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Era la primavera de 1989. En Matamoros, Tamaulipas, el estudiante norteamericano Mark Kilroy había sido reportado como desaparecido. Pasaron las semanas, y la policía finalmente dio con el joven, o por lo menos con lo que quedaba de él: restos dentro de un caldero. Los culpables fueron señalados como “los narcosatánicos”, nombre con el que la prensa amarillista se empezó a referir al culto de Palo Mayombe fundado por Adolfo de Jesús Constanzo, un criminal que combinó sus habilidades como narcotraficante con el comportamiento de un asesino serial y el cual sembró el terror en México a finales de los años 80.

Su sacerdotisa y segunda al mando, Sara Aldrete, es la voz y la guía detrás de la nueva serie documental de HBO, La Narcosatánica, una profunda investigación que se vale de los testimonios para revivir uno de los casos más espeluznantes en la historia de la nota roja en México. La pregunta es, ¿el documental ha estado a la altura? Para responder esto es importante considerar dos puntos: el fondo y la forma, es decir, el trabajo de fuentes y la manera en la que la investigación se presenta, narrativa e incluso estéticamente.
Sara Aldrete ingresó a prisión a los 24 años de edad. Con casi 60 años en la actualidad, la mujer ha pasado más tiempo de su vida tras las rejas que fuera de ellas. Los motivos por los que se encuentra en prisión no baladí: cómplice en más de una decena de asesinatos (se cree que la suma de víctimas puede sobrepasar la veintena), además de crímenes relacionados con la admistración de una pandilla de narcotraficantes. Hay sangre en las manos de Sara, eso es seguro, pero lo interesante aquí, y lo que se pregunta el documental, es: ¿cómo llegó esa sangre ahí?

A través de una serie de testimonios, todos testigos de primera mano en este terrible acontecimiento, el documental va reconstruyendo la historia de Sara, más que la de Constanzo. Ninguno de estos testigos es enteramente objetivo, pues todos cuentan con sus juicios y su propia visión de la historia, no obstante, se le presentan al espectador de una manera en la que, con un poco de ingenio, no solo es posible ensamblar un paisaje general de las cosas, sino formar una opinión en torno al nivel de culpabilidad de “La narcosatánica”.
En este sentido, podemos hablar de un cuidadoso trabajo de fuentes que mezcla los testimonios con crónicas de lo sucedido y dramatizaciones bastante acertadas. El documental se divide en tres episodios de cuarenta minutos (más o menos) cada uno, los cuales van presentando los hechos no de una manera cronológica precisamente, aunque la mayor parte del relato esté centrado en la caída del culto de Palo Mayombe. Hay constantes prolepsis y analepsis que van construyendo la imagen total de este indescifrable rompecabezas.

En lo que respecta al trabajo audiovisual, nos encontramos ante un documental muy bien hecho. En general, el trabajo de edición ha sido bueno, la dirección de Patricia Martínez es bastante especial y el guion de Eduardo Donjuan revela un trabajo de profunda investigación. A cada gran capítulo de esta serie, he de añadir la animación utilizada para la cortina de créditos finales: siempre recreando un momento específico en la vida de los asesinos hechiceros.
Lo bueno
- Una investigación sólida y exhaustiva.
- El retrato de uno de los crímenes más terribles y fascinantes en la historia de la nota roja en México.
- La animación al final de cada episodio.
Lo malo
- Que solo haya tres episodios de esta docuserie.
Veredicto
Sara Aldrete, segunda al mando detrás del culto iniciado por el Príncipe Mayombe, Adolfo de Jesús Constanzo, es la voz de esta docuserie de HBO y creemos que no se pudo haber elegido mejor guía para presentar estos sucesos. Amantes de las historias de crimen, el ocultismo y la historia roja de México, esta serie documental definitivamente es un must para todos ustedes.
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