Michael Shanks no parece estar descansando mucho últimamente. Además de dirigir videos musicales allá en su natal Australia y de regalarnos una simpática parodia del primer tráiler de Star Wars: The Force Awakens, el cineasta independiente nos trae ahora una breve interpretación satírica de los viajes en el tiempo.

Time Trap cuenta con peculiar carisma, la historia de un ser varado en una Australia post-apocalíptica que utiliza una máquina de tiempo para la pedestre tarea de remplazar partes estropeadas en su nave espacial. Y claro, a pesar de los efectos rudimentarios y el vestuario caricaturesco, la idea es bastante buena: tener el poder de reparar el daño irremediable a un planeta es también tener el poder de no hacerlo. El humor pega aquí como pala en el rostro por la poderosa indiferencia de este ser y su particular frialdad. Y no por nada acaba utilizando un hueso humano para parchar su cohete.

La simpática producción ganó el premio a mejor corto extranjero en el pasado Festival Internacional de Cortometrajes de California. Reconocimiento ciertamente merecido por la inteligencia ligera y carismática desplegada en pura ciencia ficción dura. Humor y exterminio futuro son dos ingredientes que se mezclan bien, ¿o no dijo alguien por ahí que la comedia era tragedia más tiempo?