La morgue maldita, el primer filme largo de Dennison Ramalho, sorprende por dos cosas: por la estructuración de la narrativa y porque es un filme de horror cuyo único recurso no son los jump scares.


La morgue maldita es un thriller nada convencional: nos cuenta la historia de Stenio, un médico forense que trabaja con los muertos, literalmente. Limpia cadáveres durante el turno de la noche en un hospital, y muy temprano sabemos su secreto: sin saber cómo, sin más detalles, nos enteramos de que Stenio puede hablar con los muertos. Aunque no tenemos idea de por qué, como él mismo lo dice: “no sé cómo, pero siempre he podido.”

La morgue maldita reseña stenio y su esposa
(Foto: Mantícora)

Hablo con los muertos

Es cierto que ya hemos visto esto muchas veces antes. Ahí está Sexto sentido, por ejemplo. Pero la verdadera novedad del filme es que los creadores se tomaron la molestia de poner unos efectos en 3D que se ven más falsos que el bótox de Maribel Guardia. Sí, como se lee: los muertos hablan  moviendo todos los músculos de la cara: labios, cejas, párpados, pómulos. Pero seamos honestos: por más falsas que nos parezcan, y por más que no contribuyan para nada al suspenso de la cinta, contribuyen en cierta medida a la inmersión en la narrativa. Pues a pesar de que son más cómicas que tenebrosas nos ayudan a vislumbrar el aspecto más humano de los cadáveres, como un poco de su vida y el pánico que les causa enterarse de su propia muerte. Uno de ellos se lamenta por su familia, y termina pidiéndole a Stenio que le notifique sobre su fallecimiento a su esposa. También es de notarse que mediante este recurso el filme logra empaparnos del ambiente de Sao Paulo. Chismes de barrio, riñas entre pandilleros, son algo que anda en boca de todos (incluso en la de los muertos).

Sin embargo como aficionados a la pantalla grande sabemos que la imagen no lo es todo en el cine. Fuera de ese detalle el aspecto visual parece bien trabajado. Con entornos verosímiles, aunque algo limitados (la mayor parte de la película se desarrolla en la casa de Stenio y en el hospital donde trabaja), con panoramas de una que otra calle destartalada de Sao Paulo, todo eso es suficiente para que la atmósfera de la cinta nos absorba rápidamente. A eso contribuyen también en buena medida el desarrollo del protagonista.

Stenio tiene problemas con su esposa por lo de siempre: no gana la suficiente plata, pasa más tiempo en la taberna que con sus hijos, su ropa siempre huele a cadáver al llegar a casa (sí, lo normal). La situación se agrava cuando uno de los muertos con los que platica en la morgue le cuenta un secreto a Stenio sobre su propia familia. Él pierde la cabeza y hace algo de lo que se arrepentirá por el resto de su vida. Pero, para evitar el spoiler, mejor no contamos qué le dice el muertito a nuestro querido Stenio.

En particular, la relación entre Stenio y su esposa se siente bien trabajada y aunque suena un poco cliché el papel de marido-que-no-gana-lo-suficiente, no se reduce a eso. La tensión entre ellos es evidente, y es digno de mencionar que, aunque solo los vemos interactuando en su entorno cotidiano durante menos de la primera mitad de la película, la construcción de la psicología entre esos dos es lo suficientemente sólida.

Lamentablemente eso hace que los demás personajes sean dejados de lado en cierta medida. Los hijos de Stenio, por ejemplo, no tienen un mayor desarrollo, fuera de ser los primeros en recibir las visitas de espíritus del otro mundo en su casa. El hijo, como consecuencia de la desatención de sus padres, empieza a realizar actos de vandalismo. Solo que a penas se menciona esto, como si fuera otra cosa que habría que agregar a la lista de desgracias de nuestro protagonista y no hubiera una persona real (el hijo de unos doce años) que estuviera padeciendo la ausencia del padre. En otras palabras, este elemento solo sirve de relleno.

