Una nube de polvo de proveniente Sahara (la más grande registrada en los últimos 50 años) arribó al norte del continente americano esta semana y su viaje, atravesando el Océano Atlántico no pasó desapercibido por los satélites.
El 16 de junio de 2020, el satélite GOES-East capturó esta imagen de GeoColor de la columna expansiva de polvo que sale del desierto del Sahara hacia nuestro continente. Para el 23 ya era posible ver el penacho de partículas extendido por el Caribe, reduciendo la visibilidad, de acuerdo a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
A magnificent view of a dust plume from @NOAA's #GOESEast, from June 23. Known as the #SaharanAirLayer, this particular plume has reportedly spread over the Caribbean, reducing visibility in some areas to five miles. See our world: https://t.co/ZcDtqO5ZoH pic.twitter.com/7jHIIJTm88
— NOAA Satellites (@NOAASatellites) June 24, 2020
La enorme nube de polvo del Sahara se formó el 13 de junio, cuando fuertes vientos atmosféricos sobre el Sahara fueron levantados por los vientos del este, que soplaron la nube de polvo hacia el oeste sobre el Atlántico, según la NASA . desde entonces ha estado viajando a nuestro continente. Es un viaje de 8 mil kilómetros.
#BioClimatology #SaharanAirLayer #SaharanDust Imágenes revelan que Arenas del Sahara siguen llegando. Las grandes masas de aire seco proveniente del desierto super-árido traen las arenas. Modelos de simulación estiman a largo plazo una tendencia hacia la disminución de emisiones pic.twitter.com/zgudEcFL1c
— Jorge Paolini-Ruiz (@JorgePaolini1) June 22, 2020
Los diferentes estudios que considera el Centro de Prevención Nacional de Desastres de México sugieren que el polvo del Sahara puede reducir la formación de nubes y por lo tanto existiría una posibilidad menor de que se desarrollaran ciclones tropicales en el océano Atlántico.
Cada año los ciclones tropicales llegan a México, pero aunque pueden ser peligrosos y dejar devastaciós a su paso, también aportan agua a las actividades agropecuarias, recargan los mantos acuíferos y las presas de agua aumetnan su nivel de almacenamiento que se utiliza el resto del año.
En cuanto al polvo del Sahara, llega en tan pequeñas cantidades a nuestro país que no representan ningún peligro para la población.