No es tu teléfono, los nuevos emojis de la CDMX son un fraude.

Todo era risas y diversión cuando Miguel Ángel Mancera anunció el lanzamiento de los emojis de la Ciudad de México. Y no era para menos. Por fin podríamos mandar mensajes con una torta de tamal, un trompo de pastor, un microbús o hasta una trajinera: grandes símbolos de la idiosincracia capitalina.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que las mentadas de madre empezaran a caerle directamente a la cuenta de Twitter del Jefe de Gobierno. ¿La razón? Los emojis de la CDMX son una mierda.

Y no me refiero a los 240 íconos que forman parte de este paquete de emojis, los cuales fueron diseñados por una docena de ilustradores que resultaron seleccionados tras una convocatoria abierta del gobierno de la ciudad. En realidad, los emojis son tantos que hay para todos los gustos y sabores.

Son 240 íconos los que forman parte de este paquete de emojis.

Pero no, estoy hablando de la horrible aplicación que lanzó el gobierno de la CDMX en conjunto con el Laboratorio para la Ciudad. Una cosa tan espantosa que hace ver a la página del SAT como una obra maestra del hipertexto.

¿Y mis emojis, apá?

Empecemos desde el comienzo. Cuando a mediados de año el Laboratorio para la Ciudad sacó la convocatoria para diseñar el primer paquete oficial de emojis de la CDMX, muchos nos preguntamos: ¿cómo carajos lo van a hacer? Y es que hacer emojis no son enchiladas.

Todos los íconos que usamos en aplicaciones de mensajería como WhatsApp tienen que pasar por la aprobación del Consorcio Unicode, que es la organización que se encarga de coordinar el estándar que dicta cuáles caracteres pueden usarse de forma universal en todos los dispositivos. En otras palabras, ellos son los que dicen si habrá un emoji de esquites o no, nadie más.

Cada cierto tiempo el Consorcio Unicode actualiza el estándar con nuevos símbolos, que son los que posteriormente incorporan los sistemas operativos como iOS o Android. Entonces, ¿cómo le hizo el gobierno para que sus emojis se incorporaran a Unicode? Bueno, el chiste es que nunca fueron pensados como emojis, sino como stickers.

Aplicaciones como Facebook Messenger, Line o Telegram utilizan sus propios stickers además de los emojis que todos conocemos. Así que lo lógico era pensar que los “emojis” (ahora sí, entre comillas) de la CDMX llegarían a las respectivas tiendas de cada plataforma para que todos pudiéramos usarlos.

Pero no, tampoco fue así.

Más difícil que pagar la tenencia

En lugar de hacer todo eso, el gobierno de la CDMX lanzó en iOS y Android una aplicación llamada “emoji keyboard by CDMX” (así, en inglish). Se trata de una app de teclado que lo único que hace es dejarnos elegir un “emoji” de entre alguna de las categorías disponibles, para luego enviarlo en un mensaje ya sea por WhatsApp o cualquier otro servicio.

Pero no se dejen engañar, es mucho peor de lo que suena.

En lugar de un paquete de emojis, el gobierno de la CDMX lanzó una aplicación de teclado.

Para empezar, al tratarse de una app de este tipo no basta con descargarla, también es necesario darle permiso desde la configuración del teclado en el teléfono. Luego hay que aceptar las condiciones de seguridad que nos avisan que la aplicación “puede registrar todo el texto ingresado, incluidos datos personales como contraseñas y números de las tarjetas de crédito”.

¿Darle mi información personal y contraseñas al gobierno? ¡Claro, por qué no! Bueno, para ser justos, el gobierno de la CDMX asegura que la app no recolecta ningún dato, así que no nos pongamos –tan– paranoicos.

Mejor mándame piolines

Una vez que aceptamos los términos, llegó la hora de usar los “emojis”. Basta con abrir cualquier aplicación de mensajería, seleccionar un icono y listo… ahora tus amigos recibirán una imagen JPG como si se tratara de los “piolines” navideños de tus tías. Peor aun: si quieres escribir texto, tienes que volver a activar tu teclado estándar y luego cambiarlo otra vez para mandar un nuevo emoji.

Así se ven los “emojis” de la CDMX en WhatsApp (der.) y Messenger (der.)

Así que aquí estamos ahora, seis meses después de la convocatoria, nos tenemos que conformar con una aplicación que lo único que hace es enviar imágenes. Sí, imágenes como las que mandamos todos los días desde hace años. No sé ustedes pero yo me siento decepcionado, y supongo que también los ilustradores que trabajaron en esto.

Y sí, también es cierto: hay cosas mucho más importantes de qué preocuparse en la Ciudad de México. Podemos dejar los emojis para después.

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