Se estima que la nave podría volver a la Tierra a partir del próximo jueves.

El Centro Espacial Johnson en Estados Unidos, ha estimado que la nave rusa Progress M-27M volverá a entrar en atmósfera entre el 7 y 11 de mayo, todo dependiendo de las condiciones atmosféricas. La nave continúa destruyéndose, pero como se calculó previamente, el Centro Espacial estima ésta comenzará a desintegrarse a razón de las altas temperaturas de la reentrada atmosférica, a pesar de que no descartan que posteriormente puedan encontrarse algunas piezas.

La semana pasada, la nave fue lanzada a bordo del cohete Souyz 2-1A, que despegó desde Kazajistán. Ésta tenía la misión de acoplarse con la Estación Espacial Internacional, con el propósito de brindar toneladas de suministros a la tripulación. Pero a pocas horas de haber abandonado la atmósfera, el centro de control ruso perdió comunicación y posteriormente, debido a un par de fallas en sus sistemas de navegación, se perdió el control total de la nave, dándola por perdida.

Progress-M-27M
La nave fue lanzada hace unos días a bordo del cohete Souyz 2-1A

En este momento, la nave se encuentra volviendo a la Tierra mientras gira una y otra vez, el miércoles fue reportado que debido a este movimiento, la nave ha comenzado a desintegrarse. El Centro Espacial también reitera que los restos de la nave impactarán en zonas no pobladas y en mares del Océano Atlántico, por lo que se descarta cualquier tipo de peligro.

La causa específica que ocasionó las fallas de la Progress no ha sido determinada oficialmente por sus responsables, sin embargo, han podido adelantar que el problema principal podría haber girado en torno a la separación de la nave de la tercera etapa del cohete Soyuz, sin embargo, de acuerdo a la esta información no ha sido confirmada aún.

vía El País

temas