La Noche de las Nerds, Booksmart en inglés, es el ingenioso y profundo debut de Olivia Wilde en la silla de directora.


La Noche de las Nerds. Al escuchar ese título relacionado con una película, es normal que se nos vengan a la mente filmes como American Graffiti, La Venganza de los Nerds, Ya no puedo esperar o Superbad. Comedias que tratan del paso previo a entrar a la universidad y de nerds tratando de ser cool antes de dejar la preparatoria. Y no es que Booksmart -su nombre en inglés- sea diferente. Pero la manera en la que la opera prima de Olivia Wilde nos presenta esta probada fórmula es original, ingeniosa, profunda y divertida.

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La última noche como estudiante de preparatoria

Sabemos que en Estados Unidos tiene un mayor significado terminar la preparatoria.  Muchos de sus estudiantes viajan a otros estados, lejos de casa, para arrancar una nueva etapa de su vida. Pero antes tienen que despedirse de sus padres, de sus amistades y hasta de su hogar. Es por eso que es un tema recurrente en las películas de Hollywood.

En La Noche de las Nerds, tenemos a Amy y a Molly, dos mejores amigas, casi inseparables, quienes pasaron sus años de preparatoria estudiando duro, acumulando actividades extracurriculares, evitando fiestas y burlándose de los niños populares que claramente estaban destinados al fracaso, por tener otras prioridades por encima de la escuela.

Ambas tienen grandes ambiciones. Molly, la presidenta de la clase, irá a Yale y sueña con convertirse en la más joven jueza de la Corte Suprema de Justicia de la nación, Por su parte, Amy, feminista y lesbiana, tiene planeado ir a Botsuana antes de ingresar a Columbia. Molly es la líder del dúo y la que suele presionar a Amy para que muestra también desdén hacia sus compañeros de clase. No son las típicas víctimas del bullying a manos de los chicos populares o los malotes del salón. Ellas son superiores a todos. Ellas son mejores.

Pero, cuando Molly se entera que todos esos a los que miraba con desdén han logrado lo mismo que ella, es decir, ingresar a la universidad, sin sacrificar la diversión, las fiestas y la vida, decide entonces demostrar que ellas también pueden ser geniales, y convence a Amy para que vayan de fiesta y probar que son más que dos simples ñoñas. 

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Ey, somos divertidas

Como una “película de fiesta”, La Noche de las Nerds sabe perfectamente lo que se le pide: una casa ridículamente grande y costosa que nadie realmente explica o comenta, con una piscina lo suficientemente grande como para servir para la etérea toma submarina que marca la mayoría de edad. Un juego coqueto de beer pong, karaoke ebrio, desmanes típicos de la adolescencia y un punto de quiebre.

Sin embargo, no es la típica película de fiesta. No sólo porque dos chicas nerds hilarantes, ambiciosas y enérgicas son las protagonistas -para variar-, sino porque La Noche de los Nerds desafía o elimina los tropos tóxicos de la películas tradicionales de este estilo y lo hace a la perfección, porque es aún más divertida, sincera y salvaje, dándonos lo que se pide de este estilo de filmes.

Porque lo que buscan Amy y Molly es vivir en una noche todo lo que ser perdieron en los años de la prepa. Quieren demostrar que son geniales, que son divertidas, que pueden ser el alma de la fiesta, que son tan cool como sus compañeros de clase.  Esto da pie a una serie de malentendidos cómicos, mientras se embarcan en una aventura que las llevará a explorar y conocer más de ellas mismas que de sus compañeros. Las observamos mientras tratan de llegar a la fiesta. Una odisea que las lleva incluso a ponerse en serio peligro sin darse cuenta y que termina siendo una prueba para su amistad.

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Adolescencia en 2019

Si algo es claro, es que Olivia Wilde, quien se luce en su primer trabajo como directora, respeta a los adolescentes de esta generación. La Noche de los Nerds está llena de comprensión de todo aquello que hace que esta generación sean quienes son, y lo que significa y parece ser joven en 2019.

Con demasiada frecuencia, las películas para adolescentes se esfuerzan demasiado para parecer relevantes, llenando sus guiones con redes sociales, personajes hablando en hashtags y tratando en exceso apelar a esta generación. Es como si los cineastas intentaran llegar a los adolescentes, pero sólo a un nivel superficial, sin entender realmente cómo operan.

Wilde logra profundizar: los adolescentes de Booksmart son socialmente conscientes y comprometidos, pero también están llenos de espíritu, travesuras y ansiedades generales propias de la edad. La cantidad de imágenes feministas en las habitaciones de Amy y Molly, sus diálogos, si bien son cómicos, pero también se siente muy precisas con lo que es la realidad.

También se permite que la sexualidad de Amy sea una parte natural de su identidad sin ser un gran problema u obstáculo. Es algo que es así y no se tiene que ahondar o hacer alharaca al respecto. Los prejuicios sobran.

La atención que Wilde puso en esta generación es evidente en lo únicos y completos que son cada uno de los personajes. No solo la activista Amy y las ambiciosas personalidades de Molly se diferencian, sino que cada personaje secundario recibe un momento de profundidad y humanidad. Porque detrás de cada cliché, de cada estereotipo hay una persona llena de confusión, de contradicciones, de complejos.

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Booksmart por sobre La Noche de las Nerds

Es por eso que es una pena que el título elegido en español sea La Noche de los Nerds. Lo que evoca ese título es una superficialidad que dista mucho de todas las capas que tiene Booksmart. El nombre que le dieron en Latinoamérica no hace justicia a lo que significa y retrata esta película.

Porque al final, Booksmart  trata de demostrar que la inteligencia (que es lo que significa en inglés), va más allá de la escuela. Molly, por ejemplo, no ha salido en absoluto, tal vez porque inconscientemente ha tenido miedo de intentarlo. Amy es gay y todos lo saben pero eso no hace que el romance sea más fácil para ella. La decepción las espera, pero también hay triunfos, y al final, terminas queriendo que Molly y Amy tengan éxito.

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Lo bueno
  • Kaitlyn Dever y Beanie Feldstein se lucen como Amy y Molly respectivamente.
  • El resto del reparto es igual de entrañable.
  • Gigi. Siempre Gigi.
  • El guión es fresco y dinámico.
  • Los personajes son humanos y generan identificación.
  • El trabajo de Olivia Wilde como directora es magnífico.
  • La representación de los adolescentes en 2019.
Lo malo
  • El título en español podría alejar a las audiencias.
  • Podría resultar demasiado optimista para algunos.
Veredicto

La Noche de las Nerds es una bocanada de aire fresco en este tipo de películas. Olivia Wilde invita a la audiencia a ver a estos adolescentes como los ve ella a través de su lente: con respeto, afecto, con fe en su bondad -que ella ve como parte su esencia-, a pesar de sus impulsos adolescentes. Impulsos que pueden ser  autodestructivos -basta con pasar por las redes sociales de cualquier adolescente para darse cuenta-, pero Wilde prefiere celebrar a la Generación Z y los valores que personifica en su máxima expresión con cada uno de sus personajes.


Título:Booksmart
Duración:102 minutos
Dirección: Olivia Wilde
Elenco: Emily Halpern, Sarah Haskins, Katie Silberman, Susanna Fogel
País: Estados Unidos
Fecha de Estreno: 16 de agosto 2019

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