La secuela de Feliz Día de tu Muerte es una extraña mezcla de géneros que termina siendo más estúpida que propositiva.

En un giro absolutamente inesperado, Happy Death Day fue una de las películas más frescas de horror del 2017. La locura escrita por Scott Lobdell y dirigida por Christopher Landon es una ambiciosa comedia oscura que retomó, con sorna, todos los paradigmas tradicionales del slasher. Y la película funcionó muy bien. Espontánea, atrevida, divertida, bien actuada y dirigida, Happy Death Day fue una de esas joyitas que logró todos sus objetivos con sencillez efectiva. Y, por eso, había un entusiasmo real en ver la segunda parte.

Por desgracia, Happy Death Day 2 U quiso perseguir el camino ambicioso de su predecesora y superarlo. En esta ambición desbordada, la historia se va un poco por todas partes: a medio camino entre la comedia negra, la comedia universitaria, la comedia romántica, el thriller slasher y la ciencia ficción basura, esta cinta está en todo y en nada. No se puede acusar a Happy Death Day 2 U de falta de ambición, pero la ambición no es recompensa en sí. Y esta película se quemó sin acercarse demasiado al sol.

(Blumhouse Productions)

Una premisa confusa

Happy Death Day 2 U empieza en la mañana del 19 de septiembre 2017, es decir un día después del día en el que quedó atrapada Terr en la primera cinta. Sin embargo, la cinta no empieza con Terr, sino con Ryan, el roomate ñoño y calenturiento de Carter que vimos abrir la puerta y decir “vagina” unas quinientas veces en la primera cinta. Ryan se levanta de su coche, camina hacia el dormitorio, se encuentra a un teporocho, a un perro malhumorado y a un idiota en una patineta, antes de abrir la puerta y encontrar a los nuevos amorosos Carter y Terr besándose en la cama. Hasta aquí, no hemos visto nada nuevo.

Entonces, Ryan se dirige a su laboratorio y aprendemos que es un genio de mecánica cuántica que tiene un proyecto para “congelar el tiempo” con un aparato de rayos láser (sí, la ciencia en esta cinta no es muy precisa). El rector de la universidad quiere acabar con su proyecto porque, como vimos en la primera cinta, causaba apagones en el campus y Ryan está derrotado por los fracasos. De pronto, escucha extraños ruidos en un clóset, va a investigar y el asesino con cara de bebé lo mata. Ryan despierta en el mismo día y se da cuenta de que está atrapado en un loop. Ahora, junto a Terr, Ryan va a intentar descifrar qué es exactamente lo que causa este loop.

(Blumhouse Productions)

En la investigación que llevan a cabo, sin embargo, terminan cometiendo un grave error que manda a Terr a un universo paralelo en el que, de nuevo, es 18 de septiembre y el misterio del asesino se reactivó. Este universo paralelo puede desesperar a Terr: tiene que volver a pasar por lo mismo y un asesino demente la persigue y Carter es novio de la odiosa Danielle. Pero en este universo también hay cosas buenas: por ejemplo, razón poderosa, su mamá está viva. Ahora, la protagonista de la cinta deberá elegir entre salvar a inocentes o cumplir el deseo egoísta de vivir en un mundo en donde su madre no murió. Y en esta decisión se juego todo el meollo confuso y convulso de una cinta que mezcla muchos géneros sin saber muy bien qué hacer con ellos.

En esta extraña premisa, los elementos cursis se multiplican por la presencia de la madre de Terr y el conflicto con el Carter de otra dimensión, los elementos de ciencia ficción inexplicables de la cinta anterior se vuelven centrales, y el slasher se reduce a su más mínima y torpe expresión. ¿El resultado? Una cinta tan confusa como convulsa que reemplazó todo lo bueno de la primera parte con las peores ocurrencias.

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Reemplazos equivocados

En Happy Death Day hay una evolución interesante del género slasher. La película plantea el fundamento repetitivo de este tipo de películas dándole un giro evidente pero genial: ¿Qué pasaría si la víctima pudiera renacer una y otra vez hasta resolver ella misma su asesinato? Este giro improbable le quita también la improbabilidad a un asesino que nunca muere (Michael Myers o Jason Voorhees) y que mata impunemente (Scream). En ese sentido, la primera cinta es una crítica y una reconstrucción contemporánea del slasher divertido. Un Scream que se comió a Scary Movie y vomitó ñoñeces cursis basadas en Groundhog Day.

