Un cortometraje animado protagonizado por robots obsesionados con sus celulares, sospechosamente parecidos a los iPhones.

El corto es creación de la compañía de efectos visuales Big Lazy Robot, e intenta hacer reflexionar a los espectadores con respecto a la extraña particularidad de algunas personas por estar pegados al teléfono y desecharlo en cuanto aparece una versión con una mínima mejora.

El director de la obra señala que pretende criticar a los “celulares hiper caros que hacen de todo, menos una decente llamada telefónica”.