Reseña – Call of Duty: Vanguard, ya se comienza a sentir la sombra de Warzone

| 25 de noviembre de 2021
Excelente campaña y un multijugador perdido en la sombra de Warzone.

Desde hace unas semanas llegó esa bonita época del año en la que Call of Duty nos honra con su presencia, y eso solo puede significar dos cosas: 1) ya se está acabando el año, mi Lic. y 2) ha llegado la hora de pasarnos por uno de los multijugadores más efectivos de la industria. Sin embargo, en esta ocasión la famosa explosión mediática de la serie tuvo menos fuerza de la que estamos acostumbrados, y hasta las ventas se vieron afectadas por un elemento que todavía no podemos señalar al cien por ciento, pero que seguramente tiene que ver con la buena racha de Warzone. Así que sí, estamos en el mejor momento para hacernos esa intensa pregunta: ¿vale la pena comprar un nuevo Call of Duty?

Segunda Guerra Mundial… otra vez

Comencemos por el principio, pues a pesar de que no todo el mundo lo juega, Call of Duty sigue incluyendo su tradicional campaña para ponernos en el mood perfecto antes de entrarle al multijugador. En esta ocasión regresamos a la Segunda Guerra Mundial para encontrarnos con un pequeño grupo de soldados que darán vida, a través de misiones suicidas, a las Fuerzas Especiales; este grupo es variado, tanto en género y raza, como en sus nacionalidades y, por supuesto, frentes de batalla. Sledgehammer Games logra que la narrativa inspirada por hechos reales provea una aventura emocionante, con personajes que no buscan únicamente ser héroes de guerra, y que tienen convicciones que los hacen únicos dentro de un conflicto armado.

Nuevamente los Nazis son nuestros enemigos a vencer, pero al encontrarnos en un momento histórico cercano a la caída de Hitler, los villanos están más nerviosos que nunca y dispuestos a quemarlo todo con tal de encontrar una salida. Aprovechando esta situación, tomamos el control de la Task Force One, una unidad militar conformada por 6 soldados de los Aliados. Es a través de este peculiar equipo que avanzamos en búsqueda del Proyecto Fénix, un plan ultra secreto de los Nazis a cargo de Hermann Freisinger.

A pesar de lo que podríamos imaginar en un inicio, la estructura narrativa de Vanguard es toda una sorpresa, pues no solo los personajes principales tienen historias de origen (por llamarlas de algún modo) emocionantes, sino que además pasamos por estos eventos a través de flashbacks que se van desarrollando a partir de interrogatorios o memorias a cargo de los integrantes. Tras la primera misión terminamos en manos de los Nazis, por lo que tenemos tiempo de sobra para conocer a cada miembro del equipo… mientras Berlin parece vivir sus últimos días de gloria en la Alemania Nazi.

Este formato de campaña resulta refrescante en una serie tan lineal como Call of Duty. Sin embargo, es el desarrollo de los personajes o, mejor dicho, la presentación de estos a través de misiones espectaculares, lo que nos deja atrapados. De entrada, nos paseamos por eventos clave en la historia de la Segunda Guerra Mundial como la Batalla de Midway o el asedio de Stalingrado. Mientras que el resto de los frentes son menos comunes, como visitar África con un pequeño grupo de soldados australianos, por lo que se siente novedoso, a pesar de su contexto histórico.

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Ya entrados en los conflictos, cada uno de los miembros de la Task Force logra llevarnos por su pequeño arco narrativo para empujarnos a no dejar un solo Nazi vivo cuando tenemos un arma en las manos. Algunas historias pesan más que otras, siendo la de nuestro líder Arthur Kingsley la más tradicional y menos emocionante, y la de Polina Petrova, una francotiradora rusa, la más personal y mejor lograda de todo el juego. Petrova es interpretado por Laura Bailey, quien dio vida a Abby en The Last of Us Part II, y aquí repite con una gran interpretación; en español el doblaje de Erica Edwards también ayuda a mantener el compromiso con la soldado.

Sledgehammer Games nos regresa a la Segunda Guerra Mundial con un enfoque diferente al conflicto que todos conocemos, ya sea por la historia o por los videojuegos. Hace unos años cuando World War II se lanzó, el tratamiento del juego se fue por lo seguro, con ideas que ya habíamos visto en Medal of Honor y con ese toque solemne de Speilberg en Saving Private Ryan. Con Vanguard tenemos historias “alternas”, enfocadas en héroes prácticamente anónimos, leyendas urbanas en el conflicto más grande de la historia, soldados que se ensuciaron (todavía más) las manos que el resto de sus compañeros. Si siguiéramos con la comparación cinematográfica, Sledgehammer nos lleva de Enemy at the Gates a Midway, y el viaje nunca pierde la emoción.

