Hace unos días la Marina de Estados Unidos consiguió un hecho sin precedentes: reabastecer de combustible a un drone en el pleno vuelo.

El Northrop Grumman X-47B fue la aeronave elegida para la maniobra, la cual requirió que un enorme Boeing K-707 volara por encima del drone, para luego desplegar el sistema de abastecimiento. Suena sencillo, pero es algo complejísimo, sobre todo porque se trata de un vehículo no tripulado que funciona de forma autónoma.

Ahora la Marina seguirá haciendo más prueba con este drone experimental, con lo que extender el alcance y la duración de sus vuelos