reconocer actualmente: CD, DVD, ARC y archivos digitales mediante USB o Bluetooth con protocolos de baja latencia y poca pérdida de rango dinámico.

Foto: Sony

Modo Fiesta

Hablemos primero de su funcionalidad como eso mismo: un sistema de sonido para fiestas, porque es sinceramente en lo que más brilla.

Su capacidad de potencia es grandísima y se nota todo el tiempo. Los volúmenes de sonido que alcanza son realmente estridentes y realmente potentes sin la necesidad de saturarse del todo ni afectar la resonancia del cuerpo.

Es decir, no tendrás tantas alteraciones en las bocinas para que esto afecte el sonido final. Sin embargo, es cierto que la definición de audio no es la mejor y esto se nota más mientras más alto es el volumen.

Por otro lado, pensando en estos modos de “fiesta”, existen muchos otros arreglos de software que son francamente grandiosas. Dentro de ellas quiero destacar aquellas que están pensadas para Karaoke.

Es, tal cual, una pequeña máquina de Karaoke. Te permite cambiar el pitch de la música así como interactuar con los que quieran entrarle a este pequeño juego con aplausos, abucheos, algunos acompañamientos rítmicos y hasta juegos, pero como esta integración es bastante pobre por ahora, no creo que valga tanto la pena discutirla por ahora.

Por otro lado, sus luces integradas son bastante responsivas y permiten un gran juego con la música y en cualquier ambiente que les plantee colocar, ya que al igual que su arreglo de speakers tienen un acomodo circular y no mono direccional.

Finalmente, lo que considero que es la mejor función en su modo de fiesta es su capacidad para modular las frecuencias y el volumen para que la música, por más alta que esté no sea un problema para hablar.

Es decir, con esta función pretende que la música se posiciones fuera de las frecuencias más comunes de la voz y así puedas hablar mientras esta se permite ser un pequeño fondo con presencia pero sin tanto protagonismo.

Evidentemente, este sistema de sonido está pensado para la fuerza bruta en cuanto a potencia, pero permitirse algo así no es solament inteligente, sino bien pensado para los diferentes tipos de fiestas que pueden existir, no solo aquellas llenas de luces, ruido y agua, porque eso casi se me pasa: es resistente a salpicaduras.

Calidad de sonido

Nuevamente, hablar de fiestas es algo complicado en este instante de la vida. Cualquiera que quiera acercarse a este sistema de sonido tiene que considerarlo, sin embargo como ya se dijo, estamos frente a un todo terreno.

En cuanto a calidad de sonido, este no es para nada un sistema enfocado al High-Res ni mucho menos. Está calibrado para potenciar frecuencias altas, muy altas, y bajas, muy bajas, todo a volúmenes muy altos.

Su definición es pobre mientras más subes y su calibración de origen busca resaltar esos mismo puntos: algo que suene fuerte y con presencia. Si tu objetivo es hacer resonar las ventanas de tu vecino, es la herramienta perfecta.

Y sí, todo esto es cierto, pero también ya hablamos de que es un sistema con un buen armado de parlantes y a pesar de todo, con un poco de ecualización personalizada, fuera de los perfiles prediseñados que maneja, podemos esquivar esa barrera.

Podemos lograra bajos definidos y nada saturados mientras también los agudos se vuelven brillantes y muy claros. Su problema seguirá en las frecuencias medias, que no están bien distribuidas y tienen mucho a irse hacia los bajos, que en mi opinión es una de las tendencias más grandes de Sony en sus sistemas de audio.

Afortunadamente, todo esto es muy fácil de modificar mediante la app de Sony para sus dispositivos de audio, que es para todos Music Center, disponible tanto para Android como para iOS.

A través de esta podemos modificar todo, absolutamente todo, lo que queramos de este sistema de sonido. Podemos alterar el ecualizador, desactivas funciones como el Mega Bass o los perfiles de ClearAudio+, que sigo pensando que están enfocados a la alta compresión de sonido y no a la alta fidelidad o las referencias de estudio.

Para usarla simplemente hay que conectarse vía Bluetooth al dispositivo y listo. Con eso es suficiente para poder controlarla de una manera mucho más intuitiva y sobre todo visual, a lo que haríamos con sus controles manuales o su control remoto.

Foto: Sony

Integración, adaptabilidad e interfaz

Como dije al principio, los sistemas de sonido son todo un mundo y tener un todo en uno ahorra muchos pasos. Sin embargo, sigue siendo una bocina que su principal función es vía Bluetooth y el Bluetooth no deja de ser… pues lo que es. Una conexión inalámbrica inestable que tiene por ventaja la distancia a la que se puede ocupar y como contraparte la pérdida de datos y la compresión de los archivos.

Con muchas cosas, el paso inalámbrico es deseable, pero en cuanto se refiere a la música nunca habrá nada como un cable y para este no tenemos esa posibilidad, aunque sí podemos conectarle un dispositivo a través de USB.

Me parece que este Sony MHC-V73D nos muestra avances claros sobre lo que representa el sonido para casa en muchos sentidos, pero también sus limitaciones.

Otras marcas ya están comenzando a hacer de sus sistemas de sonido y sus bocinas aparatos “smart”. Es decir, con conexión directa a Internet. Esto limita el factor de pérdida de datos, ya que es mucho más sencillo hacer descarga para archivos de audio a través de Wi-Fi o Ethernet que del limitado Bluetooth.

Si bien casi todo aquí es un acierto, también creo que analizar esa pequeña deficiencia es ver una ventana de oportunidad y una que ve hacia el futuro para sistemas de sonido en casa, que no solamente respondan a una tarea en concreto sino que se vuelvan parate de ese mismo ecosistema que muchos otros productos ya entregan.

Lo bueno
  • Interfaz
  • Diseño de bocinas
  • Funciones para fiesta
  • Capacidad de personalización
Lo malo
  • Valores predefinidos pobres
  • Pérdida de definición en volúmenes altos
  • Algunas funciones parecen a medio desarrollo
Veredicto

La Sony MHC-V73D es sin duda un sistema de sonido todo terreno. Aunque su foco principal sean las fiestas, es capaz de rendir y funcionar para muchas otras tareas con buenos resultados y entregando una experiencia.

Su principal ventaja es su capacidad de personalización, algo que no todos los sistemas de sonido integrados permiten pero que en este caso, gracias a su integración con una simple app. Por supuesto, más que un éxito completamente logrado, en este momento la Serie V de Sony debe ser el siguiente paso para modernización de los sistemas de sonido, no el estándar.

***

Finalmente Pepe Pulido, el loco de la tecnología, pudo tener en sus manos la nueva Glass Sound de Sony, una bocina que además es una lampara. Aquí puedes ver qué le pareció.

Más reseñas