Reseña: Doom 64 – Un clásico que no puedes perderte

| 1 de abril de 2020
Lamento haber ignorado Doom 64 en 1997, pero agradezco poder disfrutarlo en pleno 2020.

Lanzado originalmente por Midway Games en 1997 para el Nintendo 64, Doom 64 propone un oscuro y desconcertante viaje de 32 niveles a un mundo lleno de demonios, interruptores por activar, llaves de colores y trampas que te mantendrán pegado a tu consola favorita.

Relanzado oficialmente y por primera vez en 2020, de manos de Bethesda Softworks, Id Software y Nightdive Studios, este juego ofrece una oportunidad a las nuevas generaciones (o a los que no pudimos echarle un ojo en su formato original) de disfrutar uno de los capítulos de Doom más originales y menospreciados de toda la saga.

Para no dorarte mucho la píldora, te decimos: si te gusta Doom y los gatilleros en primera persona, Doom 64 para Xbox One, PC, PlayStation 4 y Nintendo Switch, es un agasajo visual, técnico y auditivo. Punto.

¿Pain Elemental o Cacodemon? ¡Tú decides! (Código Espagueti).

Un clásico que pocos jugaron

Recuerdo haber visto la caja de Doom 64 en una sucursal de Blockbuster y pensar que sus gráficos no eran lo “suficientemente atractivos” como para ganarse un viaje a mi casa.

Es cierto, este capítulo de Doom no llamó mucho la atención porque salió en un año que recibió títulos “más avanzados” y llamativos como Goldeneye 007 y Turok: Dinosaur Hunter (cuyo port en plataformas actuales también corrió a cargo de Nightdive Studios), por lo que pocos lo jugaron.

A primera vista, Doom 64 se veía anticuado comparado con los juegos de la época y para 1997, esta franquicia ya era “noticia vieja”.

Los IMPs son súper letales en esta aventura (Código Espagueti).

Además, en esos tiempos en los que había una adaptación de Doom (1993), Doom II: Hell on Earth, Final Doom o Ultimate Doom en casi todas las plataformas, la mayoría del público pensó que Doom 64 era eso, un refrito de los juegos anteriores.

Sin embargo, este juego tiene su propia esencia ya que fue desarrollado por Midway Games bajo supervisión de Id Software, los creadores de la saga.

Por ello, gráficamente el juego luce muy diferente al resto de los juegos de esta franquicia. Los personajes clásicos como el Baron of Hell, el Imp, el Pain Elemental, el Pinky, el traslúcido Specter y los soldados zombificados, están ahí, pero con una apariencia mucho más orgánica y aterradora.

En Doom 64 hay Spectres (Pinkies traslúcidos) por montones (Código Espagueti).

Doom 64 también trae consigo algunas novedades, como variantes traslúcidas de los viejos IMPs que lanzan bolas de fuego que viajan mucho más rápido y hacen una mayor cantidad de daño al impactar contra el jugador, entre otros villanos.

El HUD clásico de los Dooms anteriores es abandonado por uno mucho más sobrio que solo indica lo que el jugador necesita saber: cantidad de munición, salud, armadura y las llaves con las que se cuenta en ese momento.

Las armas de toda la vida están allí, pero con sprite art distinto al de los juegos anteriores. Por ello es posible ver la BFG 9000, la Super Shotgun, la escopeta de bombeo, la inútil pistola, el Chaingun, la Plasma Gun y el Lanzacohetes en toda su gloria, pero con una apariencia un poco más realista que la que vimos en el Doom de 1993.

Si no miras bien, perderás muchos interruptores (Código Espagueti).

Los escenarios incorporan arte poligonal y efectos de iluminación avanzados que le brindan a toda la aventura una atmósfera mucho más inmersiva y espeluznante.

La luz simplemente te succiona dentro del juego y te sumerge en un mundo en el que eres acompañado únicamente por demonios asesinos.

En Doom 64 se sustituye el soundtrack inspirado en el rock de los juegos anteriores, por música ambiental desconcertante que añade notas de terror y suspenso a este gran juego de tiros.

Los colores de los juegos anteriores se cambian por tonalidades ocres y grises que funden muchos interruptores fundamentales para avanzar en cada nivel, entre las texturas de los muros, confundiendo al jugador y sumergiéndolo en una serie de corredores opresivos capaces de desorientar incluso al jugador más veterano de la saga.

Prepárate para una aventura casi a ciegas (Código Espagueti).

