La nueva película animada de Batman demuestra que podemos tener una comedia animada para adultos, sin caer en los lugares comunes.

Los fanáticos de la historieta somos personas complicadas, muy difíciles. No estamos felices con casi ninguna adaptación que se haga de nuestros personajes favoritos fuera del medio que lo vio nacer. Casi siempre corremos a quejarnos a internet cuando en las películas cambian algún detalle del origen de un personaje y, extrañamente, la cosa se pone peor cuando los directores no hacen cambio alguno a la historia o los personajes. “¿Para qué hizo entonces la película si eso ya está en los cómics?”, solemos decir.

Todo esto es incluso peor cuando el personaje en cuestión es Batman. El Caballero de la Noche, el detective más grande del mundo, el hombre más peligroso del planeta. Nadie más que Christopher Nolan supo hacer algo bien con Batman, dirá más de un fan. Y quizá tenga razón, pero su comentario carece de conocimiento, porque olvida que no una, sino varias veces, Batman fue un agente de la comedia y en algún momento (gracias a Alan Moore, Frank Miller, Dennis O’Neil y otros) se alejó hacia lugares más sombríos.

Yo diría –y esta es solo mi humilde opinión– que nadie ha sabido manejar mejor al personaje creado por Bill Finger (con la breve intervención de Bob Kane) como lo hizo Bruce Timm. Su serie animada llevó al personaje a senderos tan oscuros y violentos como la época se lo permitió y no solo le dio nuevos bríos al personaje, reconfiguró todo su universo.

Ahora, 25 años después del estreno de Batman: The Animated Series, el director Sam Liu hace –con un guión de Bruce Timm– lo que creíamos imposible: una película de comedia protagonizada por un Batman serio. Y para ello se vale de un personaje que él mismo creó: Harley Queen.

Una trama que “huele a disciplina”

La historia de Batman and Harley Quinn es muy simple. La pareja de villanos conformada por Floronic Man y Poison Ivy roban los archivos del Dr. Alec Holland, cuyos experimentos combinados con un sabotaje (explosión de por medio), lo transformaron en Swamp Thing. El dúo de villanos planea reproducir el accidente de Holland a gran escala para convertir a toda la población del mundo en plantas. Curiosamente, esto coincide con la desaparición de uno de los expertos en armas biológicas más grandes del mundo.

Batman y Nightwing toman el caso, pues el Caballero de la Noche sabe que si el experimento sale mal causaría el fin de la raza humana. Así que para encontrar más rápido a los criminales, Batman manda a su sidekick a buscar a la asociada más conocida de Ivy: Harley Queen. Sin embargo, ella no sabe el paradero de su amiga y para evitar que le hagan daño se une a la búsqueda. Todo lo demás es pura diversión.

Nightwing va preguntando por toda la ciudad a una y otra persona sobre el paradero de Harley, mostrándoles una foto. El “héroe” va como si nada a plena luz, pensando en que se le antojaría comer un sándwich, sin que la gente se inmute con su presencia. El hambre de Nightwing lo lleva a Super Babes, un restaurante tipo Hooters, en el que las meseras se visten de las heroínas de DC (con trajes más pequeños). En Super Babes es en donde encuentra a Harley trabajando de mesera, tratando de rehacer su vida, luchando contra el ansia de ponerse su traje nuevamente para salir a tener aventuras.

La escena de sexo con Nightwing es un parteaguas para el personaje de Harley Quinn.

Luego de una lucha, Harley  vence a Nightwing con un truco que aprendió del Joker, y lo secuestra. Cuando el héroe vuelve en sí, descubre que está atado de pies y manos en la cama mientras Harley está hablando sola. Luego –esta es una parte importante de la historia– ella le cuenta sobre las pocas opciones laborales que tienen los excriminales, y de cómo por culpa de “ese libro” ella y el resto creían que Batman y Robin (ahora Nightwing) mantenían una relación amorosa: una clara referencia a Seduction of the Innocent, el trabajo del psiquiatra Fredric Wertham.

Así, una cosa lleva a otra y al final Harley y Nightwing tienen relaciones sexuales. ¡PUM, CUAS! Nadie vio venir eso. Es verdad que la escena es puro fan service y parece algo innecesaria, si la vemos de forma superficial. Pero, si nos concentramos en el trasfondo, es un parteaguas para el personaje de Harley Quinn por varias razones. La más importante: desancla completamente a Harley del Joker, quien hasta ahora era su único amante. Con esto es más que oficial que el personaje, al menos en la animación, puede seguir adelante y empezar de nuevo. De hecho en algún momento –anterior al coito– hace una broma sobre “lo único bueno” que le dejó ese “payaso” había sido la fórmula de la risa.

Hay partes de la historia que no tienen nada que ver con la trama y todas estas tienen que ver con Harley. Esto se debe a que ella es un ser impredecible por su enfermedad mental, no por una simple pose de “uuuy estoy tan loca” como en la versión live-action que vimos en Suicide Squad; la cual por cierto, es mencionada en esta cinta, ya que Harley habla de todas las  versiones que hay de ella, desde los cómics hasta el cine.

Una aventura llena de homenajes

Tengo un par de cosas que aclarar antes de seguir con este texto. La primera es que habrá algunos spoilers a partir de este punto. Y la segunda, que espero funcione como un resumen de todo lo que viene a continuación, es que Batman and Harley Quinn es mala, pero no tan mala que sea aborrecible, más bien es de esas películas malas te hacen pasar un buen rato.

