Review en español: COD: Black Ops Cold War – el reset necesario para la franquicia

| 18 de noviembre de 2020
La nueva entrega de COD es, sin duda, lo que le hacía falta para retomar el buen camino

Call Of Duty Black Ops: Cold War llegó como el segundo de la reestructuración de la franquicia de Activision luego de Modern Warfare, que reinició la historia del Capitán Price. Ahora, en esta tenemos no el reinicio, sino una continuación con sentido histórico de la historia de Mason y Woods, junto a nuevos personajes durante la Guerra Fría.

Una campaña satisfactoria y recompensante

Para este punto de la historia un juego AAA que no te permita tomar decisiones y afectar la campaña y la historia del juego, debe estar considerando seriamente su armado de escenarios. En Call Of Duty Black Ops: Cold War no es la excepción y tenemos la oportunidad de seguir diferentes caminos que, finalmente, terminan corrigiendo y cambiando el rumbo de esta historia para llegar a dos finales.

En uno de ellos tenemos ese recurso de Estado y efectista de la “verdad histórica” que, francamente, complacerá a toda la fanbase nacionalista y conservadora de la saga, pero también tenemos oportunidad de seguir el camino ninja de la Unión Soviética y traicionar al status quo, tomar venganza contra Estados Unidos y asesinar a los personajes de la franquicia.

Call Of Duty se ha comprometido desde su reestructuración a perseguir objetivos más complejos que solo la oficialización histórica. Ya no se trata de un culto abierto al militarismo estadounidense, sino también una pequeña comprensión de los conflictos bélicos que pretenden mostrar en pantalla.

En Modern Warfare se comprometieron con representar de manera más abierta la crisis militar y bélica de la Asia Meridional con resultados bastante satisfactorios, además de claro, el éxito comercial que significó, siendo este ya el juego más vendido de toda la historia de la franquicia.

Para este, más allá de buscar hacer un retrato de la Guerra Fría, se centraron en poner en el centro lo que representó en ese momento el riesgo de una guerra nuclear y el cómo la pretensión del llamado “mundo libre” dependía enteramente de traicionar todos los acuerdos internacionales por los que se guía Estados Unidos.

Aquí ya no tenemos a Fidel Castro como una caricatura dictatorial, sino un pequeño bosquejo de lo que representó Cuba en la crisis de los misiles, o la forma en que Estados Unidos planteaba montar bombas nucleares en todo el mundo, especialmente en Europa, como parte de su estrategia para mitigar el avance de la URSS por la Cortina de Hierro y su control en Asia del Norte, donde solamente Corea del Sur servía de bastión para Estados Unidos.

Claramente, Ronald Reagan nos manda a cometer crímenes de guerra, pero ya no se muestra como una actividad satisfactoria y necesaria para la supervivencia del ideal estadounidense de un planeta libre de sus enemigos, sino como un recurso sucio de una guerra que de fría solo tuvo el nombre y que se sostuvo, enteramente, en la búsqueda del dominio bélico mediante la simulación nuclear. ¿La ventaja? El juego te permite traicionar la verdad histórica y favorecer al otro bando, solo para mostrarte, una vez más, que la guerra es el intermediario de ideales sombríos, no de una fantasía de paz.

Multijugador: la misma puerca pero mal revolcada

Ahora venimos a lo que casi todos disfrutamos de Call Of Duty hasta el año pasado: el multijador. Desde siempre, COD se distingue por su multijugador tipo arcade de alta velocidad y recompensa de habilidad con algunas ventajas para los jugadores menos experimentados o hábiles.

Sin embargo, eso cambió con Modern Warfare gracias al diseño de mapas injugables para el tipo de juego que fue este hasta este título, además de el Skill Based Matchmaking (SBMM), que convirtió todo este juego de partidas públicas en rankeds constantes con poca recompensa para el jugador casual y desarrollando un estilo de juego pasivo en todos los jugadores nuevos.

Aunque pensamos por un momento que bajo la dirección de Treyarch esto podría cambiar, la realidad no fue así. El diseño de mapas, aunque fue mejor y más balanceado que en Modern Warfare, el SBMM es mucho más fuerte que en el título anterior, convirtiendo las partidas rápidas de mapas de tres líneas, en peleas de posiciones de poder y distancias largas a la defensa de un flanco.

Con Warzone como atracción principal de Call Of Duty y teniendo en cuenta que habrá integración con todos los demás títulos de la franquicia que salgan de ahora en adelante, el multijugador de Black Ops Cold War parece tener los días contados si no es que actualizan pronto los modos de juego, las armas y, sobre todo, no reducen el SBMM y la ayuda de tiro con control.

Zombies *french kiss*

Sí, tienen muchos bugs y sí, no son tan frenéticos como en otras ocasiones, pero este modo sigue siendo una de las mejores cosas que hay dentro de Call Of Duty. Para Black Ops Cold War este modo trató de acoplarse a las fantasías y mitos que más recordamos de esta época de la historia, en la que los proyectos de control mental y la amenaza nuclear fueron claves para hacer un simulacro del miedo.

Por supuesto, aquí se va al extremo y lo que tenemos es un juego de arcade de supervivencia perfectamente realizado con mecánicas divertidas, misiones secundarias atractivas y una dinámica aceptable. Es el modo perfecto para jugar con amigos a falta de un multijugador que permita ir por el mapa con la intención de divertirse y no de terminar con un K/D positivo.

