El primer dispositivo de la nueva marca de John Sculley llegó a México.

John Sculley, el ex-CEO de Pepsi y Apple que se volvió famoso por ser uno de los artífices del despido de Steve Jobs de la compañía de la manzana, sorprendió al mundo cuando anunció el año pasado que, sin dejar de lado su faceta como propulsor de incipientes startups, invertiría parte de su fortuna en una nueva compañía: Obi Worldphone.

Hace poco más de un mes Obi comenzó a operar en nuestro país, lanzando a la venta el MV1, un smartphone de gama media que intenta competir de igual a igual contra los productos de la competencia ¿lo consigue? Aquí tenemos la respuesta.

Diseño

Obi-MV1-4

El diseño del dispositivo es obra de Robert Brunner, el famoso diseñador de Beats. A primera vista el dispositivo resalta por su elegante apariencia y su interesante forma, angular en la parte de arriba y redondeada en la de abajo, que le brinda un estilo propio. Sus acabados son de policarbonato, con un recubrimiento UV, y en cuanto a su textura y agarre recuerdan un poco a los Lumia de Microsoft.

La pantalla también es peculiar, debido a que se encuentra “salida”, aunque sólo muy ligeramente. Contrario a lo que podríamos pensar, de acuerdo con los responsables de la marca la pantalla flotante ayuda a volver más resistente al equipo ante caídas inesperadas.

En la parte superior, el dispositivo alberga unicamente un puerto para auriculares. El control de volumen y el botón de encendido están situados, uno sobre otro, en la lateral derecha del teléfono. En la base se encuentra el puerto de carga microUSB. En la parte superior izquierda de la zona trasera de la carcasa se encuentra la cámara principal, en la zona baja la bocina, y casi en la lateral derecha el logo de Obi.

El dispositivo tiene un tamaño de 145.6 mm x 72.6 x 8.95 mm, y un peso de 149 gramos con todo y batería. No es demasiado incómodo, sobre todo si estás acostumbrado a usar alguna de las phablets actuales, siendo un dispositivo que no presenta un problema al llevarlo en el bolsillo en el día a día.

En líneas generales el diseño es elegante sin dejar de ser jovial, y puede empatar con el segmento de la población al que apela Obi: los Millennials. Tal vez por saber que buscan los Millennials, apariencia antes que eficiencia, es que la marca se concentró demasiado en volver llamativo a su producto en la parte exterior, sin ser casi nada impresionante en el apartado técnico. 

Pantalla

Obi-MV1-1

La pantalla IPS es apenas adecuada para su segmento, por lo que no esperes ver algo sobresaliente. Mide 5 pulgadas y cuanta con una resolución HD (1280 x 720 pixeles) con una densidad de 294 pixeles por pulgada, el panel está protegido con Corning Gorilla Glass 3.

En el uso diario permite tener una reproducción de color equilibrada y eficiente, con los colores ligeramente opacos. Su fuerte son los exteriores, siendo muy solvente gracias a la tecnología Sunlight Display, que ajusta automáticamente el brillo cuando estamos en luz ambiental.

Rendimiento

Obi-MV1-5

El MV1 funciona con un procesador Snapdragon 212 de cuatro núcleos a una velocidad de 1.3 GHz. El GPU es un Adreno 304, un procesador de gráficos de gama media que se usaba mucho hace dos años. Sus 2 GB de RAM permiten al teléfono ser rápido y no presenta problemas a la hora de realizar acciones complejas, como cargar un video de alta resolución, aunque presenta lags al cargar algunas apps pesadas.

Uno de los puntos más destacables del equipo se encuentran en la interfaz, que se ayuda de Cyanogen, para desarrollar su propia capa de Android, que luce un diseño bastante vanguardista. Bajo el nombre de Lifespeed, la interfaz nos permite controlar el dispositivo con un solo dedo para llegar más fácilmente a la opción que queremos. Así, al prender el equipo veremos una pantalla circular con tres opciones: llamadas, cámara y la interfaz central. Con solo deslizar el dedo desde el centro de la pantalla a alguna de las tres opciones acudiremos de inmediato a ella.

En general el equipo es eficiente, tomando en cuenta el sector de consumo al que va dirigido. En los días que lo usé no presentó ningún tipo de problema y rindió bastante a la hora de dedicarme a ver videos y Netflix. No ocurrió lo mismo en ciertas apps, por ejemplo Snapchat, una de las favoritas de los Millennials, que se trabó en más de una ocasión.

Cámara

Obi-MV1-3

Si la marca quiere conquistar a los Millennials, la cámara era un apartado en el que debían de centrarse. Lamentablemente no ocurre así, la cámara principal es de 8 MP y la secundaría de 2 MP. El dispositivo incluye un flash dual y varíaas opciones, como ráfagas de fotos y fotos panorámicas. En la noche las imágenes que se toman son medianamente nítidas, solventes pero nada del otro mundo.

¿Algo más?

Destaca el uso de tecnología DTS Sound, el sistema de sonido que usan los equipos de teatro en casa, así como doble micrófono para cancelar el sonido del exterior cuando usamos audífonos. Además su memoria de 16 GB puede expandirse hasta 64 GB vía tarjetas microSD, soporta el uso de dos tarjetas micro-SIM y su batería 2,500mAh permite un uso constante de hasta 8 horas. En México Obi llegó a un acuerdo para comercializar su teléfono en WallMart, y están cerrando tratos con otras tiendas departamentales. Actualmente el MV1 se vende a 3,300 pesos, siendo una opción barata para su sector.

Lo bueno
  • La interfaz Lifespeed, es comoda y sencilla.
  • El sonido DTS, brinda una gran experiencia para los amantes de la música.
  • El diseño, es elegante y llamativo.
  • El precio.
Lo malo
  • Los lags y problemas para cargar apps complejas.
  • La cámara no es lo suficientemente poderosa para los Millennials.
  • Demasiado cargado en el diseño y muy poco a lo técnico.
  • Llega con Android Lollipop 5.1, la versión anterior del sistema operativo
Veredicto

El MV1 es un teléfono en el que se trabajó mucho en su diseño y su interfaz, lo cual se nota a leguas de distancia. Sin embargo, se descuidaron muchos aspectos técnicos. Si el fin de Obi es atraer a los Millennials, están apelando a que los jóvenes sólo se interesan en la apariencia exterior y muy poco en lo funcional, lo cual es equivalente a menospreciar a su mercado.

A pesar de lo anterior, el dispositivo es eficiente, y podría ser visto como un smartphone de transición, que podríamos regalar a un niño o adolescente al que todavía no queremos darle la responsabilidad de tener un teléfono más caro. Y recalco, el dispositivo luce muy bien, pero falla en las cuestiones técnicas.

Ver más
Otras reseñas