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Reseña – Bubble llega a Netflix mientras reinterpreta La Sirenita en un mundo postapocalíptico

| 2 de mayo de 2022
La sirenita hace parkour con una conmovedora historia de amor "al estilo anime".

Bubble ya está disponible en Netflix desde el 28 de abril y con mucha espera y expectativa nos hemos zambullido en esta nueva historia con grandes nombres detrás de su producción. De las manos de WIT Studio, Tetsuro Araki (dirección) y Gen Urobuchi (guion) traen entre manos una reinterpretación de “La Sirenita” de Hans Christian Andersen dentro de un escenario muy peculiar, mientras Takeshi Obata y Hiroyuki Sawano se encargan de adornar su universo con diseños y música respectivamente.

Estos son solo algunos de los nombres que hacen que Bubble suba sus expectativas. ¿Las burbujas subirán eternamente o se romperán en algún punto? Descúbrelo a continuación en la siguiente reseña.

Imagen netflix

Niños en un patio de juegos

Bubble está ambientado en un escenario postapocalíptico donde extrañas burbujas que ignoran los principios de la gravedad han caído por todo el mundo. Este fenómeno es especialmente grave en Tokyo, que luego de cinco años se encuentra aislada del resto del planeta en una burbuja que cubre la antigua capital japonesa, mientras sus calles principales han quedado inundadas y deshabitadas… casi deshabitadas, pues los sobrevivientes que aún viven allí, en contra de los edictos oficiales, son en su mayoría jóvenes adolescentes que extrañan el apogeo de la metrópoli y su bulliciosa población.

Sin embargo, no lamentan la pérdida de la forma en que solía ser su cuidad anterior. En cambio, encuentran una libertad como nunca para hacer las cosas lo más emocionante posibles: realizan competencias por suministros (Battlekours), hacen sus propias reglas y viven aislados de un mundo que los sofocaba con su rechazo. El dicho de “vivir en su propia burbuja” nunca había cobrado un sentido tan LITERAL en esta burbujeante versión de la capital nipona.

Imagen: Netflix

Aún con este frenesí juvenil, nuestro joven protagonista Hibiki es un personaje frio, solitario y reservado al momento de relacionarse con cualquier persona, incluso cuando es considerado el mejor parkourista de la ciudad. Aunque su silencio lo hace parecer un personaje plano, en realidad es bastante complejo ya que representa el aislamiento (nacido por la discriminación) sentido por cualquier persona con sus cualidades: padece de hipersensibilidad auditiva, pero gracias a ella también es capaz de escuchar “el canto de la sirena”.

Su vida cambia radicalmente gracias a este hecho, ya que tras su último fracaso en la búsqueda de aquel canto es que pudo conocer a Uta, nuestra misteriosa, silenciosa pero muy expresiva joven protagonista. Su encuentro supone el punto de partida para varios eventos que comienzan a influir en sus personalidades y van revelando lo que ocurrió con Tokyo justo el día en que las burbujas comenzaron a aparecer por el mundo.

Imagen: Netflix

No hay dudas sobre cuales son las intenciones de la dupla entre Hiroyuki Sawano y Gen Urobuchi para convertir a sus protagonistas en los reflejos del “príncipe” y “la sirenita”. Por si esto no es suficiente evidencia, la propia Uta es quien se compara a si misma y a Hibiki con aquellos personajes fantásticos cuando lee por primera vez el cuento clásico de Hans Christian Andersen. Se trata de un momento clave ya que la mención de este relato dentro de la cinta se convierte en un punto de referencia tanto para el accionar de nuestra joven protagonista como para el desarrollo de la película misma.

Bubble finalmente presenta un giro muy particular que no estropearé aquí, pero que debo decir une sus elementos narrativo aparentemente dispares, desde la historia de amor hasta el parkour y las burbujas mismas de forma ingeniosa e inesperada. Sin embargo, hay algo que simplemente se siente escueto (incluso incompleto) dentro de esta narración que más adelante explicaré mejor.

Imagen: Netflix

WIT Studio siendo WIT

Hay una sensación extraña cuando recordamos que estamos frente a un escenario post apocalíptico, pues a pesar de lo que implica la palabra como tal, los escenarios de Bubble son tan fantásticos y llenos de color como los que aparecen dentro de un libro de ilustraciones. Como dijimos arriba, la extravagante arquitectura de Tokyo (inundada, devastada y afectada por la “antigravedad” de las burbujas) se convierte en el patio de juegos de ensueño para cualquier amante del parkour.

