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Ocho años de desarrollo y edificación cultural, inculcados lo suficiente como para producir una película independiente de kung fu que trasciende los límites de la comedia para un mercado que generalmente no está interesado en la controversia. El Festival de Cine de Terror de la Ciudad de México, MACABRO 2022 ha abierto espacio a The Smoke Master, una película que rompe con lo habitualmente presentado dentro del prestigioso festival, y que nos lleva al frente del último esfuerzo de dirección de Augusto Soares y Andre Sigwalt en una divertida mezcolanza entre las artes marciales y el consumo de cannabis.
Una antigua tradición de venganza
Todo comienza debido a una antigua tradición de vendetta para Daniel (Thiago Stechinni) y su hermano menor, Gabriel (Daniel Rocha), estudiantes de Abel (Cleber Colombo), quien es un maestro de Bagua Zhang. Los dos entrenan habitualmente junto con otros estudiantes en su parque local, donde pronto son abordados por dos matones. El acoso solo se intensifica, hasta que un día atacan brutalmente a un compañero de clase.

El incidente resultó en una confrontación casi fatal con el musculoso líder de la pandilla y principal villano de la película, Caine (Tristan Aronovich), dejando a Daniel luchando por su vida poco después de cumplir veintiséis años. Poco sabe Gabriel que el incidente casi rompió las reglas de una venganza tradicional y antigua promulgada por la mafia china hace décadas, a raíz de una batalla decisiva por los derechos de los secretos de “Tao Lu da Fumaça”, un antiguo arte de lucha de kung fu diseñado en torno a fumar la hierba de cannabis.
Con Daniel recuperándose y quedando menos de un año para prepararse, le toca a Gabriel hacer las maletas y viajar a las montañas en busca del hogar del escurridizo “Smoke Master”, el maestro Yan Wu (Tony Lee). Tal y como era de esperarse, la bienvenida no es inmediata ya que el maestro, cómo todo bien guía, primero debe poner a prueba la voluntad de Gabriel, al amanecer y al anochecer, antes de finalmente emplear sus métodos tradicionales y poner a Gabriel a trabajar, entrenándolo en los ocho niveles del estilo.
Con esfuerzo, es muy posible que Gabriel esté listo para la batalla que se avecina. Debe aprender a “ser humo” para así derrotar a un extraño villano que parece una extraña mezcla de Alec Baldwin joven y un luchador hormonado de la WWE.

Una carta de amor a las artes marciales y la hierba
Por todos los medios, Sigwalt y Soares marcan desde el comienzo el tono y energía de The Smoke Master , forjando una comedia de artes marciales apetecible y ampliamente entretenida llenas de referencias al cine de artes marciales y a las comedias de fumetas que hemos visto desde la década de los noventa.
En el desarrollo de la película se nos muestra un argumento inspirado en los éxitos clásicos de Jackie Chan, en películas de Jean-Claude Van Damme cómo Contacto Sangriento (1988) y los tropos de comedias de consumidores de cannabis de los 90 como Friday (1995), Pinneaple Express (2008), El Gran Lebowski (1998) y Cheech & Chong.
La forma en que los dos directores formulan el estilo titular de la película también es interesante, con técnicas que no intentan maniobrar o superar los orígenes inspiradores del kung fu de la película. Los movimientos de las coreografías son relativamente simples y se fusionan en algo que ciertamente proporciona una vía sobre la cual se basan los ángulos de acción y comedia de la película y, en su mayor parte, funcionan. Se trata de batallas bastante bien logradas y coordinadas que no desentonan con una film de Jackie Chan pese al tono cómico del largometraje.

La elección de Rocha como el floreciente niño prodigio frente al personaje visiblemente más fuerte y formidable de Stechinni es un excelente punto de partida para respaldar las pruebas épicas que Gabriel está por afrontar, y con Lee aportando un poco de estilo de The Drunk Máster (1978) a su papel como maestro todo termina de redondearse. La película se vuelve en extremo divertida, pero en ningún momento sacrifica las formas. Por cierto, ¿Quién ganaría una pelea entre el Maestro Borracho interpretado por Yuen Siu-tien y el Maestro Fumador de Tony Lee? Imposible apostar por alguno.
También tenemos una lista colorida de personajes, tanto secundarios como antagonistas. Los actores Jimmy Wong y Rodrigo Arijon interpretan a una pareja de fumadores de cannabis, llamados respectivamente Zhang y Zhan, que viven cerca del maestro de y que son una clara referencia a los irreverentes y volados Cheech & Chong de Up in Smoke. También conocemos a Thereza (Luana Frez), quien puede o no convertirse en el interés amoroso de Gabriel en algún momento.
En cuanto al papel de Caine de Aronovich, bueno, él es el clásico villano del cine de kung fu. Es un occidental que trabaja al servicio de las Tríadas, lo que lo pone a cargo de servir la vendetta de la mafia contra Daniel y su familia mientras supervisa sus operaciones en Brasil. Sus otros asuntos comerciales para las Tríadas tienden a quedar en un segundo plano, ya que no son realmente pertinentes para la progresión de la historia de la película, por lo que parece que quedan algunos agujeros en términos de lo que la película intenta lograr.

La tarea de diseñar la coreografía de lucha específica para este proyecto recae en Sigwalt, en reunión con el cineasta, coordinador de acción y especialista en SFX, Kapel Furman, a quienes se une Renan Medeiros. La secuencia de acción de apertura con los actores Ravel Andrade y Ye Xin es un indicador más que aceptable de cómo será la acción en el resto de la película, y definitivamente no decepciona.
Por último, en lo que respecta a la fotografía, esta nos presenta algunas tomas contextuales utilizando dron, y planos en general que son bastante bien logrados pero que en ningún momento son capaces de robarte el aliento. Tampoco necesita una dirección de cámara de otro mundo dada la naturaleza de la película, aunque he de decir que me quede con ganas de una mejor ejecución en las escenas de pelea.

Lo bueno
- Tono divertido y lúdico
- El villano
- El personaje del maestro
- Banda sonora
- Elenco de personajes en general
- Coreografías de kung fu
- Referencias a películas de kung fu y de cannabis
- La dirección
Lo malo
- El guion deja varios vacíos narrativos
- Actuaciones que se sienten acartonadas en algunos casos
- Faltan de recursos en la fotografía
Veredicto
The Smoke Master es una marca de éxito ganada con esfuerzo para Sigwalt y Soares, una que aprovecha algunos de los talentos más prometedores de Brasil. La cuestión de la yuxtaposición de si la película alienta o no el consumo de drogas, en mi opinión, es un disparate cuando la obra deja marcado el tono desde el comienzo, que es únicamente entretener de arriba a abajo, lo cual hace.
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