Es difícil escoger por donde empezar para hablar de todo lo que está mal con esta película. Los fanáticos del horror seguramente la encontrarán aburrida, y los fanáticos de la serie, horrorosa.

El verdadero reto está en hablar de algo positivo en REC 4. Como fanático de las películas anteriores, encontré a ésta verdaderamente decepcionante y triste. En lugar de evolucionar, eliminaron todos los aspectos emocionantes del las entregas anteriores y no propusieron nada nuevo. ¿Será que se les acabaron las buenas ideas?

De found footage a tristeza en un bote

Como ya todos descubrimos a estas alturas, el bajo presupuesto en el cine no es sólo un elemento casual, es toda una estética. Los directores de REC y REC 2, Jaume Balagueró y Paco Plaza, encontraron en sus pocos recursos una virtud para contar una excelente historia de terror. Con sus películas marcaron un  hito para el género de found footage. La tercera parte abandonó el concepto y a uno de sus directores. REC 3, bajo el mando de Paco Plaza, fue una película controvertida, pero tenía calidad, eso está claro.

En cambio, el experimento de Jaume Balagueró fue completamente fallido. No todos los directores son capaces de adaptarse a cualquier género, y queda claro, al menos con esta película, que Balagueró no tiene mucho qué ofrecer fuera del bajo presupuesto. Eso no lo hace precisamente un mal director, pero sí lo hace poco apto para afrontar grandes presupuestos y grandes expectativas.

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La cámara de mano se cambió por tomas convencionales y poco interesantes, la claustrofobia que producían las primeras dos cintas se convirtió en un bote que aburre después de diez minutos, y la histeria de los personajes se transformó en actuaciones poco convincentes. En la primera parte de la saga conocimos a una Ángela Vidal al borde de la demencia, que corría por su vida como verdadera desquiciada. En cambio, aquí el personaje se ha transformado en una mujer fría, silenciosa y acartonada que mantiene una imagen neutral para justifica un nada sorpresivo final.

La (triste) historia

Lo mejor de la primera película es que el espectador verdaderamente se siente atrapado junto con los inquilinos del edificio. Sabemos tan poco como ellos y el proceso de descubrir la verdad nos deja con más dudas inquietantes que con certezas. Al llegar al ático junto con Ángela y Pablo compartimos la misma incertidumbre que ellos. La decoración es perturbadora en sí misma y se complementa con una iluminación limitada y un sentido preciso de la tensión dramática. En esta entrega, la trama de posesión demoníaca se vuelve poco importante en comparación al desarrollo de los acontecimientos.

Pero al proponerse hacer secuelas, los directores se vieron orillados a construir tramas que tuvieran sentido luego de las revelaciones sobre las niña Medeiros. Después de una segunda parte efectiva, pero menos acertada que la primera, la trama se complicó y dio giros que parecían poco convincentes. Eso se confirmó con las dos últimas entregas.

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REC 4 padece las consecuencias de una historia que no fue totalmente planeada desde el principio y que se salió de control. Después de tres películas, parece que las buenas ideas se acabaron y la lógica interna de la trama se comió a los guionistas. Fallaron al intentar improvisar una continuación.

Una chiste se arruina si lo explicas, lo mismo una historia de terror. La historia en sí nunca fue el fuerte de REC (al final, se trata de zombis religiosos) y sobre-explicarla arruinó las cosas. La primera parte tenía una extraordinaria forma de narrar las cosas y fue precisamente eso lo que abandonaron. El resultado fue una trama aburrida y una forma aún más aburrida de contarla.

¡Adiós Ángela Vidal!

Si dejamos de lado el asunto del found footage, la primera parte de la serie tiene muchas otras virtudes. Los directores ocultaron el desarrollo de la historia incluso a los actores, el plan de producción permitió que muchas de las escenas que vemos en pantalla proyectaran emociones verdaderas. El objetivo de los directores fue asustar a sus actores para poder grabarlos. ¡Vaya que lo lograron!

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La cuarta entrega de REC es una película totalmente diferente y no sólo desnudó las carencias del director, sino también la de los actores. Manuela Velasco, la protagonista, decepciona porque intenta interpretar a un personaje tranquilo y equilibrado en un mundo que se supone es demencial. Su actuación en la primera REC es notable, su histeria es contagiosa y la personificación es precisa en cada momento.

En cambio, esta vez eligieron mostrarnos una Manuela con menos ropa y menos talento. Ella misma parece aburrida dentro del filme, si ni siquiera ella se asusta, ¿por qué esperan que los espectadores lo hagamos?

La aparición de Tristana Medeiros es uno de los momentos cumbre de la serie y una constante pesadilla para los fanáticos del género. En esta película no hay nada que siquiera se le acerque, nada que siquiera la recuerde. Parece que el director decidió una Ángela Vidal más limpia, un demonio más humilde y unos zomnbis más ordenados. Sobra decir que todas esas decisiones son paletadas para la tumba de REC 4.

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Lo bueno

  • Los fanáticos de REC que aguantamos esta película hasta el final

Lo malo

  • Historia predecible
  • Malas actuaciones
  • Poca imaginación
  • Final pretencioso y bastante fallido
  • Si esperas algo apocalíptico (como promete el título), sentimos decirte que estarás decepcionado
  • Todo lo demás

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Esto no es REC

Como sea, la cuarta parte de REC no le quita ningún mérito a las películas anteriores (incluso la tercera, que a pesar de todo me gusta). El cómic colectivo de REC nos demostró que todavía se pueden contar historias interesantes con esta franquicia, aunque parece que Balagueró no es la persona adecuada para contarlas. Si eres un fanático del found footage o de esta serie de películas, perderás tu tiempo con esta cinta. Lástima, pobres de nosotros.

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Título: [REC] 4: Apocalipsis

Duración: 96 min.

Fecha de estreno: 31 de octubre de 2014 (España)

Director: Jaume Balagueró

Elenco: Manuela Velasco, Paco Manzanedo, María Alfonsa Rosso, Ismael Fritschi

País: España

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