Pero con WIT Studio las postales bonitas y coloridas solo representa un lado de la moneda… solo ese WIT podría hacernos recordar el dinamismo que caracteriza a sus secuencias animadas y que nos cautivaron algunos años atrás con las tres primeras temporadas de Shingeki no Kyojin (antes de pasar la estafeta a MAPPA). Hago hincapié en la referencia a AOT porque esa fluidez en los movimientos que adaptan los personajes diseñados por WIT Studio se reflejan nuevamente en Bubble. Cada salto, giro y posición que adoptan los personajes durante una batalla hacen de los “battlekours” las secuencias más entrañables en la película.

Imagen: Netflix

Como dijimos en un principio la engalanada lista de personalidades que dan forma a la película también se extienden al reparto de seiyuus (actores y actrices de voz) entre los que destaca la cantautora Riria quien presta su afinada voz a Uta mientras dota a la protagonista con una voz que transmite misterio mezclado junto a un aire de amabilidad y simpatía.

La participación se extiende también cuando interpreta tanto el tema principal de Eve (“Bubble”) como el tema final “Ja Ne, Mata Ne” (“See You, Catch You Later”). Este es el primer y único papel de actuación de voz de Riria conocido dentro de una película hasta la fecha, y el director Tetsuro Araki y el productor Genki Kawamura le pidieron en persona que interpretara a la protagonista Uta.

Imagen: Netflix

Lo bueno
  • Equipo de producción y elenco destacable.
  • Es una reinvención fresca del cuento clásico de “La Sirenita” con sorpresas audaces.
  • WIT regresa con secuencias vivas, fluidas y llenas de espíritu que caracterizan a la casa de animación.
  • El post apocalipsis nunca se había visto tan lleno de color.
Lo malo
  • Conexión escueta entre la propuesta visual y narrativa.
  • Personajes secundarios cumpliendo con clichés monótonos y gastados.
  • Los misterios alrededor de las burbujas apuntaban a una historia mucho más profunda.
Veredicto

Si hay algo en lo que podría pecar es que Bubble parece concentrarse más en la forma que en el fondo. La idea de una ciudad cuyas leyes de la gravedad fueron afectadas por burbujas misteriosas es perfecta para justificar la propuesta visual y dinámicamente entrañable que se representa en su “parkour postapocalíptico”.  Sin embargo, el vínculo que une el concepto anterior con la historia de amor entre nuestra pareja de jóvenes protagonistas se siente escueta y a veces aislada de la naturaleza dentro de la película… dos conceptos corriendo en paralelo y que en contadas ocasiones se entrelazan como un todo.

Tampoco hay que descartar que la fuerza narrativa de la cinta tiene sus virtudes y asperezas: Se trata de una clásica y bellísima historia de amor la que une a Hibiki con Uta y que desemboca en una espiral de emociones. Es conmovedora y tal vez te haga soltar algunas lagrimas de cocodrilo… pero hasta ahí. Otros personajes apenas y vale la pena mencionar gracias a que detallan y forman parte el argumento que se desenvuelve dentro de la ciudad; sin embargo su personalidad tan cliché los desaprovecha en vez de convertirlos en entrañables personajes secundarios, y eso que no podía dejar de escuchar la voz de Yuki Kaji (Eren Jaeger) o Mamoru Miyano (Light Yagami) interpretando a… “¿Cómo se llamaban?”… entendiste la idea.

Hay que entender que esto no demerita en lo mínimo a la historia de Tetsuro Araki y Gen Urobuchi pero también hay que comprender que descripciones como “única, sublime o imperdible” sería atribuirle a esta película adjetivos que sus creadores en realidad no buscaron alcanzar (así lo veo). La historia de Bubble es fiel a su nombre: libre y efímera a nuestras vidas.

Imagen: Netflix

¿La recomendamos? SÍ, tienes que darte la oportunidad de ver Bubble en Netflix en especial si las producciones de WIT Studio o Tetsuro Araki han llamado tu atención en los últimos meses. Por último vale mencionar que Bubble también verá su estreno en la pantalla grande el próximo 13 de mayo en Japón, así que será interesante volver a vivir esta experiencia desde una butaca en el cine. Quien sabe, tal vez las historia que se encuentra escondida dentro de estas burbujas llegue a Latinoamérica algún día, sobretodo cuando los estrenos de anime en el cine están mostrando un gran auge en la región hispano-parlante.

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