El problema con la secuela es que abandonó esta premisa casi completamente. El elemento slasher en Happy Death Day 2 U se reduce considerablemente y sólo utiliza unos cuantos tropos gastados del género para repetirlos, sin consecuencia, después de la deslumbrante primera parte. El misterio es prácticamente inexistente, el asesino es constantemente ridiculizado y la resolución final es patética (al punto en donde, una vez desenmascarado, el asesino hace un slow clap).

(Blumhouse Productions)

El punto central de esta secuela es que la muerte ya no está en manos de un asesino misterioso, sino en el juego poco riesgoso del suicidio repetido (que ya habíamos visto tanto en Groundhog Day). Con esto, el elemento slasher queda arrumbado al último rincón de la cinta, como si no fuera la esencia misma en la que se sostenía toda la premisa. Pero lo peor aquí no es la desaparición del slasher en la secuela; lo peor de Happy Death Day 2 U son todos los elementos con los que Christopher Landon insiste en reemplazar el misterio del asesino.

En esta cinta, Landon no contó con el apoyo, en la escritura, de Scott Lobdell, un escritor de cómics cumplidor que lleva años chambeando con locos como Fabian Nicieza, Steven Seagle y Chris Claremont. Y, sin él, el guión de esta cinta se pira completamente. Landon quiso expandir los aspectos que más le funcionaron anteriormente, los aspectos que vistieron a su slasher con algo nuevo y fresco, a saber, la comedia y el romance.

(Blumhouse Productions)

Con el primer aspecto, Happy Death Day 2 U tiene algunos logros. Landon sabe de tiempos de comedia y sabe explotar bien el talento de Jessica Rothe, su actriz principal (que sobresale siempre frente a un reparto mediano). Pero, en esta cinta, se quiso poner ambicioso con recursos que cansan. Y no me refiero al refrito de humor negro en los constantes y creativos suicidios de la protagonista (que nunca le ganarán a Bill Murray dejando conducir a la marmota), sino al muy cansado humor de universidad. Este humor de College, heredado de los setenta y los ochenta (pienso, claro, en Animal House de John Landis), es bastante soso aquí y tiene momentos francamente penosos. La idea de probar comedia física a través de la humillación de un rector sobreactuado con gags totalmente innecesarios (por favor, lo de la ciega francesa casi me mata de vergüenza) es pésima y termina de pésima manera.

Por otro lado, tenemos el aspecto meloso de la comedia romántica y del drama. Por un lado, la comedia romántica no tiene mucho para dónde hacerse: se trata de una decisión sencilla entre el amor materno y el amor carnal y ese amor carnal es simplemente imaginado, porque nunca se crea tensión romántica. En el opuesto, está el drama de la madre muerta que, aquí, Landon nos receta con preocupante insistencia. Entendemos el contexto del personaje y lo que implica la pérdida de su madre, pero en la primera cinta esta construcción era sutil e intensa. Aquí te lo recetan con escenas interminables de llanto y meloso melodrama que sólo puede empeorar la terrible química entre Missy Yager (la actriz que representa a la madre Gelbman) y Jessica Rothe.

La comedia no sirve, la cursilería tampoco y el slasher desaparece ¿Qué queda entonces en esta cinta?

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El Sci Fi gratuito

Una de las genialidades de Happy Death Day está en un guiño autorreferente. Al final de la cinta, cuando están Carter y Tree en un dinner platicando casual y coquetamente, Carter menciona Groundhog Day y Tree no sabe a qué se refiere. Estos huecos en el conocimiento más básico de cultura popular de Tree (que se repiten, en esta cinta, con su desconocimiento de Back to the Future), sirven para crear una relación con la tremenda película de Harold Ramis. Y algo hermoso de esa cinta era, justamente, lo inexplicable de la trama de ciencia ficción.

¿Por qué el personaje de Murray repetía el mismo día una y otra vez? ¿Por qué estaba atrapado en el tiempo? ¿Por qué se resolvía todo esto con un romance? La respuesta a todas estas preguntas está en el capricho del director, de la fantasía y del cine siendo libre de inventarse. De la misma forma, Happy Death Day no explica nada, simplemente plantea una idea cienciaficcionosa para divertirse con los aspectos más reiterativos del slasher. En ese sentido es, justamente, tan disfrutable.

