Lo que están a punto de ver es algo simplemente espectacular: un hombre caminando a 400 metros de altura sobre el desierto.

El nombre de este temerario es Théo Sanson, quien el pasado 15 de noviembre impuso un nuevo récord mundial de slackline, al caminar sobre una cinta a lo largo de casi 500 metros entre los majestuosos picos de The Rectory y Castleton Tower, en Castle Valley, Utah.

La increíble hazaña fue grabada con ayuda de la cámara de un drone DJI Inspire, el cual logró captar imágenes de una belleza asombrosa que, al mismo tiempo, resultan escalofriantes. No sé ustedes, pero a mí me dio un poco de vértigo con sólo verlo.

fuente Camp 4 Collective (Vimeo)