¿Qué nos hace sentir inquietos en las películas? Este tipo de encuadre es uno de los favoritos en el cine.

A veces son los actores, a veces el diálogo, en otras la música. Sin embargo hay una técnica cinematográfica tan vieja como el mismo cine: la toma holandesa.

Esto consiste en inclinar ligeramente el encuadre a cualquier lado, de modo que el horizonte ya no hace ángulo recto con la pantalla. Psicológicamente esta toma resulta en un efecto inquietante en la audiencia.

Justamente lo que hace es dar movimiento a lo que estamos viendo, orienta al espectador a algo que el director quiere que la audiencia vea. Simplemente provoca la pérdida de armonía en la película.

Es muy eficiente y a veces ni nos damos cuenta que el encuadre no es recto. Así, el video de hoy, realizado por Jacob T. Swinney, analista cinematográfico, de Fandor Keyframe, nos muestra cómo cada grado que se le agrega a una toma genera más inestabilidad.

fuente Fandor Keyframe