logo-codigo-espagueti

Reseña – Campaña Call of Duty: Modern Warfare II, precisión, violencia y mucha acción genérica

| 28 de octubre de 2022
Price, Ghost y compañía enfrentan una nueva misión que los llevará a conocer el lado más hostil de México.

He disfrutado de la franquicia  Call of Duty como todo buen millenial, pero en los últimos años he comenzado a sentir que el truco y encanto de la popular saga de Activision e Infinty Ward comienza a perder fuerza. En las más recientes entregas se nos presenta una y otra vez el mismo multijugador, y una historia que ya hemos vivido infinidad de veces protagonizada por rostros más que reconocibles, en una fórmula que pareciera no agotarse pero que comienza a ser cansada para ya cierto nicho de jugadores.

Aún así, cuando sale un Call of Duty con el subtítulo Modern Warfare siempre me emociona. Es sin duda mi submarca favorita de la franquicia, en gran parte debido a la trilogía original de Modern Warfare, pero en esta ocasión, Call of Duty: Modern Warfare II logró despertar mi interés desde el primer instante con esa campaña que prometía acción desenfrenada y frenetismo en territorio mexicano.

Por lo tanto, una vez que hemos completado una nueva misión con el Capitán Price, Ghost, Soap y compañía, les dejamos nuestra revisión de la campaña del nuevo Call of Duty: Modern Warfare II.

Imagen: Infinty Ward

Apartado gráfico impecable

Call Of Duty siempre ha sido un punto de referencia gráfico dentro de la industria, pero COD: Modern Warfare 2 es impresionante, aprovechando y sacando todo el juego de los hardware de la novena generación de consolas. Desde la transición fluida de la escena al juego hasta los detalles puros de las armas y el entorno, todo es impecable.

Hay pocos juegos que se vean tan bien como Modern Warfare 2, especialmente con sus modelos de personajes. Se siente como si estuviéramos viendo una película de Hollywood para luego sumergirnos de forma directa en la acción sin una disminución notable en la calidad de las imágenes. Hay una lista muy corta de juegos que han logrado hacer esto, sin embargo, es un estándar al que Infinity Ward ya nos tiene acostumbrados desde el Modern Warfare de 2019.

La fluidez del movimiento y las animaciones al manejar las armas son más que consistentes, mientras que los derribos sigilosos se sintieron gratificantes pues cada golpe es suave y preciso. Los días de correr y simplemente golpear a los enemigos NPC con un cuchillo han terminado, y me encontré con ganas de seguir usando el combate cuerpo a cuerpo solo por lo geniales que eran los efectos y secuencias de derribos.

Imagen: Infinty Ward

Respecto a las ambientaciones una vez más el desarrollador la ha clavado de principio a fin. Sin importar si estamos en Amsterdam, en el desierto de oriente medio o en los pueblos fronterizos de México con Estados Unidos el nivel de detalle es magnífico, con texturas y colores que desbordan la pantalla, brindando al usuario un grado de inmersión sin igual.

Los detalles no se limitan a las imágenes, el diseño de audio detrás de este juego es uno de los mejores que he visto en un shooter en mucho tiempo. Las armas suenan poderosas, cuando estalla un tiroteo entre tú y las tropas enemigas, y se puede escuchar cada bala rebotar mientras las cosas se quiebran a tu alrededor en el campo de batalla. Arrastrarse por la hierba, escuchar la lluvia caer o tus pasos sobre el lodo entre otros pequeños detalles han sido implementados de forma prolija, y resultan un verdadero agasajo, por lo que es muy recomendable jugar con audífonos. En términos generales, la velocidad de fotogramas es suave como la mantequilla, con cada entorno repleto de detalles. Este tipo de experiencia es lo que la gente espera cuando habla de un juego AAA.

La crueldad de la guerra

Si bien Call Of Duty siempre ha sido más un juego de disparos arcade, parece que Infinity Ward ha decidido matizar un poco dicha característica de la jugabilidad para esta nueva entrega. Para Modern Warfare 2 la sensación arcade total que daban otros juegos de la saga ha desaparecido. En cambio, hay un paso pesado en cada movimiento que haces que hace que todo se sienta un poco más realista. Si bien tengo sentimientos encontrados acerca de esto en un entorno multijugador, en la campaña hace que el juego sea atractivo y hasta cierto punto funciona.

