Tomar Ayahuasca puede ayudar contra la depresión severa

Foto: Eitan Abramovich

Si las puertas de la percepción quedasen depuradas, todo se mostraría al hombre tal cual es: infinito.

Cuando el escritor Beatnik Allen Ginsberg probó la ayahuasca se refirió así a sus efectos:

…empecé a ver o sentir lo que me pareció el Gran Ser, o algún sentido de Eso, que se aproximaba a mi mente con una gran vagina húmeda, me acosté en ella durante un rato, la única imagen que puedo identificar es la de un gran agujero negro de la Nariz-Dios a través del cual yo atisbaba un misterio, y el agujero negro rodeado por toda la creación, en especial, serpientes de colores, todo real.

Y no es para menos, pues la famosa droga ritual consumida en México, Colombia, Brasil y Perú, suele tener fuertes efectos alucinógenos, pero algunos aseguran que se trata de revelaciones internas. Lo que sí te podemos decir es que, según la revista NewScientist, la ayahuasca puede ayudar a eliminar la depresión a personas que incluso son resistentes a los antidepresivos. 

En Brasil, donde la ayahuasca es legal, se llevó a cabo un ensayo con catorce personas que eran resistentes al tratamiento de la depresión y con quince personas más con la misma condición que recibieron un placebo. Ninguno de los 29 participantes había probado antes la ayahuasca. A la siguiente semana, quienes consumieron ayahuasca real, pasaron de un estado de depresión severa a una escala estándar de depresión.

El Doctor Dráulio de Araújo, de la Universidade Federal do Rio Grande do Norte, afirma que la mayor evidencia es que el efecto antidepresivo de la ayahuasca es superior que el efecto al efecto del placebo.

Son tres componentes químicos los que actúan sobre el cuerpo al momento de ingerir ayahuasca. En primer lugar, tenemos la Psychotria viridis, la cual esta llena de dimetiltriptamina (DMT) que altera la mente. Y, el segundo, que tiene la vid de la ayahuasca es la Banisteriopsis caapi, la cual contiene sustancias que impiden que el DMT se descomponga antes de que atraviese el intestino y así llega a la mente con todo su poder alucinógeno.

Por supuesto la droga fue suministrada en un ambiente controlado, durante una semana y los pacientes llenaban un cuestionario para medir su depresión al siguiente día de haber consumido la droga, al segundo día y posteriormente al séptimo día.

Posteriormente, los dos grupos reportaron una mejoría sustancial dos días después del tratamiento, pero después del siete días  el 64% de las personas que tomaron ayahuasca sintieron que su depresión se redujo un 50% o más. Al contrario de quienes tomaron el placebo, pues de los quince que lo hicieron sólo el 27% sintió que su depresión mejoró. Esto se debe a qué en este tipo de experimentos, generalmente, el 40% de quienes consumes placebos sienten alguna mejoría.

Este experimento está en pañales y hacen falta más pruebas para comprobar que la ayahuasca puede reducir la depresión. Sin embargo, también se han hecho estudios con otras sustancias psicodélicas como la ketamina y la psilosibina. Esperemos que pronto se pueda combatir la depresión de una manera menos invasiva que en la actualidad.

vía Newscientist

fuente biorxiv