Desde la madrugada de este día, la Basílica de Guadalupe es vigilada por más de 700 patrullas, 500 cámaras de seguridad, 30 mil trabajadores y unos nuevos gadgets que se estrenan en labores de seguridad en el Distrito Federal.

Se trata de un grupo de helicópteros no tripulados del gobierno capitalino, los cuales cuentan con cámara de vigilancia, y han estado rondando las inmediaciones del templo como parte del programa de protección civil.

El director del Centro de Atención de Emergencias y Protección Ciudadana, Gerardo González,  había declarado anteriormente  con respecto al uso de estos drones:

“Podemos usarlos para cualquier tipo de situación de protección civil o seguridad, cualquiera de los dos es factible que pueda ayudar a obtener información.”

Por lo pronto, el Centro de Control C-2, que se encuentra a un lado de la Basílica es donde se reciben las imágenes que captan las cámaras montadas en los helicópteros.

Desde que comenzaron a llegar los peregrinos, el Centro de Control autoriza a un operador para lanzar una nave al cielo cada hora y sobrevolar las los alrededores por 20 minutos, tiempo máximo que dura su batería. Los drones capitalinos pueden alcanzar una altura de 100 metros sin perder la señal y son muy silenciosos al elevarse, por lo que es fácil no verlos emprender el vuelo.

Las aeronaves tuvieron un costo de cinco mil dólares cada una y fueron adquiridas en Estados Unidos.

vía Schizoform (foto)

fuente Animal Político

temas