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Reseña – Smile es terrorífica, bastante perturbadora y te dejará sin ganas de ver una cara feliz

| 28 de septiembre de 2022
Sonreír nunca había sido tan aterrador.

Como anillo al dedo para estas fechas tan próximas a la Noche de Brujas llega a los cines Smile, la nueva película de horror producida por Paramount, la cual está repleta de terroríficos y perturbadores momentos hasta para la persona con más temple, convirtiendo el concepto de sonreír en una verdadera pesadilla para los espectadores.

Del director debutante Parker Finn, llega una historia de terror que demuestra que aún cayendo en clichés y sin proponer nada realmente nuevo, se puede sacar el mejor de los sustos, pues basta con juntar los elementos adecuados para crear una desagradable y tormentosa experiencia en la sala de cine, algo que los fans de este tipo de películas seguramente estarán buscando a la hora de comprar sus entradas.

A ver… Sonríe | Foto: Paramount Pictures

Smile sigue la historia de Rose Cotter (Sosie Bacon), una terapeuta que trabaja en la sala de traumatología de un hospital psiquiátrico local como un claro intento de aliviar parte del trauma que sufrió durante su infancia al haber encontrado el cuerpo de su madre después de que se suicidó. A la protagonista de principio la acompañan su hermana mayor, Holly Cotter (Gillian Zinser) quien, con una vida aparentemente perfecta, vive ensimismada y parece haber olvidado por completo su traumática infancia. De igual forma está Trevor (Jessie T. Usher, a quien recordamos por la serie The Boys), el prometido de Rose y quien parece ser un hombre de ensueño.

Un día en el trabajo, Rose recibe a una mujer joven llamada Laura, quien parece estar en medio de un episodio psicótico. Dice estar viendo cosas y personas, algunas que conoce, otras que no, pero únicamente ella las puede ver, pero lo más extraño de todo y lo que más atormenta a Laura es que siempre están sonriendo. No con una sonrisa cualquiera, sino grandes, inquietantes y antinaturales. Ella insiste en que no está loca, pero cree que va a morir pronto cuando, de repente, Laura entra en un ataque de pánico descomunal, lo que la lleva a caer al suelo y tirar en el camino una maceta de cerámica. En ese momento Rose voltea la mirada un instante para tomar un teléfono y pedir ayuda, pero cuando regresa con Laura, ella está de pie justamente con aquella sonrisa inquietante plasmada en su rostro. Silenciosamente y sin dejar de sonreír, Laura se corta el cuello con un trozo de cerámica rota y cae muerta al suelo.

Claramente, Rose está totalmente inquieta por esto, pero solo pasan unas pocas horas antes de que comience a ver las mismas cosas que Laura estaba describiendo. Al principio son solo sombras en las penumbras de las esquinas de su casa, cosas que Rose atribuye a su trauma e imaginación, pero todo empeora cuando ella comienza a ver personas con estas sonrisas, a oír ruidos y voces y a hacer cosas que ella no recuerda, solo un par de días antes de convertirse en un completo desastre.

Sosie Bacon es Rose Cotter | Foto: Paramount Pictures

Rose pierde el apoyo de su hermana durante el cumpleaños de su sobrino, que se convierte en una de las escenas más dramáticas y perturbadoras de todas. Su pareja también parece hacerla a un lado, por lo que su único apoyo en su viaje hacia la locura es Joel (Kyle Gallner), su ex que es policía, quien le ayuda a ir resolviendo el misterio de la extraña maldición de la sonrisa que salta de persona en persona siguiendo un mismo patrón: una persona se suicida de manera brutal con una sonrisa en su rostro, y es la persona que presencia el suicidio quien hereda la maldición.

Es a partir de que Rose acude a su ex por ayuda que la película pasa de convertirse en la inexplicablemente inquietante experiencia de la primera mitad, a una típica historia de resolver misterios como la mayoría de las películas de terror. Es a esta altura que ya sabes como va a terminar la larga historia de 115 minutos, por lo que solo te queda esperar a los créditos finales agarrándote fuerte de tu asiento porque eso eso sí, los sustos están buenos.

Pero aun así, la película funciona por muchas razones, pues aunque se trata de una historia de maldiciones que se heredan tal y como ya lo hemos visto en filmes como El Aro, It FollowsSiniestro, y aunque es un conglomerado de todo tipo de scare jumps y “giros inesperados” que ya nos han repetido hasta el cansancio en el cine de terror, Smile deja estos elementos solo como un soporte para la trama y el entretenimiento de su audiencia, pues la película aborda otros temas o miedos que son los que realmente resultan desconcertantes.

