Hay cosas que tienen un orden natural, un hilo conductor que mantiene al mundo funcionando y sin el cual viviríamos en un caos total. No por nada los alacranes no tienen alas, ni los tiburones andan cuatro patas.

Eso es algo que claramente no le importa al equipo Lotus de Formula 1 y a la compañía de software EMC, que tuvieron la osadía de realizar una de las acrobacias más arriesgadas que se hayan visto jamás: hacer que un enorme tráiler saltara sobre un auto de carreras.

La peligrosa maniobra se hizo a máxima velocidad con ayuda de una rampa, y sirvió para imponer un nuevo récord mundial como el salto de camión más largo al hacerlo en 25.4 metros. Curiosamente, el encargado de la operación fue Mike Ryan, un especialista de Hollywood que trabajó en aquella mítica escena del tráiler en Terminator 2.