Dos estudios tecnológicos buscan expandir su presencia en el mundo del entretenimiento con una de las franquicias más famosas del mundo.

Spectre, la que muchos pensaban sería la última cinta de James Bond protagonizada por Daniel Craig, dio por terminado el contrato de Sony Pictures con Eon, la productora dueña del personaje creado por Ian Fleming.

A partir de entonces inició una dura competencia entre los estudios más importantes de cine por adquirir la licencia de la franquicia, y su distribución internacional en cines. Eon dio un paso para atraer a los estudios firmando a Craig por un par de películas más, lo que llamó la atención de Paramount, Universal, Sony y Warner, estudios que estaban dispuestos a pelear por firmar un contrato millonario por los próximos episodios de la franquicia.

Inesperadamente han surgido dos nuevos contendientes por la franquicia: ni más ni menos que Apple y Amazon. Si bien las dos compañías tecnológicas no lucen como favoritas, podrían realizar jugosas propuestas económicas con tal de mejorar sus planes de expansión dentro del mundo del entretenimiento audiovisual.

Se rumora que el acuerdo final por los derechos de la franquicia James Bond podría rondar entre los 2 mil y los 5 mil millones de dólares. Pero incluso podría ser mayor si la negociación incluye los derechos de las películas anteriores, que actualmente pertenecen a MGM.

Este último aspecto es el que más llama la atención a Apple y Amazon, que estarían interesadas en tener la exclusividad de las películas para sus servicios en streaming. La idea es que, el estudio que consiga los derechos, tendría como consigna dar forma a un universo expandido de James Bond.

¿Será que el agente 007 dejará de usar teléfonos Sony –sí, era parte del contrato anterior– y ahora usará un iPhone?

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