Space X, la compañía de Elon Musk, realizó hace unos días otro lanzamiento de prueba con su cohete Grasshopper, cuya particularidad es que puede aterrizar de forma vertical. El artefacto logró elevarse hasta una altura de 774 metros, una nueva marca para el proyecto.

La hazaña del Grasshopper fue captada el pasado 7 de octubre por la cámara de un hexacóptero, el cual consiguió un material francamente espectacular. Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que el cohete sea lanzado al espacio, aunque por lo visto, no tardará mucho tiempo en salir rumbo a su primera misión.