No se trata de una cuestión falocéntrica del mundo, ni de la necesidad de alcanzar a dios. 

Construir de manera vertical nos podría ayudar a reducir muchos de los problemas que implica construir una ciudad de manera horizontal y que provocan las aglomeraciones urbanas. La gente podría pasar menos tiempo atrapada en el tráfico durante sus desplazamientos, el agua podría ser repartida con mejor distribución y existirían menos fugas. Además, y lo mejor de todo, es que reduciríamos nuestra huella de carbono, y los edificios más altos serían más frescos.

Real Engineering examina en este video los beneficios de la construcción más alta frente a los costos de la expansión urbana, y es obvio que las ciudades más altas tiene más sentido tanto social como económico. Si bien el video es largo vale la pena conocer un poco de la historia del urbanismo y una solución al problema más grande la especie humana: nosotros mismos.

vía SPLOID

fuente Real Engineering