Creed II: la misma historia con un toque de frescura

Se trata de una buena película con la dosis de boxeo necesaria para no salirse del género y volverse un completo drama.

Es difícil tomar distancia para hablar de una película que está basada en la saga de Rocky. Sobre todo, cuando se trata de una doble secuela. Es decir, cuando se trata de la continuación de una historia directa del protagonista, pero también relacionada con una película cuya historia sucedió 33 años atrás. Y es que hay que empezar diciendo eso Creed II es, obviamente, la continuación de Creed y, al mismo tiempo, la secuela de Rocky IV.

Ahí está el asunto, ¿cómo darle continuidad a una película que en su momento estaba inscrita en el contexto de la Guerra Fría y donde el enemigo es la encarnación pugilística de toda una nación (la URSS)? La forma más sencilla, y también la mejor, que encontraron el director Steven Caple Jr. y los guionistas (Sylvester Stallone y Cheo Hodari Coker) era bajando el balón y haciendo el conflicto más humano, aunque esto no significa que no exista un mensaje político implícito en la historia. Pero vayamos por partes.

Creed II, y es mejor decirlo de una vez, es una historia de padres e hijos, tema recurrente en las películas de Rocky (lo vimos en Rocky V claramente, en Rocky Balboa e incluso en la primera película de Creed).Esta reseña contiene spoilers, aunque la película ya se estrenó en noviembre en Estados Unidos, es bueno que lo sepan.

(New Line Cinema)

El honor es lo más importante

En un inicio vemos a Ivan Drago (Dolph Lundgren) en la actualidad, siendo como un fracasado que vive al día en una pequeña casa y que está a cargo de su hijo Viktor Drago (Florian munteanu), un verdadero gigante y animal del boxeo que está lleno de resentimiento y rencor infundado por su padre, ya que luego de perder frente a Rocky Balboa 33 años atrás, Ivan lo perdió todo, su fama, a su esposa (madre de Viktor) y, sobre todo, el honor. Los Drago son una deshonra para la nación Rusa (ven cómo sí hay trasfondos políticos y Rusia sigue siendo tan dura como lo era la URSS).

Por otro lado tenemos a Adonis Creed en la cúspide de su carrera, como si estuviéramos viendo Rocky III pero sin un robot idiota, y, al igual que al Semental Italiano en su momento, la fama le ha hecho perder piso. Mientras, los problemas auditivos de Bianca (Tessa Thompson), la pareja de Adonis, empeoran. Cuando Creed se vuelve campeón mundial de boxeo peso pesado Buddy Marcelle (Russell Hornsby) se encarga de que Viktor esté listo para enfrentar a Adonis, entonces, el conflicto no sólo es mediático, pues no hay que olvidar que Ivan fue el asesino de Apolo, entonces, Adonis tiene más de una razón para enfrentarse al hijo del monstruo ruso. Sin embargo, Rocky, en su sabiduría habitual, trata de convencerlo de que no es lo mejor. Entonces, Adonis, embebido por la irá, ignora a Balboa y se enfrenta a Viktor. Obviamente, pierde. ¿Les suena conocido? Rocky III.

El asunto es que, desde luego, Adonis toca fondo –no hay otra forma de ser campeón– y, como el Ave Fénix, renace de las cenizas para volver a retar a Viktor. Aquí, la película es una abierta contraparte al entrenamiento de Rocky IV, el cual sucede en la nieve, ya que, en esta ocasión, Adonis se entrena en un gimnasio de box que está en el desierto, donde viven los hombres más rudos.

