La imagen es una invitación a la reflexión y es tan impactante como conmovedora.
La imagen es conmovedora, desgarradora y reflexiva. Se trata del cuerpo mutilado de un rinoceronte que ha sido despojado de sus cuernos por traficantes de marfil. El creador: Brent Stirton, quien fue nombrado como el Wildlife Photographer of the Year.
La foto se titula Memorial to Species y Roz Kidman Cox, uno de los jurados, aseguro que se trata de una imagen:
“simbólica de uno de los crímenes ambientales más despilfarradores, crueles e innecesarios, uno que debe provocar la mayor protesta pública”.
El rinoceronte negro, también conocido como de labio ganchudo, es una especie de mamífero que habita en la sabana africana. Por desgracia, se considera que quedan menos de 2,500 especímenes y por lo tanto está considerada una especie en peligro de extinción.
Memorial to Species se exhibirá junto con otras 99 fotografías en la exhibición de Wildlife Photographer of the Year que se inaugurará el próximo viernes 20 de octubre en el Mueso de Historia Natural, de Londres.
Wildlife Photographer of the Year 2017
Memorial to Species (Foto: Brent Stirton)
Young Wildlife y ganador de la categoría de 15-17 años
The Good Life (Foto: Daniel Nelson)
Ganador de la categoría 11-14 años
Stuck In (Foto: Ashleigh Scully)
Ganador de la categoría Earth’s Environments
The Ice Monster (Foto: Laurent Ballesta)
Ganador de la categoría Behaviour: Invertebrates
Crab Surprise (Foto: Justin Gilligan)
Ganador de la categoría Behaviour: Birds
The Incubator Bird (Foto: Gerry Pearce)
Ganador de la categoría Wildlife Photojournalist: Single image
Palm-oil Survivors (Foto: Aaron Gekoski)
Ganador de la categoría Underwater
The Jellyfish Jockey (Foto: Anthony Berberia)
Ganador de la categoría Behaviour: Mammals category
Giant Gathering (Foto: Tony Wu)
Ganador de la categoría de Animal Portraits
Contemplation (Foto: Peter Delaney)
Ganador de la categoría Plants and Fungi
Tapestry of life (Foto: Dorin Bofan)
Ganador de la categoría Behaviour: Amphibians and Reptiles
Oriundo de Orizaba, Veracruz (la verdadera cuna del futbol). Su relación con la escritura no es temprana. Tampoco es un niño genio, ni mucho menos una biblioteca andante, pero le gusta leer, ver películas y los tacos.
Su curiosidad por entender cómo funciona el mundo lo ha llevado a integrar poco a poco los acontecimientos tecnológicos a su vida. Eso y el temor a que las máquinas nos dominen un día.
Escribe desde hace cuatro años sobre startups, emprendedurismo, literatura y arte. Sin embargo, también se desempeña como corrector de estilo, editor, ghost writer y locutor de radio. Ha colaborado para diversos medios especializados en negocios, tecnología y cultura.
Le gusta la poesía.