Imagen: Infinty Ward

Las misiones de sigilo se sientan mucho más tensas, mientras te arrastras lentamente por la hierba con un traje ghillie para llegar a tu próxima posición de francotirador. Incluso en escenarios de combate de ritmo rápido, este movimiento ponderado cumple. La variedad de armas a través de las misiones es satisfactoria, especialmente con la adición de enemigos con armaduras pesadas. Si bien muchos enemigos caerían con una bala o dos, una nueva variante de operadores de fuerzas especiales pesadas agrega una nueva capa de dificultad y desafío sin importar en qué nivel juegues. Con rifles de alto calibre todavía capaces de perforar el casco y matar a estos enemigos, pero a menudo te encontrarás con armas no tan óptimas para acabar con estos adversarios, por lo que será necesario improvisar sobre la marcha y obliga al jugador a pensar en algo más que tener una reserva de munición a la que recurrir como arma secundaria.

Por lo demás, es la jugabilidad a la que nos tiene acostumbrados COD, con frenetismo y vértigo en cada una de las secuencias, y con la variedad de costumbres en lo que respecta a elementos complementarios como cuchillos, bombas o demás dispositivos y herramientas tecnológicas que se utilizan en las misiones, como los sensores de movimiento. Vale destacar que hay una misión en la que tendremos que conducir, y en la que colgaremos de un helicóptero mientras disparamos, así como una misión en la que nosotros seremos el apoyo aéreo.

El COD de toda la vida

Durante mucho tiempo, las campañas de Call Of Duty han seguido los mismos bucles de juego con diferentes periodos de tiempo y personajes. Esto ha hecho que la narrativa de la saga comience a sentirse como algo monótono y obsoleto. Esta fórmula está viva incluso en Modern Warfare 2, pero la diferencia clave es que cada nivel a menudo está repleto de una variedad de elementos de juego que hacen que el camino sea más interesante, y que nos saca de lo ya conocido por los jugadores más veteranos.

Imagen: Infinty Ward

La exploración también presenta cambios sustanciales, con una variedad de caminos para alcanzar tus objetivos llenos de diferentes botines. El nivel se puede completar de varias maneras y las recompensas son un gran aliciente. La diversidad de formas en que se pueden completar las misiones significa que los jugadores pueden labrar sus propios caminos, siendo un gran avance en comparación con las entregas anteriores.

En lo que respecta a la narrativa, Modern Warfare 2 es una reinvención de la trilogía original. Si bien la historia es diferente, los personajes que muchos conocen y aman se reúnen una vez más. Un Capitán Price más joven lidera un TF 141 lleno de personajes clásicos como Gaz, Soap y, por supuesto, Ghost. Incluso el general Shephard ha regresado y se siente aún menos digno de confianza que en la trilogía anterior.

Ahora, si bien las caras son las mismas la historia es muy diferente y pinta una imagen geopolítica de guerra mucho más compleja y enmarañada que las entradas anteriores. No digo que haya ningún comentario político en profundidad sobre la guerra y quién participa, de hecho, una vez más en COD la estrella del guion es la acción genérica y los clichés bélicos donde los soldados de Estados Unidos e Inglaterra son “lo mejor que le pudo pasar a la humanidad”. Porque al final del día, esto es Call of Duty.

Imagen: Infinty Ward

La historia sigue un formato de tirador militar bastante estándar. Estás cazando a un hombre durante la campaña de aproximadamente 10 horas, y varios subordinados intentarán interponerse en tu camino, entre ellos, un cartel de droga mexicano liderado por un hombre al que nunca se la ha visto la cara y al que “ingeniosamente” llaman el “Sin nombre”.

Aunque este escuadrón especializado se divide en tres equipos diferentes, la acción casi nunca colapsa. Infinity Ward una vez más hace lo que mejor sabe hacer, porque la historia es muy cinematográfica y continúa la tendencia de pisar tramas estereotipadas de películas de acción.

La historia en sí no es particularmente nerviosa, pero en realidad creo que está bien. Lo que me decepcionó un poco es el final abrupto. Mientras que en un momento estás lleno de acción y esperando una nueva misión, después de unos pocos parpadeos verás una escena en la que se patea una puerta abierta y luego aparecen los créditos. Puede ser una configuración para Call of Duty: Modern Warfare III o un DLC para Call of Duty: Modern Warfare II, pero es una pena, porque en verdad se siente como un cierre apresurado para un viaje que había tenido tintes interesantes.

Imagen: Infinty Ward

Lo bueno
  • Combate realista
  • Ambientes hermosos con enfoque en los detalles y sin sacrificar rendimiento
  • Variedad de niveles que mezclan el sigilo con la acción táctica
  • Diseño de audio y sonido
Lo malo
  • Narrativa estereotipada
  • Final abrupto
  • Misma fórmula de siempre en el desarrollo de personajes
Veredicto

La campaña de COD: Modern Warfare II es técnicamente impecable: se ve asombrosa y suena maravillosamente bien. La historia repleta de acción genérica y clichés bélicos es protagonizada por viejas glorias de la saga, que a estas alturas, ya no necesitan ningún tipo de carta de presentación, con misiones variadas que hacen del viaje algo medianamente interesante.

ANUNCIO

Más reseñas