Si crees que el ping-pong es un deporte de mucha velocidad, espera a ver el experimento de un grupo de ingenieros aeronáuticos de la Universidad Purdue, en Estados Unidos.

Estos –ociosos– científicos decidieron ver a qué velocidad podían lanzar una pelota de ping-pong, así que se construyeron un cañón de aire capaz de impulsar la bola a una velocidad supersónica.

El resultado es un video en el que se puede ver la pelota salir disparada a 1,225 kilómetros por hora, hasta estrellarse con una raqueta. Afortunadamente, todo fue grabado a 30,000 fotogramas por segundo, así que podemos disfrutar a detalle de este espectáculo.