Sonreír siempre ha sido raro | Foto: Paramount Pictures

Por un lado, el elemento de la sonrisa del que ni siquiera se abusa en la película, lo cual es bastante extraño pero genial. Este resulta ser crucial para generarnos demasiada incomodidad, ya que no se trata de sonrisas locas, protésicas al estilo Joker o similar, sino de sonrisas humanas regulares, quizá un poco exageradas, pero que resultan perturbadoras y difíciles de olvidar a la hora que te vas a dormir. Por otro lado, tenemos elementos de body horror muy marcados, violentos y grotescos; sin embargo, más allá de lo visual, son los miedos que plantea esta historia los que podrían llegar a perturbarnos más.

En Smile se habla de una “maldición” y de un ente, un algo que es el causante de esta pesadilla; no obstante, nunca se revela ese ser de procedencia paranormal, no se especifica que sea un demonio, en ningún momento se añaden elementos religiosos a la película o que intenten descifrar el origen de esta fuerza maligna. Se explica como algo que está y no, pues solo aquella o aquel que esté maldito es quien lo puede ver reflejado en personas que conoce o en cualquier extraño que pase por la calle y esto nos lleva al segundo punto, el miedo al prójimo, el miedo a la gente, el miedo a no saber quién será el próximo en sonreír, un factor que genera muchísima tensión, pero que funciona de maravilla para mantenerte en un trance paranoico.

Finalmente, Smile es una película sobre salud mental y se aborda el tema que puede ser demasiado delicado para algunas personas como el miedo a padecer algún desorden o recaer, algo que hoy en día no es tan poco común con cuestiones como la ansiedad, el estrés postraumático, ataques de pánico, la misma distorsión de la realidad que son al final los conceptos por los que se mueve la maldición de la sonrisa, un sube y baja entre lo que pudiera ser paranormal o más bien, un macabro juego de la mente.

¡WTF! | Foto: Paramount Pictures

Lo bueno
  • Smile Cumple al 100% con su objetivo… ¡Da un chingo de miedo!
  • Todas las actuaciones son buenas, pero definitivamente Sosie Bacon hace un trabajo espectacular.
  • A pesar de contar con varios “clichés” del género de terror como los scare jumps, giros de trama y elementos de body horror, se manejan de forma precisa y en vez de arruinar la película la ayudan a explotar su verdadero potencial.
  • El planteamiento de miedos mucho más reales o humanos que juegan con tu mente y son los que más perturban al final.
  • Este “sube y baja” entre trastornos psicológicos y sucesos paranormales que no se resuelve y es genial.
  • El elemento de la sonrisa como una forma de provocar terror funciona demasiado bien. Ya te darás cuenta a la hora de ir a dormir.
  • Esto no lo mencioné en la reseña, pero hay una serie de tomas “chuecas” e invertidas que son increíbles y funcionan perfectamente para alterar o incomodar al espectador.
Lo malo
  • Smile es una película demasiado larga y aunque eso hace sufrir al espectador, al final resulta absurdo que una historia como esta dure dos horas.
  • Hay personajes protagonistas que simplemente se desvanecen de la trama. En ese sentido deja diversos huecos al momento del cierre que sin duda afectan a la obra.
  • El final es sumamente predecible casi desde el inicio.
  • Pasa de ser una experiencia totalmente perturbadora a una típica historia de investigación en muy poco tiempo.
  • Un par de escenas dramáticas y horripilantes más como la del cumpleaños y hubiera sido una de las mejor películas de terror de los últimos años.
Veredicto

La nueva película de terror de Paramount Pictures llega este 29 de septiembre a los cines, siendo una propuesta que cumplirá fácilmente su cometido y con la que la gente no se sentirá estafada luego de salir de sala, y muchos menos al llegar a dormir a su casa.

Sin lugar a dudas se convierte en la opción ideal para irte a asustar al cine en esta temporada, pero hay que recordar que al final Smile no solo se trata de giros en la trama o de contar cuerpos y tampoco es una “divertida” película de scare jumps. Más bien, se trata de imágenes inquietantes, altamente perturbadoras y la delgada línea entre la cordura y la locura a la que nos enfrentamos, y eso es lo que la hace más aterradora que nada.

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