Reseña: Paper Mario: The Origami King – Tan bueno como The Thousand Year Door

| 24 de julio de 2020
Paper Mario: The Origami King es un RPG con una historia inolvidable... y un sistema de batallas que divide a sus fans.

Algunos serán muy jóvenes para recordar pero, a mediados de los 90, Nintendo se alió con la compañía Square (Final Fantasy y Chrono Trigger) y juntos crearon la primera aventura RPG de Super Mario. Super Mario RPG: Legend of the Seven Stars se colocó como uno de los mejores juegos de la consola y del género.

Después de esa primera prueba, los fans quedaron hambrientos de más aventuras RPG con Super Mario. En el año 2000, Nintendo lanzó Paper Mario para Nintendo 64: un juego que mantuvo las mecánicas de Super Mario RPG con algunos ajustes. Paper Mario se definió por su diseño artístico, con personajes y escenarios que simulaban un mundo de papel, como abrir un libro de cuentos.

El siguiente paso en la historia de RPG de Super Mario fue, tal vez, el más importante y el que ha impactado más en la vida de sus jugadores:

Uno de los momentos más memorables de Paper Mario: The Thousand Year Door. (Imagen: Nintendo)

En 2004, Paper Mario: The Thousand Year Door llegó a nuestras vidas en el Nintendo GameCube. Para muchos, se trata del punto más alto en la historia de los RPG de Mario.

Después de The Thousand Year Door, los títulos que siguieron en la serie de Paper Mario fueron de experimentación… y también de conflicto. Super Paper Mario para Wii, Sticker Star para 3DS y Color Splash para Wii U no lograron superar las expectativas ni fueron lo que los fans querían.

El principal motivo del rechazo fue la diferencia en las mecánicas de combate y exploración de los juegos posteriores a The Thousand Year Door, que fueron mucho más lineales y ligeras, a comparación de los juegos para SNES, N64 y GCN. Las críticas más amables señalaron que los juegos no son malos, pero sí perdieron la esencia que distinguía a la serie. En colaboración con AlphaDream, Nintendo publicó la serie Mario & Luigi para sus consolas portátiles, lo que sirvió de alivio para los fans de los RPG clásicos.

En 2020 llega Paper Mario: The Origami King: un juego que intenta recuperar el encanto de los primeros, sin copiar ni pegar su gameplay. Y frente a sus predecesores de N64 y GCN, ¿cómo queda The Origami King? ¿Es tan bueno como los clásicos?

¿RPG o puzzle?

El primer elemento a analizar y el que más divide a la comunidad de fans de la serie: las batallas. Nintendo e Intelligent Systems apostaron por un sistema que, para disgusto de algunos, no se parece en nada al de The Thousand Year Door o Sticker Star.

Cuando se trata de enemigos comunes, Mario está en el centro de un escenario circular, rodeado por anillos e hileras con casillas en las que se ubican los enemigos. Hay que mover las casillas con un número limitado de movimientos y, si lo logras antes de que se acabe el tiempo, tus ataques hacen más daño.

(Imagen: Nintendo)

Es solo hasta que llega tu turno para atacar que las batallas se asemejan a las de los primeros Paper Mario. Puedes elegir entre tu colección de zapatos, martillos e items, como flores de fuego o bloques POW, para atacar a los enemigos con buen ritmo. Si no acomodas bien a tus enemigos, o pierdes el ritmo al atacar, deberás bloquear en el instante preciso para recibir el menor daño posible.

En las batallas contra jefes es diferente: el jefe está en el centro, Mario se mantiene en la periferia y debes guiarlo entre anillos e hileras para que siga una ruta. También puedes ajustarla para que, en el camino, Mario obtenga pistas, cofres del tesoro, monedas y corazones. Lo importante es que, al final, este pise una de las casillas de ataque.

(Imagen: Nintendo)

Ya sea que pelees contra un enemigo “normal” o contra un jefe, puedes gastar tus monedas en dos tipos de ayuda: agregar más tiempo al contador para resolver el puzzle o pedir ayuda a los Toads de la audiencia, quienes pueden ayudarte con algunos movimientos, golpear a los enemigos o recuperar tu energía.

En algunos momentos podrás tener aliados. No voy a decir quiénes son ni qué hacen para no spoilear. Basta con decir que, si extrañabas a los aliados de los primeros Paper Mario, también los tendrás en esta entrega. Tus aliados pueden atacar a los enemigos que quedaron de pie, pero es cuestión de suerte. Algunas veces, sus ataques fallan. Ellos quedan en ridículo y tú quedas vulnerable ante los ataques.

Conforme progresas en la aventura, Olivia, tu compañera de viaje, tendrá acceso a poderes especiales con los que podrán lanzar ataques devastadores, exponer debilidades de los enemigos o protegerse de ataques fulminantes.