Ahhh, casi se me olvidaba. Antes en este modo las escopetas eran de las peores armas, pero esta vez si ocupas la Gallo (o la SPAS-12 para los vejestorios de este juego) pasarás un gran momento.

Activision

Gráficos: un peldaño debajo de MW, pero uno arriba de todos los demás COD

Para la mayoría de los jugadores nuevos, que llegaron a través de Warzone o MW, este nuevo Black Ops parece tener gráficas muy inferiores, pero la realidad es que es solamente el segundo mejor COD de la historia en cuanto a gráficas.

Evidentemente no consigue tener el nivel gráfico enfocado en el realismo, pero tiene un mucho mejor motor gráfico y, también, una mejor precisión en tanto a las texturas que tiene instaladas. Puede que no esté a la “altura” de MW, pero no es un mal juego en tanto a gráficas considerando que es de un ritmo elevado y lo que buscas es tener más fluidez y no que puedas verse mover cada hoja de los arbustos del juego.

En lo que sí falla completamente es en su reproducción del sonido. En este apartado, no aporta mucho y parece estar lejos incluso de Black Ops 4. Salvo este apartado específico, todo lo que respecta a la interfaz de Black Ops Cold War es un gran avance.

Lo bueno
  • Campaña
  • Los zombies volvieron a brillar
  • Diseño de mapas (a medias)
  • Bomba sucia
Lo malo
  • Skill Based Matchmaking
  • Diseño de mapas (a medias)
  • Gráficas un tanto descuidadas
  • Lo apresurado de su lanzamiento
Veredicto

La franquicia de Black Ops es tan importante y tan especial para Call Of Duty como lo es para Modern Warfare. Esta división de COD dirigida por Treyarch está dedicada a hacer juegos mucho más dinámicos y menos complicados que los que Infinity Ward realiza. Sin embargo, con los años poco a poco se consumió en sus propias ambiciones y en la propia decadencia de la franquicia.

Con el reset que pegó Modern Warfare, el reset de Black Ops era también necesario, sobre todo pensando en que su integración con Warzone está por llegar, al ser este el centro de las intenciones de Activision, y no precisamente seguir impulsando el multijugador tradicional.

Este juego, a pesar de que su referencia inmediata es Modern Warfare, tiene una de las mejores gráficas de toda la franquicia. Evidentemente, pensando en la calidad gráfica del anterior título, estas se notan sin pulir, a pesar del gran avance que representan respecto a Black Ops 4.

Por otro lado, la campaña es bastante interesante y permite, al igual que Modern Warfare, entender el conflicto bélico y un hito de la historia moderna, desde una visión fantasiosa en la que la URSS no desaparece y termina exponiendo el riesgo que es Estados Unidos para el mundo libre que tanto proclaman.

Sin duda, Black Ops Cold War es el reset que necesitaba esta división de Call Of Duty, antes de que terminaran consumidos por su propia imagen de fantasía bélica llena de los deseos marginales del nacionalismo gringo.

Otros miembros del equipo opinan… (con spoilers)

Mi nombre es Guillermo Todd y también pude probar toda la experiencia que Call of Duty Black Ops Cold War ofrece tanto a viejos como nuevos jugadores, y puedo decir que este es uno de los títulos de la saga que mejor argumento ha propuesto en muchos años.

No solo la exploración de los temas de “lavado de cerebro” y “manipulación mental” del primer Black Ops vuelven, sino que también se juega con las expectativas del jugador en la última mitad del juego para “dejar de creer todo lo que le dicen” y reinterpretar sus memorias de tal forma que puedan desencadenar finales alternos.

Cold War se siente, por primera vez, como una historia de espías y de operaciones encubiertas.

Siendo este un Call of Duty, las opciones disponibles para concluir la trama de la campaña individual son muy limitadas, y se reducen a decidir o no traicionar a tus compañeros, pero el giro propuesto se antoja como el inicio de una tendencia que, de desarrollarse más profundamente en juegos futuros, podría acabar cambiando la forma en la que Activision y sus estudios cuentan una historia.

Agradezco también los cameos de Zakhaev y Kravchenko, así como su inclusión dentro de un mismo lore que se fusiona con el de Modern Warfare, por lo que no descartamos que en el futuro el Sargento Woods llegue a conocer al Capitán Price o Soap al bueno de Bell, si es que sobrevive a los acontecimientos de Cold War.

Otro elemento que me encantó fue el de incluirte como personaje canónico de una aventura como esta, en la forma de Bell, el personaje silente al que literalmente, hay que armar casi de cero para encajar en el universo que habita el resto de los personajes del juego.

A nivel técnico, puedo decir que me siento complacido, pero no encantado. Dentro del apartado gráfico Cold War parece ser inferior que Modern Warfare de 2019, salvo algunas secciones que derrochan atención al detalle y una atmósfera que al menos en PC (y no dudo que en Xbox Series X, S o PlayStation 5), son bastante convincentes.

Creo que a nivel auditivo, este juego brilla, tanto en la campaña multijugador, como en multijugador, warzone y zombies.

Concuerdo con el título de mi colega en esta ocasión “COD: Black Ops Cold War sí el reset necesario para la franquicia“, y me emociona ver lo que el futuro trae para los fans de este tipo de juegos.

Jugué a settings ultra (Full HD) RTX y DLSS activados, en una laptop MSI GS66 Stealth con GPU NVIDIA GeForce RTX 2070 SUPER con Max-Q Design de 8GB GDDR6, Procesador Core i9 de décima generación y 16 GB de RAM.

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