¿Somos capaces de negar toda nuestra vida la fealdad de la realidad?

¿Qué nos gusta ver, qué toleramos y qué tan dispuestos estamos a negar la realidad? Esas son algunas preguntas que este cortometraje de Keiichi Matsuda nos plantean. Por supuesto que el trabajo es una exageración de hasta qué punto puede llegar el imaginario más torcido de la realidad aumentada.

Por supuesto que sólo podemos imaginar qué pasaría si todos usáramos realidad aumentada, y es por eso que este cortometraje se hace tan interesante. Por un lado plantea que la publicidad y su presentación se resolvería con los espacios virtuales sobrepuestos en los espacios físicos. Por otro lado nos muestra la negación, que es la verdadera crítica del cortometraje, donde el protagonista constantemente evade la decadencia y fealdad que la rodea con colores brillantes e imágenes que le gustan.

¿Qué les pareció este trabajo?

fuente Keiichi Matsuda