Las batallas en el desierto

Esta es la verdad: las batallas no se sienten tanto como batallas, sino como acertijos. Son más un ejercicio mental que de habilidad con el control. Aún hay estrategia y momentos de acción integrados, pero es más un trabajo de acomodar piezas del escenario a tu favor para alcanzar la victoria.

Si te gusta resolver rompecabezas y laberintos, vas a quedar fascinado por las batallas. Si lo que esperas es tener a tu equipo y decidir cómo atacar a tus enemigos en un estilo más tradicional de RPG, es posible que encuentres las batallas (y por consiguiente, el juego completo) como un fastidio.

The Origami King toma de Sticker Star y Color Splash la omisión de niveles de experiencia. Mario y sus aliados no “suben de nivel”. Tu recompensa al final de cada batalla son monedas. Y las monedas aquí sirven para dos cosas: 1) Comprar tiempo y ayuda de Toads en las batallas y 2) Comprar items que faciliten tu búsqueda de objetos escondidos, mejores armas y objetos coleccionables para completar el juego al 100%.

Es un ciclo virtuoso: juegas batallas para obtener monedas que sirven para comprar cosas que te facilitan ganar batallas y así obtener más monedas. No tardas en tener los bolsillos repletos de dinero, y podrías creer que nunca se te acabará, pero si pretendes completar al 100% el juego, vas a tener que comprar items tan caros como pagar tu hipoteca de Animal Crossing.

El Shy Guy Royal Ballet. (Imagen: Nintendo)

Para muchos fans, Paper Mario vive y muere por su sistema de batallas. The Origami King propone algo más parecido a un rompecabezas que, si no lo amaste durante la primera hora de juego, es posible que lo sufras hasta el final. Sin embargo, decir que el juego “es una basura” o “una decepción” (como aseguran algunas reseñas que rondan por el internet) por no implementar batallas similares a The Thousand Year Door es ingenuo e injusto.

Hay que reconocer la audacia de los desarrolladores para probar mecánicas distintas e innovadoras. Aunque este sistema de batallas sea imperfecto, funciona como parte de una aventura RPG que se distingue por integrar dinámicas de pelea interactivas y accesibles a la mayoría del público.

Así como yo no quedé encantada por ese sistema, es claro que muchos otros lo amarán tanto o incluso más que los sistemas de los primeros juegos.

Pero, si vamos a hablar de las fortalezas de The Origami King, debemos hablar de la historia.

Un guion extraordinario

Paper Mario y Mario & Luigi se han distinguido por ser comedias RPG de alta calidad. Quien haya jugado estos títulos podrá dar testimonio de lo hilarante de los diálogos, las escenas de acción y las descripciones de objetos y batallas.

Superar a The Thousand Year Door o a Superstar Saga no es cosa fácil. Sin embargo, The Origami King es, sin duda, uno de los mejores guiones que los juegos RPG de Mario han tenido en toda su historia. La trama me hizo reír y llorar durante las cuarenta horas que lo jugué, desde el inicio y, sobre todo, al final.

Olivia, la compañera de viaje de Mario en esta aventura, se gana su lugar como una de las mejores sidekicks que Nintendo ha fabricado. Es ella quien mantiene el humor inteligente y accesible en sus diálogos y, al mismo tiempo, demuestra que un compañero de videojuego puede tener su propia personalidad sin ser intrusivo.

Una de los mejores sidekicks en la historia de Nintendo. (Imagen: Nintendo)

Otros personajes, que te acompañan durante fragmentos específicos de la aventura, también se ganan tu corazón. A diferencia de los aliados en los primeros juegos, el diseño visual es más básico. Y eso no es necesariamente malo: más bien es prueba de que el encanto de un personaje no está en su apariencia, sino en sus diálogos y acciones.

Los Toads, las tropas de Bowser y los adversarios de origami y papelería se sienten como seres únicos en esta historia. Con solo una, dos o tres líneas, cada habitante de este mundo tiene una personalidad propia definida. Mario y el resto del elenco son expuestos a momentos de acción, destreza y relajación que dan profundidad a personajes nuevos y clásicos.

No volverás a ver de la misma forma a los enemigos de Mario después de tomarte un cafecito con ellos. (Imagen: Nintendo)

Los Toads genéricos tienen diálogos de reflexión brillantes. Y, ¿quién pensaría que una caja de lápices de colores o una perforadora podrían ser rivales tan carismáticos? The Origami King es una clase maestra de cómo dar vida a un mundo “plano” en un juego RPG.

(Imagen: Nintendo)

Mario en su mejor papel

Pese a sus deficiencias, Color Splash fue respetado por su diseño artístico. Ahora The Origami King le viene a quitar ese lugar como el Paper Mario más bonito a la fecha.