Un clásico que pocos jugaron

El juego se controla casi igual que el resto de los Doom de esa época, solo que aquí dominar el sprint y el strafe es fundamental para poder superar algunos retos de timing que hay en casi todos los niveles.

El diseño de mapas es mucho más consistente que en Doom II: Hell on Earth, por ejemplo: en lugar de contar con niveles geniales como los diseñados por Sandy Petersen o John Romero, y otros bien frustrantes como The Chasm (1994) o Barrels o’ Fun (1994), en Doom 64 se cuenta con una colección más homogénea de niveles bien pensados, pero nada memorables.

La tecnología de Doom 64 permite escenarios más sofisticados que en Doom de 1993 (Código Espagueti).

Doom 64 abusa un poco de los puzzles de tiempo (o de timing) que requieren que actives un interruptor para elevar temporalmente una plataforma o abrir por unos segundos una reja que te da acceso a una llave de colores o a otro switch que activa otra trampa de tiempo, lo que llega a ser frustrante en ciertos casos.

Aquí, casi desde el primer nivel, se te pide coleccionar al menos las tres llaves de colores disponibles en el juego, así como a caminar en piscinas de ácido que te dañan si caminas sobre ellas, o a deambular por pasillos casi en completa oscuridad, disparando a la nada por miedo a que aparezca un demonio.

En el Doom 64 original, muchos jugadores se quejaron de que el juego era casi imposible de jugar en algunas secciones debido a que se desarrollaba casi en completa oscuridad, detalle que Nightdive Studios decidió ajustar levemente; sin embargo, hay secciones en las que sigo costando mucho trabajo jugar porque de plano, no se ve casi nada.

Este gimmick nació en Doom II: Hell on Earth y se exploró mucho más en Doom 3 (2004), pero no es de ninguna manera una característica que los fans extrañen, debido a que Doom no es un juego tanto de terror, sino de acción y disparos.

El soundtrack de este juego te pone la piel chinita (Código Espagueti).

La consistencia de los niveles hace de Doom 64 un título sencillo de jugar pero difícil de dominar que incrementa su dificultad muy rápidamente, por lo que te mantendrá bien entretenido.

La adición del artefacto conocido únicamente como Laser o Unmaker (Unmaykr en Doom: Eternal), facilita el combate, solo que para aprovecharlo al máximo, tienes que encontrar tres llaves que lo convierten de un arma mediocre que gasta células de energía (la misma munición que la del cañón de plasma y el BFG 9000) a una máquina hit scanning que destruye absolutamente todo lo que tengas en pantalla.

La batalla final con la Mother Demon, se vuelve increíblemente sencilla si usas el Unmaker apropiadamente.

Lo bueno
  • Ya está integrado al lore oficial de Doom
  • Tan divertido como cualquier juego de la saga
  • Uno de los capítulos más originales de la franquicia
  • Atmósfera aterradora y bien planteada
  • Ese soundtrack ambiental desconcertante y aterrador
  • No hay niveles frustrantes como los de los juegos pasados (pero tampoco memorables)
  • Añade un nivel extra que conecta Doom 64 con Doom: Eternal
  • Dirección de arte sombría y desesperanzadora
Lo Malo
  • A veces llega a ser muy oscuro (en cuanto a iluminación)
  • Las animaciones de las armas como la de la Super Shotgun no existen y solo se reproducen a través del audio
  • Muchos elementos importantes del juego como los interruptores, se mezclan entre las texturas de las paredes en lugar de ser fácilmente identificables como las de los Dooms pasados
Veredicto

La iluminación del juego es espectacular (Código Espagueti).

Doom 64 es un título canon que se desarrolla después de Doom (1993), Doom II: Hell on Earth (1994) y el resto de sus capítulos posteriores, pero antes de Doom (2016) y por supuesto Doom: Eternal (2020), por lo que podría considerarse a este, el original Doom 3.

Lamento no haberle dado la oportunidad a este gran juego en 1997, pero celebro que por primera vez, este capítulo fuera relanzado oficialmente para que gente como yo, así como el resto de las nuevas generaciones, le puedan echar un vistazo a esta aventura tan atípica y a la vez tan emocionante.

Este juego se gana su lugar en el Salón de la Fama de los mejores juegos de la franquicia, a la vez que incorpora nuevas tecnologías que vuelven a Doom 64, un gran capítulo que no le pide nada a los desarrollados por Id Software.

En Switch y en PC el juego está a precio de risa (menos de $100.00 MXN), mientras que en el resto de las consolas, se incluye en el paquete deluxe de Doom: Eternal, así que no dejes pasar la oportunidad de jugar esta gran aventura.

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