(New Line Cinema)

De tal palo, tal astilla

El personaje más interesante de la película no es el protagonista, es Viktor Drago, un hijo atormentado por el abandono de su madre, fustigado por el látigo del rencor que su padre deja caer sobre su espalda y ansioso por devolverle la dignidad a su familia. Se trata un tipo que, si bien es de pocas palabras, sus expresiones faciales dejan entender constantemente que está más enojado que dios cuando crucificaron a Cristo. Viktor representa todo lo malo de una relación familiar disfuncional, pero no es distinto para Adonis, ni para Rocky. Paréntesis: ¿Recuerdan el famoso diálogo de Rocky con Boby en Rocky Balboa? Es un speach motivacional que se avienta el campeón que más o menos dice así:

“No vas a creer esto, pero cabías aquí. Te levantaba y le decía a tu madre. Este niño va a ser el mejor niño del mundo. Este niño será mejor que cualquier persona. Y creciste siendo maravilloso, era genial verte todos los días. Verte crecer era un privilegio. Cuando llegó el momento de que fueras un hombre y enfrentaras al mundo, lo hiciste. Pero en algún momento cambiaste. Dejaste de ser tú. Y cuando se volvió duro empezaste a buscar a quien culpar, como a una sombra. Te diré algo que ya sabes. El mundo no es todo alegría y color. El mundo es un lugar terrible y, por muy duro que seas, es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente si tu no se lo impides. Ni tú, ni yo ni nadie golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte. Y lo aguantas mientras avanzas. Hay que soportar sin dejar de avanzar, así es como se gana. Si tú sabes lo que vales ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar los golpes. Y no podrás estar diciendo que no estas donde querías llegar por culpa de él, de ella ni de nadie, eso lo hacen los cobardes y tú no lo eres. Tú eres Mejor”.

Ahí, en ese discurso está la génesis de Creed II. Adonis será papá, Rocky tiene una relación fracturada con su hijo a pesar de que en Rocky Balboa parece que todo se arregla. Viktor está bajo el yugo de Ivan y toda la película se vuelve, entonces una historia de padres e hijos a todos los niveles. El padre muerto, el padre solitario, el padre atormentado por el pasado. El hijo buscando venganza, el hijo a punto de ser padre, el hijo queriendo redimir al papá.

(New Line Cinema)

Aunque puede parecer un poco larga por momentos, Creed II hace justicia a las mejores películas de la saga de Rocky (Rocky, Rocky IV, Rocky Balboa, Creed, Rocky II). Las actuaciones de todos los personajes principales de la película son buenas. Los fanáticos de Rocky no saldrán decepcionados de la sala y los que no lo son tanto podrán disfrutar de una película muy entretenida con su buena dosis de drama, acción y mensaje de superación personal.

Al final, como hemos aprendido de todas estas películas, el box pasa a segundo plano, porque lo más importante, después de todo es ponerse los guantes para darle con todo a la vida, la cual, y en esta película no es la excepción, siempre está dispuesta a mandarnos a la lona a la menor provocación.

(New Line Cinema)

Lo bueno
  • La película resulta entretenida e incluso es conmovedora por momentos.
  • Es lo suficientemente lejana a Rocky IV como para ser una película con identidad propia.
  • Los guiños a otras películas de Rocky.
  • El entrenamiento de ambos rivales es glorioso como siempre.
  • La música.
  • Tessa Thompson como Bianca.
  • Ver a Dolph Lundgren y Sylvester Stallone compartiendo la pantalla.
  • Las secuencias de boxeo son buenas.
Lo malo
  • Puede parecer larga por momentos.
  • A veces es demasiado moralina.
  • Por momentos puede ser predecible.
  • Las actuaciones de los rusos son un poquitín tiesas.
  • Al final hay un mensaje entre líneas que nos deja ver que Estados Unidos es una nación compasiva mientras que Rusia es dura, cruel y terrible.
Veredicto

(New Line Cinema)

Creed II no es mejor que su precuela, pero se mantiene en la línea de las buenas películas de Rocky, relegando aún más a Rocky III y esa cosa infame llamada Rocky V. Se trata de un filme que puedes no ver y tampoco pasa nada, pero si estás convencido de que eres fanático de Rocky o necesitas un levantón de ánimo o que te jalen las orejas con una pequeña y emotiva lección de vida, entonces sí debes verla.

Título: Creed II.

Duración: 129 min.

Director: Steven Caple Jr.

Elenco: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Tessa Thompson, Dolph Lundgren, Florian Munteanu.

País: Estados Unidos.

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