Esta conjugación entre un mundo de papel, al que ya estábamos acostumbrados, con elementos de origami, se percibe tan natural que hace pensar: ¿Por qué no habían aprovechado la oportunidad antes?

(Imagen: Nintendo)

Alcantarillas con graffiti, montañas en eterno otoño, parques de diversiones, ciudades inspiradas en las lujosas urbes de medio oriente y océanos que no le piden nada a The Wind Waker, le dan un color tan resplandeciente a este juego que atrapan incluso a quienes no lo están jugando.

Otro aspecto que no puedo dejar pasar de The Origami King es la música: uno de los mejores soundtracks en los juegos de Mario, que bien podría ocupar un lugar junto a la música de Super Mario Odyssey. Cada pieza cumple magistralmente, desde el metal sinfónico de las peleas contra los jefes hasta las melodías que ambientan el lobby de un hotel o una tienda de armas.

Paper Zelda: The Origami Princess

Una de las mecánicas más extensas del juego es la búsqueda de Toads, tesoros y bloques ocultos.

La búsqueda de Toads recuerda a la de Koroks en Breath of the Wild. Hay Toads en prácticamente todos los espacios que recorres. Están enterrados en la arena, atrapados en troncos de madera, convertidos en animales y otras formas de origami que a veces se confunden con el escenario.

También hay un museo en el pueblo central del juego, donde se concentran tus objetos coleccionables. Con cada Toad que rescatas, ganas puntos que puedes gastar en comprar arte conceptual que se exhibe junto a figuras coleccionables de cada personaje y vehículo importante del juego, los trofeos por tus logros e ilustraciones de tus mejores pescas.

¿Es este un guiño para el público adulto y coleccionista del juego? (Imagen: Nintendo)

Con estos elementos es que el juego ofrece un replay value muy extenso. Aún después de la batalla final, vale la pena retroceder en tus pasos y obtener los cuantiosos Toads y tesoros a lo largo de la aventura.

Podría ser tedioso hallar cada objeto escondido pero, por fortuna, los desarrolladores tuvieron la decencia de integrar herramientas que hacen entretenidas las búsquedas sin sentir que son una obligación. Estas herramientas son opcionales por si eres masoquista y prefieres buscar las cosas por tu cuenta.

En tu mapa puedes consultar el porcentaje de Toads, tesoros y bloques que te faltan y, a lo largo de tu aventura, si te tomas la molestia de recolectar monedas y ayudar a los necesitados, puedes obtener artefactos que te ayudarán a ubicar la zona exacta donde está lo que estás buscando.

Hay espacios más abiertos que otros, y aquí destaca un punto débil: Mario se mueve demasiado lento. Las ciudades suelen ser grandes y ricas en contenido, pero tener a un Mario que se desplaza a medio kilómetro por hora es frustrante. El colmo es que hay una bebida especial que permite a Mario desplazarse más rápido, pero su efecto es temporal y muy corto. La razón de la lentitud puede estar en que, de esa forma, no es tan sencillo evitar las batallas de origami. No obstante, resulta inconveniente para la exploración.

(Imagen: Nintendo)

El océano y el desierto son los espacios más amplios por descubrir. Requieren de un vehículo especial (que la misma historia te obligará a tomar) para recorrerlos a gusto. Estos lugares ocupan un 30% de la aventura y con eso es suficiente. Aunque hay potencial en la idea de que Paper Mario podría beneficiarse de espacios más abiertos, tampoco tiene que convertirse en The Legend of Zelda.

Lo bueno
  • Una historia hermosa y divertida, digna de pelear por el Oscar a Mejor Guion (si fuera una película).
  • Por mucho, el mejor diseño visual que hemos visto en Paper Mario.
  • Buen replay value para quienes quieren sacarle provecho a cada pieza de papel.
Lo malo
  • El sistema de batallas divide a los fans: algunos lo amarán, otros lo tolerarán y otros de plano no lo soportarán. Estos últimos se perderán de un gran juego.
  • Mario se desplaza demasiado lento.
Veredicto

Las batallas en este juego… o las amas o las detestas. Si eres de los primeros, bien por ti. Es un RPG que amarás de inicio a fin. Tiene una historia inolvidable que fascinará a fans de Mario por años.

Si eres de los segundos…. puede que no sea el juego correcto para ti. Tal vez no sea lo que querías, pero eso no quita que The Origami King sea hoy uno de los mejores títulos exclusivos para Switch y un retorno triunfal de la serie (sobre todo después de etapas que decepcionaron a muchos).

El tiempo me dará la razón: Paper Mario: The Origami King es tan bueno como Super Mario RPG, Paper Mario (N64) y The Thousand Year Door. Solo debes estar dispuesto a darle una oportunidad con la menta abierta…  y listo para ejercitar el hemisferio izquierdo del cerebro en los puzzles.

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