La historia de la “asesina del hacha” llega a la pantalla en una versión romantizada.

Llegó a nuestro país, y en exclusiva por Cinemex, la película Lizzie, bajó el título de El asesinato de la familia Borden, una historia basada en los hechos reales ocurridos en Massachusetts, 1892, donde Lizzie Borden mató a su padre y su madrastra presuntamente con un hacha. Protagonizada por de Chloë Sevigny y Kristen Stewart, la historia ofrece una justificación a los crímenes que conmocionaron a los estadounidenses de la época, con un ritmo constante que termina en locura y violencia, pero nunca en amor.

Lizzie y Bridget

(ONE Media)

El asesinato de la familia Borden cuenta las razones que orillaron a la hija menor de la familia, Lizzie (Chloë Sevigny), a cometer el asesinato de su autoritario padre (Jamey Sheridan) y su madrastra (Fiona Shaw), mientras vemos la relación que guarda con Bridget (Kristen Stewart), una mucama que sufre abusos sexuales por parte del patriarca de la familia.

La historia muestra las presiones a las que se ve sometida Lizzie, desde una enfermedad que le produce convulsiones, su edad que le impide ser una “casadera”, y la decisión de su padre para que sea su tío quien maneje su herencia familiar. Una historia en la que bien se podrán sentir reflejados varios espectados, desgraciadamente, en nuestra época.

La asesina del hacha

(ONE Media)

No puede haber misterio en lo que sucede en la trama de una película bautizada como El asesinato de la familia Borden. Evidentemente la familia muere y no es una sorpresa, pero los motivos que llevan a tal atroz parricidio sirven al director, Craig William Macneill, para ofrecernos un poderoso drama, en el que Chloë Sevigny y Kristen Stewart ofrecen una de las mejores actuaciones que les hemos podido ver.

La película es un retrato de la sociedad estadounidense de finales del siglo XIX, en el que las mujeres no podían destacar por sí mismas y, en el caso de Lizzi, una mujer con un padecimiento que le causa convulsiones y que, aunque no es vieja, su edad es ya un impedimento para considerarse un buen partido. Puedo entender muchas cosas de esta trama, pero no podría yo, o ningún otro hombre, entender en su magnitud la tragedia que aquí se representa.

Lizzi entiende que la única forma que tiene de tomar control sobre su vida es la violencia. Ella, la violencia, es la herramienta de la que se valdrá para tumbar el muro que representa su padre, un personaje prepotente que se sabe dueño de las mujeres que viven en el interior de su casa, incluida Bridget, la mucama, de la que abusa sexualmente a sabiendas de su familia.

El personaje del tío John Morse (Denis O’Hare) es despreciable y funciona como némesis/igual de Lizzie. Entre ellos se da una de las escenas más intensas de la película, él la atemoriza gracias a su condición de hombre; pero en el fondo sabe que son iguales, bestias acorraladas sin esperanza de la que solo uno puede salir victorioso. La verdadera liberación de Lizzie se da, no con el asesinato, sino cuando acepta este hecho y le muestra a su tío que no tiene control sobre nada en el mundo.

Pero Lizzi no es la víctima en esta historia, es un personaje fuerte que es víctima de la época que vive. La tortura recae en Bridget, una mujer sin familia, poder, ni apellido que comete el error de enamorarse de otra mujer y que es arrastrada hacia el crimen con tal de proteger la única relación estable de su vida.

El juicio de la señorita Borden

No hay que engañarnos, estamos ante la justificación de un crimen. Lo que en 1892 escandalizó al mundo hoy se nos hace reprobable. El sometimiento ejercido sobre Lizzie Borden la hace víctima y no victimaria.

La bella cinematografía propuesta por Craig William Macneill asfixia a los personajes con encuadres sofocantes que nos hacen compadecernos de ellas. Sus eróticas tomas de la carnicería, son perturbadoras pero no pierden elegancia. De hecho, aunque hay escenas de sexo (prolongadas), es el asesinato la parte más erótica de la película.

El guion es sólido, aunque se toma muchas libertades con respecto a la historia real. Aquí Bridget llega a la casa 6 meses antes de los asesinatos, por ejemplo. Sin embargo, las libertades se perdonan pues cuenta lo esencial, se toma su tiempo para detallar las razones de la creación de un plan detallado y bien logrado (de cuya planeación no vemos nada, afortunadamente) y se encarga al final de mostrarnos como la justicia está ausente en la vida de la mujer, aun cuando se trata de ejercerla sobre ella.

Lo bueno

  • Las actuaciones de Chloë Sevigny y Kristen Stewart
  • El diseño de producción es preciso
  • El guion logra involucrar a los espectadores en la historia
  • Los personajes secundarios son brutales

Lo malo

  • Sólo estará en Cinemex y no en todas las salas
  • Seguramente se convertirá en bandera de algún movimiento

Veredicto

La historia que se nos cuenta es brutal, la forma en la que se narra es hermosa. Hay tanto en esta película que me resulta difícil definirlo sin caer en el fatalismo o las conclusiones facilonas. Es un drama duro, bien narrado, que involucra al espectador hasta las últimas consecuencias. Es definitivamente una de las películas que debes ver este 2019.

Título: Lizzie

Duración: 1 hora 45 minutos

Director: Craig William Macneill

Elenco: Kristen Stewart, Chloë Sevigny, Kim Dickens

País: Estados Unidos

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