Reseña: Maneater – Un loable intento que pudo ser mejor

| 7 de junio de 2020
Maneater es una "mordida" de aire fresco en el que es el turno de la naturaleza para vengarse

Cuando estaba por probar Maneater, no podía dejar de recodar E.V.O.: Search for Eden, del SNES. Un juego en el que empezamos siendo una criatura básica y vamos evolucionando junto con la Tierra. Pero, al probar el juego, me di cuenta que lo que tienen en común es sólo el progreso de la criatura que lo protagoniza, pero hasta ahí terminan las semejanzas. Porque Maneater es un RPG en el que la naturaleza tiene la oportunidad de vengarse de los malvados humanos.

Imagen: Tripwire Interactive

Shark RPG

Maneater toma la fórmula tradicional de RPG de acción y la laaza al océano, lo que nos permite tomar  el papel de uno de los depredadores submarinos más temibles y fascinantes. Como una tiburón toro, debemos abrirnos paso entre enemigos, explorar vastas vías fluviales y evolucionar en una bestia de proporciones míticas. 

El juego está ambientado en los océanos ficticios de Port Clovis. Los intercambios iniciales ven a nuestra protagonista ser asesinada por un malvado barbudo que se llama Scaly Pete. Esto hace que nos embarquemos en una búsqueda de venganza contra toda la humanidad.

Las cualidades únicas de Maneater son evidentes inmediatamente que tenemos el control. Nadar alrededor, naturalmente, le da al movimiento del personaje una dimensión extra y la incapacidad del tiburón para usar el armamento tradicional significa que tanto el recorrido como el combate son inherentemente diferentes a lo que estamos acostumbrados. Incluso nadar bajo el agua se siente distinto, ya que la natación no suele ser el método principal de transporte en la mayoría de los juegos. Y los dientes y la cola de la tiburón pueden morder y arrojar a los enemigos de un lado a otro, citando a Space Balls, a velocidad absurda. Todo esto es novedoso y hace que el juego se sienta como un reto.

Imagen: Tripwire Interactive

Evolución

Los primeros capítulos de Maneater son difíciles, ya que los caimanes gobiernan los océanos y las habilidades de nuestra protagonista son limitadas. Les advierto que las primeras horas del juego son frustrantes. Si logran acostumbrarse a morir una y otra vez, y a armarse de paciencia, verán como la tiburón se vuelve en una bestia despiadada y poderoso.

El mapa, si bien es un mundo abierto, es limitado al principio, pero se abre a medida que avanza a lo largo de la vida útil de nuestra tiburón. Pasar de un adolescente a adulta y de ahí a una anciana mejora tanto su tamaño como sus estadísticas, lo que permite hacer picadillo a esos cocodrilos que al principio nos atormentaban. También nos permite llegar a lugares que antes no podíamos.

Las evoluciones también se pueden desbloquear completando Landmark Quests y eliminando cazarrecompensas. Cada vez que atacamos a los humanos llenamos un medidor de amenazas, y una vez que el medidor está lleno seremos perseguido por botes cazadores de recompensas. Si matamos a suficientes cazarrecompensas, su líder emergerá. Cada vez que derrotamos a uno de los diez líderes cazadores, desbloqueamos una evolución y también aumentas nuestro Infamy Rank.

Parte de la diversión es simplemente navegar por el mapa marcando los coleccionables. Hay nutrientes para nuestra tiburón, placas de matrícula para localizar y puntos de referencia para que encontremos. Estos últimos están acompañados por bromas descaradas del narrador, cuyas líneas suelen ser repetitivas y cansinas pero son entregadas brillantemente y a veces se logran arrancarnos alguna carcajada.

Imagen: Tripwire Interactive

La decepción

A pesar de ser un concepto increíblemente novedoso, Maneater rápidamente se desgasta. La campaña pueda ser superada en aproximadamente 10 horas, considerablemente corta tratarse de un juego de rol, porque simplemente no hay suficiente variación o profundidad que haga que queramos profundizar un poco más.

Maneater presenta ciertas dificultades desde una perspectiva técnica, el framerate sufre cuando suceden muchas cosas en la pantalla y esto suele complicar la jugabilidad en ciertos momentos.

Además, las peleas bajo el agua, que prometían mucho, son un tanto decepcionantes, por la cámara, el ya mencionado framerate y que básicamente nos hace apretar botones sin parar.

Imagen: Tripwire Interactive

Lo bueno
  • El gore
  • El atacar humanos sin piedad
  • El narrador y su sentido del humor
  • Lo ridículo de ciertas habilidades absurdas
  • Convertir a nuestra tiburón en una bestia despiadada
Lo malo
  • Lo repetitivo
  • El framerate y las cámaras
  • La duración
  • Los controles
Veredicto

A pesar de sus fallas, que no son pocas, Maneater responde con una novedad más que suficiente para que se sienta tan fresco como los océanos de Port Clovis. Si bien, tiene aspectos que son mejorables, el producto final es un juego entretenido, que nos permite vengarnos de la humanidad y que nos ayuda a sacar el estrés. Recomendado para todos aquellos que sean fans de juegos del estilo de Far Cry.

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