¿Qué tal si el reciclaje fuera divertido? Esta es la pregunta que Coca-Cola nos hace en su nuevo comercial, en el que la empresa se dedicó a instalar unas máquinas arcade con un juego al estilo de Pong, que en lugar de monedas funcionan con botellas de PET.

La campaña se llevó a cabo en Daca, la capital de Bangladesh, donde la curiosidad de la gente hizo que se lograran recolectar miles de botellas que de otra forma probablemente estarían tiradas en las calles. Aunque solamente se trata de mera publicidad, lo hecho por la refresquera bien podría inspirar a otros a encontrar soluciones más “amables” que ayuden a fomentar el reciclaje en el mundo.