El cazador de planetas más prolífico en la historia de la humanidad ha muerto.

telescopio espacial Kepler

(NASA)

Hoy es un día que pasará la historia de la humanidad y que trascenderá nuestro planeta cuando salgamos de la Tierra, porque una de las más grandes invenciones de nuestra especie ha concluido su servicio activo.

La NASA ha confirmado que el telescopio espacial Kepler se ha quedado sin combustible y ya no podrá reorientarse para estudiar objetos cósmicos o transmitir sus datos a la Tierra.

Este observatorio espacial orbita alrededor del Sol y, su misión, era buscar planetas extrasolares, especialmente aquellos de tamaño similar a la Tierra que se encontraran en la zona de habitabilidad de su estrella.

A él le debemos el descubrimiento del 70% de los 3 mil 800 mundos alienígenas confirmados hasta la fecha.

Aunque triste, el anuncio no fue inesperado. El Kepler se ha ido quedando sin combustibles de hace meses por lo que los encargados de la misión lo pusieron a invernar varias veces para alargar su vida operacional, pero no podía durar para siempre El tanque de Kepler finalmente se secó hace dos semanas.

fuente NASA