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Reseña – Kaguya-sama: Love Is War, el primer beso que nunca termina

| 10 de febrero de 2023
Volvemos a ser cómplices de la ternura y el sufrimiento que acordonan el corazón de Kaguya.

Con una producción de A-1 Pictures y gracias a la distribución recibida en México por parte de Konnichiwa Festival, llega a nosotros la más reciente película que adapta la historia original de Aka Akasaka, mangaka que poco a poco se ha ido ganando el aprecio de los fans como uno de los mejores creadores de comedias románticas actuales. Pero, ¿Kaguya-sama: Love Is War – The First Kiss That Never Ends  (cómo aman los japoneses esos títulos tan extensos, ¿no?) se encuentra a la altura de los demás productos protagonizados por Kaguya Shinomiya?

Una chick flick adolescente

La historia es sencilla, realmente sencilla. En ella, somos cómplices de los vaivenes, la ternura y el sufrimiento que acordonan el corazón de Kaguya, quien ha podido declarar sus sentimientos a su querido Miyuki y incluso ha logrado besarlo, pero sin poder franquear los límites de la inseguridad, provocando que ambos comiencen a interactuar en una ambigua dinámica de amor. Como espectador silencioso de ambos corazones ardientes tenemos a la ciudad de Tokio en temporada navideña, que ciertamente fue trasladada con esmero y cariño por parte de los animadores, llenándola de detalles que la hacen irradiar vida.

Imagen: A-1 Pictures

Es curioso, pues aunque se trata de una comedia de amor desenfadada, el ojo más atento podrá percibir que la estructura narrativa no pierde para nada ese ritmo episódico que Aka Akasaka logró imprimir en su manga y que también se ha logrado adaptar al anime y OVAS. En este sentido, la película se siente como una extensión más de la obra general, y aunque creo que la puede disfrutar cualquiera que no haya ido al cine a verla con el bagaje completo de esta historia, claramente son los fanáticos que han venido siguiendo las vicisitudes de Kaguya los que más la disfrutarán.

Sin muchos embrollos, la historia de la película cumple y se desarrolla de una forma más que óptima, balanceando muy bien las partes más serias con las dosis de comedia. En conclusión: es una de esas pelis que te hacen salir de la sala con una sonrisa en la boca, pensando y repensando en los chascarrillos antes vistos.

Hablemos de responsabilidad afectiva

Una de las reflexiones más interesantes que me dejó la película es nuestro papel en las relaciones. El ideal romántico nos lleva a mal pensar que, pese a todo, el cariño debe de ser incondicional y que tiene que arder con la potencia de un sol por siempre. Pero la realidad no es así: las relaciones sexoafectivas monógamas (y las no monógamas también) son una serie de acuerdos entre dos personas que no pueden llevarse a cabo si una de las partes no se encuentra bien.

Imagen: A-1 Pictures

Este es el obstáculo más difícil: uno mismo. Kaguya, como personaje, entiende que para querer a una persona debe ser capaz de aceptar sus errores y defectos, y eso la dota de una madurez pocas veces vista en una adolescente de comedia romántica. Como decía Walter Benjamin, “la única manera de conocer a una persona es amar sin esperanza”, y aunque el caso de nuestra protagonista no sea el de aceptar estoicamente el comportamiento de Miyuki, vaya que es capaz de comprender que el tango se baila entre dos personas. Kaguya aprende que la comunicación, la sinceridad y la aceptación son bases para cualquier relación.

Hablemos, ahora, de animación y doblaje

La animación, como ya nos ha venido acostumbrando A-1 Pictures, es fluida y congruente, en ocasiones bastante fluida y con el agregado de detalles que generalmente se pasan por alto en el anime. Considerando que el presupuesto para esta obra era el de una película, no es de extrañarse encontrar esto en la pantalla, aunque vaya que se agradece.

Sin embargo, he de admitir que mi parte favorita recayó en el doblaje al español latino, con una Jessica Ángeles divertidísima, y un Enzo Fortuny sugerente y atractivo. Aunque claro, también tenemos la participación de otros nombres como Elizabeth Infante o Alejandro Orozco, que también lograron imprimir firmeza y diversión en sus interpretaciones.

Imagen: A-1 Pictures

Lo bueno
  • Una película entretenida y graciosa
  • Animación que, siendo cartoon en ocasiones, también está llena de detalles
  • El doblaje, en especial la interpretación de Jessica Ángeles, que es ya para mí indisociable de Kaguya
  • La reflexión en torno al amor
Lo malo
  • La música, que no es especialmente memorable
Veredicto

Kaguya-sama: Love Is War – The First Kiss That Never Ends es una buena película divertida, con una historia consistente y una gran animación que, pese a sus pocos defectos, amará el público general y los fanáticos en particular. 

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