Reseña – El Comediante, una historia sobre trascender a través del fracaso

| 14 de enero de 2022
El Comediante se estrena este 14 de enero a nivel mundial en Netflix.

Gabriel Nuncio (Cumbres, 2013) y Rodrigo Guardiola ( Zoé: 08.11.14, 2014) tomaron una serie de anécdotas personales para desarrollar un guion que utiliza el fracaso como vehículo narrativo. El Comediante se estrena este viernes 14 de enero en Netflix, con una propuesta fresca que invita a la reflexión de las expectativas y el extraño desarrollo de nuestras vidas.

Gabriel es un standupero que pasa inadvertido para prácticamente todo el mundo. Su rutina no da risa, su guion de cine no llama la atención de nadie y de ninguna forma consigue conectar con las extrañas ideas de su pareja. Toda su vida se siente vacía, lejana a cualquier nivel de trascendencia. En medio de deudas y decepciones, Gabriel se topa de frente con la posibilidad de ser padre… y aunque esto podría ser un nuevo punto de partida, la vida, el universo o lo que sea que marca nuestro camino parece tener otros planes.

El Comediante juega con la desfortuna de Gabriel para dejar en claro que los planes de cualquier persona casi siempre están muy lejos de la realidad, sobre todo cuando alguien se aferra a un camino que la vida insiste en demostrar que no es el indicado. Inspirada por todos los eventos reales que recopilaron sus directores, esta película aprovecha su peculiar narrativa, poco lineal y bastante meta, para que la historia se desarrolle a través de decisiones extraordinarias y cotidianas, pero cada una con un peso enorme en la vida del protagonista.

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Todos estos eventos invitan a historias que parecen ficticias, como una chica que dice tener contacto con extraterrestres o la eterna llamada a un cerrajero en la madrugada porque Gabriel volvió a olvidar las llaves de su departamento. Incluso las situaciones que tienen una base más real parecen desviarse a la fantasía, ya sea por actores que se interpretan a sí mismos en la cinta o por las decisiones que se van desarrollando, como las poco fructíferas pláticas de Gabriel a la hora de intentar vender su guion de cine. Lamentablemente toda la construcción del viaje, aunque interesante, tiene un problema: su protagonista.

Gabriel es un personaje al que la vida no siempre le da la espalda, pero por naturaleza él parece no querer enfrentar lo que de verdad está pasando a su alrededor; ya sea por sus ganas de cumplir un sueño (bastante válido) o por la falta de personalidad a la hora de tratar a las personas. Mientras la historia avanza con sus respectivas aspiraciones pretenciosas, Gabriel está atorado en un loop de rechazo y fracaso, sin una evolución o desarrollo, y siguiendo los mismos errores que al inicio de la película. Sobra decir que la cinta es repetitiva e incómoda, y aunque esto último puede ser a propósito, lo primero es desesperante.

Entre el fracaso y la trascendencia, El Comediante se divide en mostrar al primero como un punto de partida, y no como el final del camino, pero para la segunda idea no hay nada concreto dentro de la trama. En algún momento se intenta dar importancia al guion de Gabriel, sobre el primer humano que llega a Marte y una desagradable sorpresa que le impide, precisamente, trascender con tal acción. Sin embargo, aunque esto parece despegar la idea de trascender, tal desarrollo nunca llega, y el concepto termina fracasando dentro de lo poco que construye la película. Y sí, es justamente una cinta sobre el fracaso, pero al final lo único que hay es una persona insegura que no aprende de sus errores y que depende de un milagro espacial para cumplir con su cometido.

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Lo bueno
  • Una narrativa fresca para el cine mexicano comercial de Netflix
  • Buena banda sonora a cargo de Chetes
  • Hay una idea interesante en la película dentro de la película
Lo malo
  • Un protagonista aburrido y sin desarrollo
  • Guion repetitivo
  • Sonido enlatado en muchos diálogos
Veredicto

El Comediante es una película con grandes aspiraciones e ideas con un poder narrativo fresco y poco vistas en el cine comercial mexicano, sobre todo en el que encontramos en Netflix. Lamentablemente la ejecución es aburrida y pretenciosa, sin personajes que logren sostener los conceptos que se plantean y un nulo desarrollo del protagonista. Mientras que a niveles técnicos la situación es contrastante, pues la fotografía de la Ciudad de México consigue transmitir la derrota que enfrenta día con día Gabriel, y hasta consigue escenarios increíbles para su fantasía marciana. Por otro lado, el sonido está enlatado y hay diálogos que son casi imperceptibles, contrario a la banda sonora que logra amenizar y profundizar lo que la cámara ya ha logrado poner frente a nosotros.

El Comediante se estrena este 14 de enero a nivel mundial en Netflix.

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