A poco más de una intensa demanda por parte de Waymo, Uber por fin acordó darle a la compañía 245 millones en acciones.

Desde hace poco más de un año Uber enfrentaba una demanda impuesta por Waymo, la compañía de vehículos autónomos que pertenece a Alphabet, bajo las acusaciones de haber robado secretos comerciales para el desarrollo de su propia tecnología. Finalmente, las dos empresas llegaron un acuerdo y Uber tendrá que pagarle a Waymo la honrosa cantidad de 245 millones dólares en acciones. De acuerdo con Bloomberg, el arreglo le dará a Alphabet el 0.34% del capital de Uber.

El pleito inició porque Waymo argumentaba que Anthony Levadowski, uno de sus ingenieros superiores, ideó un plan con Uber para robar en 2015 más de 14,000 archivos de propiedad exclusiva, incluidos los diseños de su tecnología LIDAR, esa que le permite a los coches autónomos “comprender” su entorno para conducirse adecuadamente.

Por su parte Dara Khosrowshahi, el nuevo CEO de Uber, dijo en una carta recientemente que su trabajo es establecer el rumbo para el futuro de la compañía. Dice parte de la carta de Khosrowshahi:

“Para nuestros amigos de Alphabet: somos socios, ustedes son un importante inversor para Uber, y compartimos una profunda creencia en el poder de la tecnología para mejorar la vida de las personas. Por supuesto, también somos competidores. Y aunque no estamos de acuerdo en todo lo que está ocurriendo, estamos de acuerdo en que la adquisición de Otto por parte de Uber podría y debería haber sido manejada de manera diferente”.

Por su parte, un vocero de Waymo dijo que la compañía llegó a un acuerdo con Uber que le permitirá proteger la propiedad intelectual de Waymo, y afirmó que “estamos comprometidos a trabajar con Uber para asegurarnos de que cada compañía desarrolle su propia tecnología”.

En 2016 Uber compró Otto por 600 millones de dólares, la compañía que Levandowski formó antes de renunciar a Waymo. Levadowski, quien se llevó consigo la información que Waymo reclama, estuvo a cargo del departamento de desarrollo de coches autónomos de Uber, pero entonces vino la demanda y el ingeniero tuvo que renunciar. Levadowski no está acusado, pero aun así se negó a responder a las preguntas de Waymo y se amparó con la constitución.

El juez federal de distrito William Alsup declinó a favor de Waymo diciendo que la compañía hizo una demostración fehaciente de que Levadowski se fugó con sus archivos y que Uber “debería haber sabido” eso cuando lo puso en el cargo.

Y así es como uno de los pleitos más candentes de Silicon Valley llega a su fin.

fuente Bloomberg

temas