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En la secuela, Landon quiso darle un poco más de textura a la ciencia ficción de la primera parte, explicándola. Como se imaginarán, eso fue un tremendo error: la explicación de una trama tan absurda siempre será absurda. Así, el balance entre la solemnidad de explicaciones seudocientíficas y las necesidades de la narración crea momentos realmente patéticos de líneas explicativas. Y, si nos ponemos a rascarle a la lógica de viajes en el tiempo aquí -o a cualquier lógica en el principio de la cinta- nos vamos a topar con un muro de estupideces claras.

En ese sentido, Happy Death Day 2 U no es una buena película de romance, no es un drama interesante, no es una película de ciencia ficción más o menos decente y todo lo que había logrado formular la primera parte en torno al slasher se desvanece. Nos queda, entonces, una película burda, de tono titubeante y logros confusos que, apenas, logra entretener en su hora y media de duración.

(Blumhouse Productions)

Para crear una parodia eficiente, hay que representarse claramente el objeto de la parodia: el problema aquí es que la cinta de Landon quiere burlarse de ella misma cuando todavía no sabe qué es lo que quiere ser. En esta amalgama confusa, parece que Happy Death Day 2 U se está apurando por ser una franquicia y crear las bases para burlarse de ella misma: el punto de integrar Scary Movie a Scream. El problema es que Scream ya era un pastiche, una renovación noventera de un género gastado: Scream señala los elementos de su propia burla y, por eso, Scary Movie fue la madre de tantas parodias basura que nacieron después. Pero la cinta de Landon no logra afirmarse con esas bases sólidas, y ya cuando llega a manejar tres o cuatro géneros con cambios de tono abrupto y una trama que llega hasta las conspiraciones gubernamentales, el asunto se le sale completamente de las manos.

Con todo y todo, muchos disfrutaron de esta cinta y muchos la seguirán disfrutando. Y yo, por mi parte, admito que prefiero ver un proyecto de género fallido que se murió en la raya con tremenda ambición que un intento pequeño y mediocre que se pierde en ideas conservadoras llenas de miedo. Pero, no basta la ambición. Happy Death Day 2 U es una película que se toma demasiado en serio el no tomarse en serio, hasta el punto de imbecilizarse más de lo necesario. Esta película no tenía que ser ridícula para funcionar (cosa que probó la primera parte) y no tenía que ser tonta para ser ridícula (cosa que también demostró la primera parte). Desgraciadamente, las malas decisiones de Landon llevan a que Happy Death Day 2 U, una cinta que pudo ser tanto, sea uno de los peores fiascos del año y, bueno, es decir algo que apenas estemos en febrero.

(Blumhouse Productions)

Lo bueno
  • La actuación de Jessica Rothe que siempre se entrega completamente.
  • Algunos momentos ocurrentes y divertidos.
  • Que probablemente no hagan una tercera parte.
  • Que, al menos, a través de tropos gastados, trató de hacer algo diferente.
Lo malo
  • La falta completa de temática slasher.
  • La estupidez esencial de la trama.
  • Los actores de reparto que fallan aquí terriblemente.
  • La ciencia ficción basura sin punto.
  • La dirección convulsa de Landon.
  • La ausencia de coherencia en el guión.
  • El humor desplazado.
  • El rector y la ciega francesa.
  • La ambición desmedida.
  • Que se ridiculizó demasiado.
  • Que perdió todo el maravilloso rumbo paródico de la primera.
  • Que intenta justificarse.
Veredicto

(Blumhouse Productions)

Happy Death Day 2 U es una cinta divertida que, en muchos aspectos, puede pasar como entretenimiento absurdo. Pero, en lo personal, me parece una lástima que hayan echado de cabeza el gran trabajo que se hizo en la primera parte. Porque se acabó la crítica burlona al slasher, se acabó el gore gratuito, se acabó la comedia basada en tropos de horror para dar paso, en esta secuela, al melodrama mal emplazado, la comedia de dormitorio física y básica y una melcocha de ciencia ficción que no se justifica con nada. Al final, esto parece un mal capítulo extendido de The Big Bang Theory. Y nunca quieres que nadie diga eso de una película porque, nada más de imaginarlo, duele.

Título: Happy Death Day 2 U.

Duración: 100 min.

Director: Christopher Landon.

Elenco: Jessica Rothe, Israel Broussard, Rachel Matthews, Phi Vu, Suraj Sharma, Sarah Yarkin, Ruby Modine.

País: Estados Unidos.

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