¿La conducción autónoma es monotona? Toyota no lo ve así.
La conducción autónoma ha sido a menudo etiquetada como monótona y carente de emoción con toda la razón del mundo y por obvias razones, su ethos no es el manejo deportivo. El Toyota Research Institute está decidido a cambiar esa percepción. En un intento por mostrar al público las capacidades emocionantes de los sistemas autónomos y, sobretodo, la destreza al volante en caso de situaciones peligrosas se adentraron, desde el 2021, en un proyecto fascinante.
Imagina un Toyota GR Supra que no solo puede quemar sus neumáticos traseros circulando completamente de lado, sino que también, sin intervención del conductor, es decir, de manera totalmente autónoma es capaz de hacer drift.
Este coupé deportivo ‘manos libres’, según la marca, es el primer vehículo en el mundo que ha logrado completar un recorrido de drift con obstáculos. Aunque estas pruebas se llevaron a cabo en un circuito cerrado, como es recomendable de todas formas, la hazaña es un escaparate impactante de la tecnología de Toyota. ¿Tiene un propósito más allá de ser una exhibición tecnológica?
Standford, MARTY y el DeLorean de Volver al futuro.
Toyota incursiona con este tipo de tecnología basada en IA asociándose con un equipo que viene desarrollándolo desde el 2015. Chris Gerdes, profesor de Stanford, y sus alumnos llevaron la conducción autónoma a nuevos límites al transformar un clásico DeLorean de 1981 en un banco de pruebas de alto rendimiento. Conocido como MARTY (Multiple Actuator Research Test bed for Yaw control), este automóvil no solo rindió homenaje a la famosa película Back to the Future, sino que también representa un paso audaz en la investigación de conducción autónoma. Todo esto impulsado por estudiantes.
Cuando Chris Gerdes y sus estudiantes decidieron aventurarse en la creación de un vehículo de investigación automotriz autónomo, eléctrico y capaz de derrapar, la elección de un DeLorean antiguo de 1981 no fue casualidad. La combinación de una declaración de estilo y la funcionalidad se unió en este proyecto que va más allá de la mera experimentación para explorar los límites físicos de la conducción autónoma.
El proyecto, en colaboración con Renovo Motors, una empresa automotriz de Silicon Valley, se centró en el desarrollo de algoritmos de conducción autónoma que pudiera realizar maniobras más allá de las capacidades de los sistemas de control de estabilidad convencionales como el control dinámico de estabilidad (ESC)
“Queremos diseñar vehículos automatizados que puedan realizar cualquier acción necesaria para evitar un accidente”, afirmó Gerdes.
El enfoque no es simplemente imitar la conducción humana, sino ir más allá y permitir que los vehículos autónomos tomen decisiones dinámicas, incluso sacrificando la estabilidad cuando sea necesario.
MARTY, el DeLorean autónomo, demostró la capacidad de realizar derrapes autónomos en un gran ángulo de deriva, una hazaña impresionante lograda gracias a la integración de tecnología avanzada y al trabajo apasionado de los estudiantes.
Toyota desafía la gravedad.
En un video publicado por Toyota, se puede observar un piloto sentado al volante del GR Supra modificado. Sin embargo, su papel se limita a observar y supervisar el funcionamiento del sistema autónomo, que trabaja de forma independiente.
Este GR Supra va más allá de su contraparte en los concesionarios, ya que incorpora un sistema denominado NMPC (Nonlinear Model Predictive Control), que le permite realizar estas impresionantes piruetas. La tecnología NMPC es esencial para el control de todos los aspectos del vehículo, desde el acelerador y la dirección hasta el embrague y la transmisión.
El proyecto fue realizado en colaboración con el Dynamic Design Lab de la Universidad de Stanford, el mismo equipo del 2015, y el experimentado piloto profesional de drift, Ken Gushi. La inteligencia detrás de este GR Supra autónomo fue la convergencia de la tecnología automotriz más avanzada y la experiencia en carreras de drift de alto nivel.
Toyota Supra GR listo para la Formula Drift pero autónoma.
Si el vehículo te resulta familiar, no es coincidencia. Este GR Supra ha sido meticulosamente modificado para reflejar la versión de drift que participa en el campeonato de Formula Drift. Desde el exterior hasta los detalles internos, todo ha sido adaptado para recrear la apariencia y el rendimiento de un coche de carreras.
El motor, la transmisión y la suspensión han sido objeto de modificaciones para lograr el nivel de rendimiento aprobado en las grandes ligas. La combinación de apariencia agresiva y, sobretodo, las modificaciones técnicas transforman a este vehículo autónomo en un “atleta” de las pistas de drift.
La demostración del impresionante drift autónomo se llevó a cabo en 2021 en el Thunderhill Raceway Park, ubicado a unos 140 kilómetros al norte de Sacramento, en California, Estados Unidos. El trazado ‘West’ del complejo, con sus 3.2 kilómetros de longitud, sirvió como escenario perfecto para poner a prueba las habilidades autónomas del GR Supra.
Toyota en la búsqueda de una seguridad avanzada para la conducción autónoma.
La meta de Toyota no es demostrar sus proezas técnicas ni lo emocionante que es presenciar que un auto autónomo logre deslizarse lateralmente sobre una pista. Más bien, la meta es replicar los reflejos instintivos de un piloto de carreras profesional y combinarlos con la anticipación calculada de una supercomputadora para evitar un accidente.
Gill Pratt, director ejecutivo del TRI y científico en jefe de Toyota Motor Corporation explica: “Todos los días hay accidentes automovilísticos mortales que resultan de situaciones extremas en las que la mayoría de los conductores necesitarían habilidades sobrehumanas para evitar una colisión. La realidad es que cada conductor tiene vulnerabilidades y, para evitar un accidente, a menudo necesita realizar maniobras que están más allá de sus capacidades. A través de este proyecto, TRI aprenderá de algunos de los conductores más capacitados del mundo para desarrollar algoritmos de control sofisticados que amplifiquen las capacidades de conducción humana y mantengan a las personas seguras”. Gill Pratt
Este emocionante proyecto no solo busca destacar la destreza técnica de Toyota en el ámbito autónomo, sino que también plantea preguntas sobre las posibilidades futuras de la conducción autónoma. ¿Puede la tecnología autónoma ser emocionante y desafiante? ¿Puede la tecnología autónoma ser segura en situaciones extremas? El GR Supra autónomo parece afirmar rotundamente que sí.
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