The Fourth Reich

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Dentro del juego las sorpresas son menores en comparación con la campaña, pues la Segunda Guerra Mundial no permite grandes cambios… pues porque es un hecho real. Sin embargo, la misma estructura narrativa nos permite jugar de diferentes modos, al inicio con Arthur Kingsley tenemos todo lo que amamos (o no) de CoD: disparos por todos lados, enemigos por doquier y un montón de lugares en los que podemos respirar hasta que el rojo se desvanezca de la pantalla. También comenzamos a ver algunas claves que diferencian a los protagonistas, como el liderazgo de Kingsley que nos deja dar indicaciones a las tropas para movernos con más facilidad por el escenario.

Petrova, como ya mencionamos, es la más divertida, pues además de venir acompañada por un poderoso rifle de francotirador, la Dama Ruiseñor desarrolla su historia a través de escenarios que invitan al sigilo, con todo un laberinto de posibilidades ante nosotros y enemigos que parecen nunca acabarse. Por supuesto, las escenas a campo abierto con Nazis caminando directo a nuestra mira son todo un espectáculo, y hasta se incluyeron opciones para generar distracciones que nos permiten un mejor desempeño en el campo de batalla.

Para el resto de la unidad las misiones son igual de divertidas, aunque menos emocionantes a nivel narrativo. Podemos sobrevolar el cielo japonés o explotar algunos tanques con un pequeño grupo de rebeldes australianos. Aquí la fuerza no está en la historia o el personaje en turno, sino en las habilidades de estos soldados, ya sea que usen el sigilo y un montón de explosivos para sorprender al enemigo o que nos lleven por una enorme batalla aérea en la que el fuego viene de cualquier lado. La variedad de armas, vehículos, escenarios y situaciones, permiten una campaña dinámica y que siempre es entretenida. Y claro, en los niveles de dificultad más altos es todo un reto para quien desea perfeccionar su técnica.

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Al jugar la versión de PS5 nos encontramos nuevamente con la posibilidad de explotar al máximo el Dualsense, pues los gatillos adaptativos son una de las marcas de esta generación y una idea que Activision y CoD han abrazado con especial atención. Sigo pensando que las armas futuristas de Returnal e incluso de Ratchet & Clank se adaptan mejor a la idea de este mando, pero el desempeño en Vanguard me sorprendió gratamente.

Si bien es complicado mantener el frenético ritmo de un shooter actual con un arma de la Segunda Guerra Mundial, llega un punto en el que te acostumbras no solo a que nuestro héroe o heroína carguen su rifle con infinita paciencia, a pesar de que la amenaza enemiga está frente a nosotros, y de paso, te sientes inmerso en ese temor de la muerte al sentir como hay los segundos se consumen esperando a que el gatillo regrese a su posición para poder disparar una vez más. A esto le sumamos la vibración y el excelente trabajo sonoro y tenemos uno de los mejores shooters del año… al menos en cuanto a la campaña.

¿Warzone le ganó a CoD?

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Vanguard es el primer CoD que se enfrenta directamente al abrumador éxito de Warzone. Modern Warfare (2019) llegó antes que el battle royale y Black Ops (2020) es una marca lo suficientemente fuerte como para no ser la sombra de un título nuevo. Sin embargo, Vanguard y su temática de la Segunda Guerra Mundial no son tan fuertes como para opacar el poder de un juego masivo y gratuito. Entrar al multijugador de Vanguard es volver a una zona de confort en la que estamos muy cerca de llevar 20 años atrapados. No es malo, ni mucho menos, pero ya le pesan los años y no “está a la moda”.

Para Vanguard tenemos unos 20 mapas disponibles y los modos de juego clásicos, ya sea que andes por el mundo como lobo solitario o que te acompañes de algunos amigos. También se incluye un pequeño battle royale bajo el nombre de Champion Hill, en donde la muerte te espera en tan solo unos segundos. Y el resto es tal y como lo conoces: escenarios inspirados por la campaña con ciudades destruidas, desiertos con un sol agobiante y selvas llenas de peligros. La división del escenario permite experimentar con puntos de vista para atacar por sorpresa, o terrenos en donde las zonas de peligro buscan atraer a la mayo cantidad de jugadores disponibles. De igual manera se mantiene el crecimiento del jugador a través de niveles, donde la suma de experiencia es el pan de cada día y las rachas son premiadas con mejoras que te ayudan a mantener el buen ritmo en el campo de batalla.

