El astronauta Scott Kelly de la NASA lleva más de 300 días en la Estación Espacial Internacional (ISS), donde además de realizar su trabajo diario también se dedica a tomar fotografías y realizar distintos experimentos que luego comparte a través de redes sociales.

Hace unos días, la agencia espacial publicó un video en el que aparece Kelly demostrando sus habilidades en el ping-pong. Pero no crean que se trata de algo como lo que vemos aquí en la Tierra, pues cuando uno se encuentra en una estación que orbita a más de 400 kilómetros de altura, las cosas son un poco diferentes. Y es que en condiciones de gravedad cero, como las experimenta todos los días un astronauta en la ISS, se necesita algo más que un par de raquetas.

En este caso, Kelly utiliza una “gota” de 4 mililitros de agua como pelota, además de unas paletas de policarbonato cubiertas con una capa de teflón. Esto último sirve para que la superficie de las raquetas sea hidrofóbica y el agua pueda rebotar cono una bola de ping-pong. Según explica la NASA, mientras más grande sea la gota es más fácil de romper, y mientras más pequeña resulta más difícil golpearla.

fuente NASA Johnson (YouTube)