Hace unos días los alumnos de la Giles Academy en Reino Unido decidieron hacer un curioso experimento: lanzar un iPhone al espacio. Para conseguirlo, sólo fue necesario atar el teléfono a un globo con helio y esperar para ver hasta donde llegaba.

Sorprendentemente, el iPhone logró elevarse hasta una altura de 27 kilómetros. Luego de que el calor hiciera explotar el globo, se activó un paracaídas para que el teléfono descendiera lentamente.

Los alumnos rastrearon el dispositivo a una distancia de 65 kilómetros de su punto de partida, gracias a un GPS que también habían montado en un globo. Fue así que lograron obtener un impresionante video grabado por la cámara del iPhone, en el que incluso es posible ver la curvatura de la Tierra cuando el teléfono llega a la estratosfera.