La hija de Stenio, Ciçinha, a penas sale en la pantalla. Lo que es desconcertante, pues durante los primeros momentos de la cinta se ve que tiene una relación cercana con su padre. En esta escena inicial se contrasta el cariño que ella siente por su padre a diferencia de la frialdad con la que su madre lo trata. La diferencia es evidente, y es un buen recurso que nos deja atisbar el vínculo que existe entre los miembros de la familia. Lamentablemente es un recurso que no encuentra más continuidad en la cinta.

(Foto: Mantícora)

Mi mujer me va a matar

Más que un chiste propio de baby boomer, el subtítulo captura buena parte de lo que sucede luego de que un cadáver le dice un secreto a Stenio. Todo se desata porque nuestro protagonista se lo comunica a alguien más. Revelar el secreto de un muerto, nos enteramos después, puede traer una maldición.

Cuando todo comienza a empeorar en la vida de Stenio (la escena que quizá mejor captura este momento es cuando, mientras trabaja en su morgue, empiezan a llegar cadáveres como por envío, pues hubo un derrumbe y los cuerpos están cubiertos de arcilla roja y sangre), también es cuando Lara entra a su vida. Lara, una joven huérfana del barrio, reemplaza a la mujer de Stenio y empieza a ocuparse de la casa y de los hijos.

El personaje de Lara es uno de los que más potencial tiene. Conforma avanza la cinta intuimos que progresivamente desempeñará un rol más protagónico. Y esto es verdad, pero solo parcialmente. Y no es que se ausente de la pantalla; al contrario, será ella quien protagonice la escena que culmina el filme. Pero me refiero a lo siguiente: Lara perdió recientemente a su madre y a su padre (en cuya muerte Stenio tiene algo que ver, aunque Lara no se entera de esto y por ello no es una situación que determine el rumbo de la cinta) y se encuentra en una situación económica desesperada. ¿No sería mas consecuente ver a una Lara que reaccionara de forma más acorde a su situación? Es cierto que el silencio de Lara puede ser interpretado como un frío estoicismo, o una aceptación absoluta de su tragedia, pero me parece que más bien es un hueco en el desarrollo de este personaje.

No creo que sea exagerado decir que es posible distinguir un cierto sesgo misógino en toda la cinta. Después de todo es el espíritu desquiciado de su esposa el que persigue a Stenio durante casi todo el filme. Parece que la forma en que se desarrolla la película quiere hacernos odiarla, pues no hay un motivo verdaderamente fuerte para que lo persiguiera. Si bien, no parece abiertamente misógino, creo que es posible ver la tendencia en la trama principal.

Reseña la morgue maldita mujer viendo a través de la ventana
(Foto: Mantícora)

Lo bueno
  • Los personajes y entornos se sienten reales
  • La trama es entretenida y todos los elementos de la narrativa se interrelacionan
  • No es una cinta que dependa exclusivamente de los jump scares para asustar
Lo malo
  • Efectos en 3D que más que miedo dan risa
  • Algunos personajes son dejados de lado
  • El argumento principal parece algo misógino en el fondo

Reseña la morgue maldita hombre y mujer sentados en la mesa tomados de la mano
(Foto: Mantícora)

Veredicto

La morgue maldita es el primer filme largo de Dennison Ramalho, y eso explica en cierta medida sus carencias. Pero eso sorprende también por lo bien estructurada que está la historia, desde pequeños detalles ambientales y escénicos (como el anillo de compromiso de la mujer de Stenio, que por cierto tiene una función muy importante) hasta situaciones complejas que se interrelacionan de maneras a veces inesperadas. Es el aspecto quizá más fuerte de la cinta. No depende de jumps cares en cada escena para causar terror; en cambio, el efecto surge de la evolución de los acontecimientos. La trama es más que entretenida y es verdaderamente satisfactorio ver cómo todos los hilos se van tejiendo. Y, a pesar de que algunos personajes no desarrollan todo su potencial, el núcleo al rededor del que gira el argumento es lo suficientemente sólido.

Título:La morgue maldita
Duración:110 minutos
Dirección: Dennison Ramalho
Elenco: Daniel Oliveira, Fabiula Nascimento, Bianca Comparato, Marco Ricca, Caua Martins, Annalara Prates
País: Brasil
Fecha de Estreno: 23 de agosto 2019

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