Para Vanguard se retomó otro clásico de la serie: el modo zombies. Y sí, hay cambios muy importantes, pues el gameplay ha dejado atrás la idea de las hordas (tan populares a finales de la primera década de los 2000) y ahora nos encontramos con una serie de misiones disponibles para jugar en compañía de nuestros amigos. Claro, nuestro objetivo siempre será sobrevivir hasta el final… pero, al igual que el multijugador, no se siente que nos encontremos con un elemento tan innovador como lo fue en su debut o en entregas posteriores donde se perfeccionó este elemento. Quizá si regresaran a los personajes de películas de terror podríamos darle una nueva oportunidad.

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Regresar al multijugador de Call of Duty seguro te trae buenos recuerdos y si aspiras a convertirte en un jugador profesional pues más vale que le pongas atención a todas sus posibilidades y te mantengas activo en el campo de batalla. La mala noticia es que no hay nada nuevo en esta entrega, y muchos jugadores prefirieron quedarse en Warzone. De entrada, para probar el multijugador necesitas pagar los 60 dólares de tu juego en Xbox, PlayStation o PC y contar con una suscripción a Xbox Live o PlayStation Network… ¿por qué gastar más cuando todos tus amigos están en Warzone? Esa es la gran pregunta que muchos podrían hacerse y a la que Activision debe poner atención de cara a la entrega de 2022.

Así se ve la nueva generación

Pasando a los apartados técnicos, hay poco o nada que reprocharle a esta entrega, pues tenemos un desempeño gráfico que se siente de nueva generación, con transiciones sutiles entre las cinemáticas y el gameplay. Pero sobre todo, con un diseño convincente de escenarios, personajes, zonas de guerra activas y ambientes que ayudan a la inmersión del juego. Todo esto bajo un acabado granulado que da la impresión de ser una película. Todavía estamos lejos de confundir CGI con actores… pero da miedo la forma tan convincente en que esta idea va cobrando cada vez más fuerza.

Vanguard permite correr el juego en hasta 120FPS… lo cual puede ser una experiencia demasiado agitada, pero se ve increíble. Además de incluir otras opciones bastante completas para poder disfrutar de una experiencia completa en 4K y 60FPS, al menos en la versión de PS5 que fue la que pudimos reseñar. Ojo, la primera misión, bajo una intensa lluvia a través de varios vagones de tren, no es la que mejor refleja el desempeño del juego, por lo que las mejores sorpresas vienen después. Vaya, incluso me parece una de las misiones iniciales más aburridas de toda la franquicia.

Por último, a través del sonido el juego logra su cometido de sumergirnos por completo en la selva, desierto y hasta en un viejo edificio en Stalingrado mientras los francotiradores enemigos y un montón de soldados esperan por acabar con nuestra vida. Ya sea con audífonos o con el puro sonido de la televisión, hay mucho que disfrutar cuando le subimos el volumen a Vanguard. Sobre el doblaje tenemos el mismo buen trabajo, con una mezcla que no deja fuera las voces en español latino y actuaciones convincentes; muy bien emparejadas con los personajes disponibles.

Lo bueno
  • Excelente campaña con la duración perfecta
  • Polina Petrova
  • Jugar con el Dualsense
  • Doblaje al español latino
  • Gráficos de nueva generación
Lo malo
  • Poca innovación en los modos en línea y zombies
  • Warzone le comió el mandado
Veredicto

Call of Duty: Vanguard es un juego inconsistente, con una campaña que resultó ser la gran sorpresa del paquete anual y un multijugador que se ve opacado por el abrumador éxito de Warzone. Activision sabe su negocio, y este tipo de tropiezos a inicio de generación (como Ghosts) ayudan a marcar la dirección correcta para la serie, pero en esta ocasión ellos mismos son el enemigo a vencer. A título personal, disfruté totalmente la campaña, tanto por la narrativa y sus personajes, hasta por el hecho de no forzarme a cumplir misiones de relleno para alargar el juego por más de 20 horas. Sin embargo, sé que los que disfrutamos las campañas de CoD somos un nicho muy pequeño. Es prácticamente imposible que encontremos cambios drásticos en las próximas entregas de la serie, pero si Warzone sigue con el ritmo que ha tenido en los últimos años, puede que nos acerquemos a un enorme cambio de paradigma para la franquicia… uno que se lleva pidiendo años, pero que nunca había sido tan necesario.

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