Esta es una cinta para un público familiarizado con los personajes, y eso no es malo. Es un homenaje a todos los que disfrutamos una y otra vez de Batman: The Animated Series. El hecho de que existan escenas de sexo, drogas y violencia, no hacen más que enaltecer el espiritual original con el que fue creada y que, debido a la censura de la época, no les permitieron tener en su momento.

Esta es una cinta para un público familiarizado con los personajes, y eso no es malo.

En contexto, en el Bar de Shrubby, podemos ver bailando y divirtiéndose a muchos de los secuaces de los grandes villanos de la serie animada de los noventa. Allí están pasándolo bien al Capitán Payaso, minion mecánico del Joker; o a los gemelos pelirrojos ayudantes de Two Face que ahora son los cantantes del bar. Directo de la serie de los sesenta, llegan los secuaces de Gatubela, que le invitan una “lechita” a Batman con el fin de humillarlo. Este no es el único homenaje al Batman de Adam West, también hay referencias al Bati-Twist y a las clásicas onomatopeyas de la serie.

En materia de psicotrópicos, Timm se vale de un elemento introducido por Alan Moore en los cómics de Swamp Thing, para hablar de ellos y sus efectos mágicos dentro del universo DC. Me refiero a los “camotes” que crecen en el cuerpo de la Cosa del Pantano que ayudan a los personajes a conectarse con “lo verde” (es decir, la naturaleza), para así viajar de un punto a otro del planeta en segundos. No es broma, es una de las ideas más interesantes y extravagantes que solo podían haber surgido de un mago como Moore.

Ese adorable pedante llamado Batman

Desde los créditos iniciales sabemos de qué va todo: una comedia protagonizada por Harley y sus locuras que ponen todo de cabeza, aunque al avanzar la aventura nos enteramos de que no es del todo así. Batman también es parte fundamental de las risas.

Pero no se confundan, no es que Batman se convierta en un patiño que responde al chiste de ocasión, no son sus risotadas lo que nos produce alegría, sino sus silencios. Esa actitud callada en la que sabemos que está juzgando a todos, su ineptitud, su esfuerzo vano en tratar de superarlo. Esos silencios que pone a contrincantes y aliados en una posición incómoda. También su pedantería es hilarante: él sabe que todos lo admiran y que hacen un esfuerzo sobre humano para no abrazarlo.

Batman siendo Batman. El mejor detective del mundo poniendo en ridículo al resto de los investigadores (en este caso el Grupo de Investigación Avanzada en vías para la Unidad Superhumana). Batman aguantando vara, Batman golpeando, Batman moralista regañando con la mirada a su compañero, cual papá enojado con su hijo que se fue a la fiesta sin permiso. Si la gente que maneja el merchandising de DC Comics saca de esta película unas cinco nuevas figuras de Batman, entonces tendrían de esas.

No es que Batman se convierta en un patiño que responde al chiste de ocasión, no son sus risotadas lo que nos produce alegría, sino sus silencios.

Las mejores escenas de la película sin duda son las que van en el Batimóvil. Son el río chocando contra la roca. Los chistes de flatulencia que según Batman “huelen a disciplina”. La forma en la que no quiere interactuar con personajes como Buster Gold (con la voz de Bruce Timm) cuando la mitad de los miembros de la Liga de la Justicia están tratando de detener una desgracia cósmica, y la otra mitad está en el bautizo del hijo de Aquaman (donde la señal de celular es malísima).

Lo bueno
  • Es divertida y creíble dentro del universo de Batman.
  • Los homenajes a las diferentes series de Batman.
  • La interacción entre Batman, Nightwing y Harley.
  • La relación entre Harley y Poison Ivy te deja con ganas de ver una historia de ellas en solitario.
  • La importancia que tiene Swamp Thing en toda la historia.
Lo malo
  • El final es más que básico, chafa.
  • Si le quitas los chistes la historia es simplona.
  • El personaje de Floronic Man es prescindible.
Veredicto

Batman and Harley Quinn es una película de memorias pero no es memorable. Aun así es divertida y más que eso. Considero que de las últimas 5 películas animadas de Warner y DC esta es la mejor. Hasta me hizo reír más que Lego Batman. Incluso está mejor que algunas de las cintas mayores del universo cinematográfico de la DC, como Batman V Superman.

Pero tampoco esperen mucho, hay escenas verdaderamente ridículas e incomprensibles. Como cuando Nigthwing va buscando a Harley por toda la ciudad, con una foto en mano, a plena luz del día,  preguntándole a la gente “¿Ha visto a esta chica?”, y la gente le responde sin sorprenderse, asustarse, burlarse o algo que nos diga que Batman y sus ayudantes siguen siendo temidos y respetados. El final y la escena post créditos son igual de ridículos y mal escritos, no tienen ninguna justificación aunque sabemos que es un chiste.

Podríamos decir que es un capítulo más de la saga animada que ha tenido Batman; uno que podría servir de punto de partida para nuevas aventuras para todos los personajes involucrados en la aventura, pero nada más. Aun así, es muy grato que Bruce Timm y Sam Liu demostraran que hacer comedia con Batman es posible.

Título: Batman and Harley Quinn.

Duración: 74 minutos.

Director: Sam Liu.

Elenco: Kevin Conroy, Melissa Rauch, Loren Lester, Paget Brewster, Kevin Michael, John DiMaggio, Sarge Stell, Bruce Timm

País: Estados Unidos.

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